martes, 14 de junio de 2016

BORGES








El Instante














¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño 
de espadas que los tártaros soñaron, 
dónde los fuertes muros que allanaron, 
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño? 

El presente está solo. La memoria 
erige el tiempo. Sucesión y engaño 
es la rutina del reloj. El año 
no es menos vano que la vana historia. 

Entre el alba y la noche hay un abismo 
de agonías, de luces, de cuidados; 
el rostro que se mira en los gastados 

espejos de la noche no es el mismo. 
El hoy fugaz es tenue y es eterno; 
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
























Jorge Luis Borges  (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899-Ginebra, 14 de junio de 1986)























lunes, 13 de junio de 2016

POEMA


Síndrome de abstinencia


Aurora Luque

















No es tan tóxico ya: también caduca
el amor en la fecha señalada en su dorso.
Ya no es ese veneno
tan eficaz, ni acaso necesaria
la urgente sobredosis. Qué cualidad letal
la del amor filtrado en la memoria.


Regreso a las palabras y compruebo que nunca
se contagian o enferman con las fases
de mi intoxicación o mi delirio.
Siempre más sanas, siempre
a punto de ser dadas de alta y de dejarme
un poco más enferma. Y nunca simultánea
he sentido la fiebre en mi otro cuerpo,
el que tiene por vísceras palabras.








De "Carpe Noctem" 1996













sábado, 11 de junio de 2016

BANKSY II


Banksy regala un mural a una escuela de primaria de Bristol



Alumnos de la escuela de primaria Bridge Farm, en Bristol, contemplan el dibujo de Banksy.





Banksy, el cotizado artista callejero cuya identidad se desconoce, ha hecho un inesperado regalo a un colegio de primaria que decidió poner el nombre del grafitero a uno de sus edificios. El artista ha pintado un mural en una de las paredes como regalo para los alumnos del Bridge Farm Valley School de Bristol (Reino Unido), su ciudad natal. 

El misterioso artista aprovechó las vacaciones de las que disfrutaban los escolares británicos la semana pasada para ejecutar su obra, en la que aparece la figura esquemática e infantil de una niña haciendo rodar un neumático incendiado.  "Por favor, aceptad esta pintura. Si no os gusta, no dudéis en añadir cosas, estoy seguro de que a los profesores no les importará", escribió Banksy en una carta encontrada a primera hora del lunes por uno de los trabajadores del colegio. El grafitero agradece en la misiva que la escuela haya bautizado con su nombre uno de sus edificios tras celebrar una votación entre los alumnos y les da un consejo a los niños: "Recordad, siempre es más fácil lograr que os perdonen que conseguir que os den permiso". El artista ha hecho su nueva obra mientras 150 se exponen en el palacio Cipolla de Roma, en la mayor exposición en un museo o galería del creador callejero.   El director de la escuela, Geoff Mason, afirmó que su intención es conservar el mural en la ubicación donde lo ha pintado Banksy y que "no hay planes de venderlo". "Cuando llegué, encontré este bello mural pintado por Banksy. Creo que es fantástico que una persona tan famosa haya elegido hacer esto en nuestra escuela", declaró Mason.  "Fue una sorpresa increíble, estoy emocionado", explicó el director, que relató cómo el colegio remitió una carta al artista para comunicarle que habían utilizado su nombre en un edificio, pero que no esperaban una respuesta como esta.

Muchos de los murales que ha pintado Banksy en calles de Londres y otras ciudades inglesas se han vendido o subastado por cientos de miles de libras. Entre otras obras, la firma Sincura Group ofrece el mural Slave Labour (Trabajo de esclavos), que fue retirado en febrero de un muro en el distrito de Wood Green, en el norte de la capital británica, por un precio mínimo de 900.000 libras (1,16 millones de euros).









viernes, 10 de junio de 2016

TÓXICOS







La vida nos ofrece muchas posibilidades, tantas, que a veces nos sentimos casi como intoxicados. Para hacer que nuestro cuerpo se sienta mejor, sabemos que podemos optar por una bebida o una dieta detox que nos ayude a equilibrar pero, ¿qué pasa con nuestra mente? ¿Existe algún remedio que nos ayude a desintoxicarla, no de las grasas, sino de los ambientes y de las personas o de una relación tóxica que nos genere estrés y angustia cada día?


