martes, 11 de febrero de 2014

EN SANTIAGO.







Esculapio

Alejandro Schleh






Tendría unos veinte años cuando con Quique y Gustavo viajamos a Santiago del Estero hace más de cuarenta. Gustavo llevaba el “bufoso” y una caja de Winchester 44.40 conseguida gracias a sus conexiones con el ejército. Era época de guerrillas y una comisión policial detuvo nuestro ómnibus en un pueblo perdido del monte santiagueño. La noche se nos iluminó con  las linternas de los efectivos que se dedicaron a abrir valijas al azar y revisarlas. Pura rutina, decían. Imposible que supieran de nuestro pequeño arsenal. Revisaron el equipaje de los pasajeros al azar. Los rayos de luz de las linternas cruzaron sus caminos varias veces. Transpiramos, no encontraron nada y nos dejaron seguir viaje, no tocaron nuestras valijas. Nuestros corazones latieron como nunca. En nuestro equipaje nada malo, solo unas dos, tres cajas de las 44.40 una de 38, dos de 22 largo  y una de 32,  además del “bufoso” de Gustavo y mi revólver personal heredado.
Llevábamos las preciadas 44.40 para los Winchester a palanca iguales a los que los