Esa es la pregunta que la conocida psicóloga Silvia Olmedo, se plantea en su libro Detox emocional: Cómo sacar de tu vida lo que te impide ser feliz (Planeta, 2016). Sin embargo, la solución parece algo más compleja, puesto que si bien, nuestra voluntad nos ayuda a conseguir no probar un alimento que no nos sienta bien, “si hay una persona que es altamente tóxica, tú puedes tener la voluntad de intentar ponerle límites, pero si esa persona no respeta tu decisión, el proceso se puede volver extremadamente difícil”.
La experta explica que hay que estar atentos a síntomas como “una sensación de malestar, tristeza, falta de libertad, el sentir que alguien o algo tiene un exceso de control sobre nuestras vidas, o sentimientos de miedo y culpa”, alertando de que esas personas o relaciones tóxicas pueden ser también la causa de “síntomas de ansiedad y depresión”. Sin embargo, también insiste en que tampoco podemos obsesionarnos con esto de las personas tóxicas, ya que “no siempre se puede sacar completamente de nuestra vida una persona o un ambiente tóxico, lo que sí podemos es aprender a poner límites, para minimizar el daño que nos hacen”. Así, hace ver que “existen grados de toxicidad emocional y al igual que es difícil respirar aire puro o comer alimentos sin ningún químico en nuestro mundo actual, es difícil vivir en un ambiente emocional 100% sano”. La idea por tanto pasa por poner de nuestra parte para hacer que ese porcentaje de toxicidad sea el menor posible.
Las áreas de nuestra vida que más nos intoxican
Las personas más cercanas a nosotros son, por lógica, la que más nos influyen emocionalmente.  Unos padres excesivamente críticos pueden dañar nuestra autoestima, un amigo que solo nos utiliza y no nos aporta puede saturarnos, y una pareja con la que nos cegamos, por aquello de que “hay que hacer todo por amor”, puede minarnos en muchos sentidos.
Pero la toxicidad no viene solo de las personas, también de determinados ambientes, como por ejemplo un entorno estudiantil que genera problemas de aceptación o de autoestima o incluso los problemas que se generan en una comunidad de vecinos especialmente conflictiva. Ni qué decir si nos toca ser presidentes o tesoreros. Además, otra de las fuentes de mayor toxicidad es el uso de las nuevas tecnologías en nuestros espacios de descanso.
“El impacto de la toxicidad digital en nuestras vidas está creciendo exponencialmente. Tenemos un exceso de información que es imposible filtrar y ponderar emocionalmente”. Poniendo un ejemplo claro para entender este impacto, Silvia Olmedo cita que “cuando entras en un cine eres consciente de que te vas a dejar llevar por la ola de emociones que transmite la película, pero cuando enciendes la pantalla de tu dispositivo móvil, sin darte cuenta estas dejándote llevar donde otros quieren, cediéndoles el timón de tu vida y muchas de las veces, están intoxicándola”. Para la experta ser consciente de este hecho es el primer paso para mejorar las cosas, lo siguiente será “poner las reglas de quién y qué entra en nuestras vidas”, o al menos, hasta dónde entra.
Cómo lograrlo:
1. Identifica quién es el tóxico emocional: “¿Es tu padre, tu pareja, un amigo o un colega o tu entorno laboral?”. Según de dónde provenga esa toxicidad, su influencia en nosotros y, sobre todo, nuestra forma de abordarla, va a ser diferente.
2. Averigua qué quiere de ti:  Generalmente la gente, sea consciente o no, actúa con un objetivo, por ello, para saber interactuar con estas personas tóxicas, entender su forma de actuar y lo que hay por debajo, nos ayudará a saber cómo actuar en consecuencia. Algunos de los motivos más comunes, según Olmedo es que esa persona “quiera monopolizar o manipular tu cariño, que quiera controlarte porque es demasiado celoso, o aprovecharse de tu conocimiento para conseguir un ascenso en tu contra”.  Aunque a veces eso de que la gente hace daño por envidia, como nos decía nuestra madre, también puede ser cierto.
3. Define qué daño te está haciendo: Una vez identificados sus objetivos, tenemos que centrarnos en nosotros y nuestros síntomas, para que seamos capaces de recuperar nuestro autocontrol. Así, la psicóloga plantea opciones como que esa persona te esté coartando la libertad hasta el punto de hacerte sentir asfixiado, que esté interfiriendo en tus relaciones con otras personas y esté afectando a tu vida social, que esté quitándote todo el mérito de tu trabajo y eso te genere frustración, etc. “¿Esa persona te quita tu credibilidad, te humilla? Reflexiona sobre qué tipo de daño te está haciendo”, será el primer paso para neutralizarlo.
4. Qué estrategias utiliza para salirse con la suya: Enfrentar a nuestro enemigo implica conocerlo. La ventaja es que siempre es alguien lo suficientemente cercano como para saber su forma de actuar, pero quizás debamos ponerle más atención, para saber si, como enumera Silvia Olmedo se vale de “el miedo, la amenaza o el victimismo. ¿Qué hace exactamente y cómo lo hace? Analízalo bien, seguro que te habrás dado cuenta de que ha utilizado distintas estrategias hasta que una le ha funcionado”.
5.  Cuál es tu punto de vulnerabilidad: Si esa persona actúa como actúa con nosotros, no es sólo porque él sea así, sino también porque nosotros se lo permitimos, porque conoce nuestro punto débil o porque sabe que tendemos siempre a actuar de una manera determinada. “Y aquí está la clave, de alguna manera estás echándole leña al fuego. Porque ahí donde le funciona, donde te duele, es donde va a poner la presión”. Para entender esta idea tan importante, Olmedo pone como ejemplo “un jefe que te ha amenazado con no subirte el sueldo”. Si esa persona sabe que el dinero nos preocupa, sabe que con ello tiene un elemento de presión, en cambio, si no es así, tenderá a cambiar de estrategia probando a quitarnos poder dentro de nuestro equipo de trabajo o ascendiendo a otra persona, por ejemplo. Por lo tanto, la idea pasa por no dejar tan a la vista nuestros puntos débiles, para que no puedan atacarlos.
6. Poner límites: Una vez que entendemos lo que nos pasa, por qué o por quién nos pasa y porque esa persona tiene la capacidad de ejercer ese poder sobre nosotros, solo nos queda trabajar por bloquear esa toxicidad. Para ello, la clave es aprender a poner límites. La idea pasa por algo tan simple como “no entrar al trapo”. Como  explica la autora de Detox Emocional:  “no te enfades, no reproches, no des explicaciones y, en definitiva, no le abras la puerta que le permite hacerte daño”. De esta forma, Olmedo ejemplifica que “al igual que a los vendedores a domicilio les respondes con un ‘gracias no me interesa’, aprende a cerrar tus puertas emocionales y establece una distancia emocional para que su contacto , si es inevitable, no te haga daño”.







jueves, 9 de junio de 2016

EDUARDO SACHERI



Eduardo Sacheri: “Empecé a escribir solo para sentirme mejor”

Tommaso Koch









Los fantasmas no dejan dormir. Atacan por la noche, justo cuando sus víctimas ya saborean el descanso. E infestan sus mentes de temores. A Eduardo Sacheri (Castelar, 1967) le castigaron durante semanas. Tenía 25 años y empezaba a hablar con su mujer de tener un hijo. “Perdí a mi padre cuando era pequeño, y todo esto me generaba mucha ansiedad. Me costaba enormemente dormir, así que empecé a escribir cuentos, con el único objetivo de sentirme mejor”, relata. Desde la oscuridad de demasiadas veladas, emergió todo un novelista, por mucho que ni él se lo creyera: “En Argentina, el título universitario te define. Y me costó años pensar que me iba a dedicar a algo que no había estudiado”.

Hoy, Sacheri tampoco ha dormido bien. Mientras rememora su pasado insomne, sus ojos entrecerrados dan fe de otra noche en blanco. Él mismo lo confirma. Pero ya no lucha con los espectros. Su enemigo solo se llama jet lag. Así como lejos quedan esos miedos de no tener madera de escritor. Ahora es el autor de La promesa de sus ojos, que Juan José Campanella llevó al cine y al Oscar, y el ganador del premio Alfaguara por La noche de la Usina, sobre el corralito en la Argentina.
Es también un narrador con una receta propia tan sencilla como elaborada, que mezcla humor, protagonistas y detalles cotidianos y un toque de fútbol. De hecho, charlar con él de cierta manera es como leer sus libros. Lo primero que se percibe son la risa y la cercanía. Pero debajo se deslizan emociones y conceptos tan fuertes como profundos.
 “Mi familia come de esto. Desde que me da sustento más que las clases de Historia que imparto he sentido el viraje hacia ser escritor de verdad”, asevera Sacheri. De hecho, sus dos obras cumbres comparten otro paralelismo. “Tras El secreto de sus ojos, me pude comprar casa. Con el Alfaguara [154.000 euros] he adquirido dos departamentos para mis hijos. Ya estoy”, sonríe.

Una tercera vivienda destaca en esta historia. “Tengo un amigo al que su abuela le decía que no se fiara de los banqueros. Así que cada día convertía un peso en dólar y lo escondía. Tras el corralito se compró una casa”, recuerda Sacheri. Porque este tío Gilito de Argentina fue de los pocos en salvarse. Cuando el 3 de diciembre de 2001 el presidente De la Rúa decretó que nadie podía sacar más de 250 pesos al día (hoy serían 16 euros), el país entero se hundió. Y, con él, tanto Sacheri como los protagonistas de su novela.
El narrador experimentó una mezcla de desesperación (sus hijos tenían entonces uno y cuatro años) y de reproche a sí mismo: “Me sentí estúpido por no haber saltado antes. Con los precios estables y el peso sobrevaluado, muchos se convencieron de que íbamos camino del paraíso. Pero en 1996 empezó a ser evidente que corríamos a 200 kilómetros por hora hacia un precipicio”. Aunque, tal vez para exorcizar aquel drama, en La noche de la Usina ha contado también la alegría de una revancha contra el sistema.
En el pueblo ficticio de O’Connor, que ya aparecía en su novela Aráoz y la verdad, varios vecinos proyectan una compra que cambie su vida. La víspera, ingresan el dinero en un banco. Sin embargo, entre el corralito y la magia negra de ciertos banqueros, su guita desaparece. Para recuperarla, solo les queda otro plan disparatado.
“Suelo moverme en lo pequeño, la vuelta de mi esquina, mi casa. Me gusta esa escala de gente, es la que me conmueve, de la que formo parte. No se me ocurren realidades extrañas, de aliens o espías”, afirma Sacheri. En efecto, en La noche de la Usina, vuelve a pintar una galería de humanos tan reales como familiares, con sus virtudes y sus contradicciones. Perdedores, los han definido. Pero él matiza: “No somos millonarios o playboys. Somos así. Quizás en ese sentido seamos todos perdedores. Vivir es perder, en el fondo”.
En ese marco se entiende su pasión por el fútbol y por retratarlo. Como Hornby, Galeano o Fontanarrosa, por él Sacheri ha hecho de todo: escrito relatos, llorado y hasta mentido a su hijo, para convencerlo de que Independiente era “el mejor equipo del mundo”. Y lo considera un terreno fértil para la literatura: “Es un juego y como tal nos desnuda. Muestra al hombre sin máscaras”.

Extremas son también las emociones que despierta en Argentina la política. “Me interesa muchísimo, pero me desanima el fanatismo cuasi religioso”. En su visión, el kirchnerismo repite sin parar que su Gobierno trajo una “década ganada” y ataca al nuevo presidente, Mauricio Macri, “como si llevara 10 años en el poder”. Al otro lado, el frente crítico con la ex mandataria Cristina Fernández defiende con idéntica virulencia justo lo contrario. La guerra se refuerza en las redes sociales, ya que “la barricada del siglo XXI está detrás del teclado del ordenador”. Y añade: “Se dice que muchas veces los ciclos argentinos terminan en una gran crisis”. Seguro que en O'Connor, por si acaso, ya tienen un plan.



Algo más sobre nuestro escritor hoy 3 de Julio de 2016

http://www.infobae.com/cultura/2016/07/03/eduardo-sacheri-y-la-novela-que-se-adelanto-a-las-bovedas-para-esconder-dinero/











miércoles, 8 de junio de 2016

SIMONE DE BEAUVOIR





Simone de Beauvoir en algunas frases







Simone de Beauvoir 



  • Simone de Beauvoir fue una mujer que rompió con los cánones de su época, exhibiendo un pensamiento progresista y una forma de vida fuera de todo paradigma. Sus escritos, relaciones sentimentales y vida en general ha sido inspiración para miles de mujeres a través de los años.
    Simone nació un 9 de enero de 1908, y fue educada bajo una sólida doctrina cristina, lo que marcó gran parte de su filosofía, asegurando que un momento de quiebre en su vida fue reconocerse como responsable de sus propias elecciones al renunciar a la idea de un Dios y de un destino establecido.
    En 1929 conoció al filósofo Jean Paul Sartre en la Sorbona de París donde ambos estudiaban. Llevaron una relación basada en un amor absoluto, cuyo mayor valor fuera la libertad total, incluso en el terreno sexual. Su relación les permitía compatibilizar su libertad individual con la vida en común.
    Su obra consta de novelas, ensayos, biografías y monográficos que versan sobre temas feministas, pero también sobre la creación literaria, sobre el desarrollo de la izquierda antes y después de la Segunda Guerra Mundial, sobre el dolor y la percepción del yo, sobre los linderos del psicoanálisis y, por supuesto, sobre las premisas profundas del existencialismo.


Frases :

  • 1. Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo.

  •  2. La naturaleza del hombre es malvada. Su bondad es cultura adquirida.

  •  3. ¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad.

  •  4. El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.

  •  5. El secreto de la felicidad en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.

  •  6. Mediante el trabajo ha sido como la mujer ha podido franquear la distancia que la separa del hombre. El trabajo es lo único que puede garantizarle una libertad completa.

  •  7. El hecho de que exista una minoría privilegiada no compensa ni excusa, la situación de discriminación en la que vive el resto de sus compañeros.

  •  8. La familia es un nido de perversiones.

  •  9. Lejos de que la ausencia de dios autorice toda licencia, al contrario, el que el hombre esté abandonado sobre la tierra es la razón de que sus actos sean compromisos definitivos.

  •  10. El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacía cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir.

11. Es absolutamente imposible encarar problema humano alguno con una mente carente de prejuicios.

12. La belleza es aún más difícil de explicar que la felicidad.

13. Es lícito violar una cultura, pero con la condición de hacerle un hijo.

14. Entre dos individuos, la armonía nunca viene dada, sino que debe conquistarse indefinidamente.

15. Conocerse a sí mismo no es garantía de felicidad, pero está del lado de la felicidad y puede darnos el coraje para luchar por ella.

16. Las personas felices no tienen historia.

17. 
Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.











martes, 7 de junio de 2016

MACHO ALFA


Así es el verdadero macho alfa

Carlos Safina.*













Los hombres se sienten a menudo presionados para comportarse como machos alfa. Macho alfa evoca la imagen del padre que deja claro en todo momento que tiene el control total de su hogar y que, lejos de su guarida, se convierte en un jefe malhumorado y agresivo. Pero ese estereotipo es una mala interpretación de cómo se comporta el genuino macho alfa en una familia de lobos, que es un modelo de conducta masculina ejemplar. 

En mis observaciones de los lobos que viven en manadas en el parque nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, he visto que los machos que mandan no lo hacen de forma forzada, ni dominante, ni agresiva para con los que le rodean. Los lobos auténticos no son así.
Sí son, en cambio, de otra forma: el macho alfa puede intervenir de forma decisiva en una cacería pero, inmediatamente después de la captura, irse a dormir hasta que todo el mundo está saciado. “La principal característica de un lobo macho alfa”, dice el guardabosques y veterano estudioso de esta especie Rick McIntyre mientras los observamos, “es una discreta confianza y seguridad en sí mismo. Sabe lo que tiene que hacer; sabe lo que más conviene a su manada. Da ejemplo. Se siente a gusto. Ejerce un efecto tranquilizador”. En definitiva, el macho alfa no es agresivo, porque no necesita serlo. “Piense en un hombre seguro de sí, o en un gran campeón; ya ha demostrado todo lo que tenía que demostrar. Imagíneselo así: piense en dos manadas de lobos, o dos tribus humanas. ¿Cuál tiene más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, el grupo cuyos miembros cooperan, comparten y se tratan con menos violencia unos a otros, o el grupo cuyos miembros están atacándose y compitiendo entre sí?”.
Rick lleva 15 años observando la vida diaria de los lobos, y asegura que un macho alfa no ejerce casi nunca ningún comportamiento agresivo respecto a los demás miembros de la manada, que comprende su familia, es decir, su pareja, sus hijos, tanto biológicos como adoptados, y tal vez un hermano.
Ahora bien, saben ser duros cuando es necesario. Hubo un lobo famoso en Yellowstone —el 21, así llamado por el número de su collar—, a quien la gente que seguía de cerca su trayectoria consideraba un superlobo. Defendía ferozmente a su familia y, al parecer, nunca perdió una riña con una manada rival. Pero uno de sus pasatiempos favoritos era pelear con los cachorros de su manada. “Y lo que de verdad le gustaba hacer”, dice Rick, “era dejarse ganar. Le encantaba”. Aquel gran lobo macho dejaba que un lobezno diminuto se le tirara encima y le diera mordiscos. “Entonces él se dejaba caer patas arriba”, dice Rick. “Y el pequeñajo, con aire triunfador, se erguía sobre él sin dejar de menear la cola”. En una ocasión, había un cachorro algo más enclenque de lo normal. Los demás cachorros lo veían con desconfianza y no querían jugar con él. Un día, después de llevar comida a los lobeznos, el superlobo se puso a mirar a su alrededor. De pronto, empezó a mover el rabo. Estaba buscando al cachorro y, al encontrarlo, se acercó a estar un rato con él. Con todas las historias de victorias que cuenta Rick del superlobo, esta anécdota es su preferida. La fuerza nos impresiona, pero lo que deja un recuerdo indeleble es la bondad.
Si uno observa a los lobos, no sólo con toda su belleza, su flexibilidad y su capacidad de adaptación, sino también con su violencia a la hora de defenderse y de cazar, es difícil evitar la conclusión de que no existen dos especies más parecidas que los lobos y los humanos. Teniendo en cuenta que vivimos en grupos familiares, nos defendemos de los “lobos” humanos que nos rodean y controlamos a los “lobos” que llevamos en nuestro interior, es normal que reconozcamos los dilemas sociales y las búsquedas de estatus de los lobos de verdad. No es extraño que los indios norteamericanos consideraran a los lobos como almas gemelas.
Pero es que las similitudes entre los machos lobos y los humanos son asombrosas. Hay muy pocas especies en las que los machos proporcionen comida y protección a las hembras y las crías durante todo el año. Las aves llevan comida a sus hembras y sus polluelos sólo durante la época de cría. Entre algunos peces y algunos monos, los machos cuidan de sus hijos, pero sólo mientras son pequeños. Los micos nocturnos transportan y protegen a sus recién nacidos, pero no les dan de comer.
Ayudar a obtener comida durante todo el año, llevársela a los recién nacidos, ayudar a criar a los hijos durante varios años hasta que alcanzan la madurez y defender a las hembras y a los jóvenes todo el tiempo contra los individuos que amenazan su seguridad, son un conjunto de atributos poco frecuentes en un macho. Los humanos y los lobos, y poco más. Y el más fiable, el más seguro, no es el humano. Los lobos macho cumplen mejor sus obligaciones, ayudan a criar a sus hijos y ayudan a las hembras a sobrevivir con una lealtad y una devoción modélicas.
Y otra cosa más: “En los viejos tiempos”, dice Doug Smith, “la gente decía que el macho alfa era el jefe”. Sonríe y añade: “Eran sobre todo biólogos varones los que lo decían”. En realidad, explica, en la manada existen dos jerarquías, “una de machos y otra de hembras”. ¿Y quién manda? “Es sutil, pero da la impresión de que las hembras son las que toman la mayoría de las decisiones”. Es decir, adónde dirigirse, cuándo descansar, qué ruta seguir, cuándo salir de caza. Smith dice que hembra alfa es un término obsoleto. “Yo utilizo la palabra matriarca para hablar de una loba cuya personalidad establece la tónica de toda la manada”.

En conclusión: a nuestro estereotipo del macho alfa no le vendría mal una corrección. Los verdaderos lobos nos pueden enseñar varias cosas: a gruñir menos, tener más “discreta confianza”, dar ejemplo, mostrar una fiel devoción al cuidado y la defensa de las familias, respetar a las hembras, compartir sin problemas la crianza. En eso consistiría ser un verdadero macho alfa.




*Carl Safina es escritor, ecologista y profesor. Su último libro es Beyond Words; What Animals Think and Feel










viernes, 3 de junio de 2016

SALMÓN ROSADO


La verdadera razón por la que el salmón de criadero es de color rosado 






















Decir que la carne del salmón es de color salmón es una obviedad. ¿O no?
Cuando el salmón se cría en libertad, se alimenta de crustáceos que van pigmentando de forma natural su carne hasta llegar a ese color entre anaranjado y rosado tan particular. Sin embargo, muchos criaderos para abaratar costos no alimentan a los peces con crustáceos, sino que agregan a su dieta productos sintéticos que tiñen de forma artificial la carne del salmón.El uso de este colorante es inocuo para la salud del consumidor, según organismos de la UE y Estados Unidos.


Todo el proceso en este video: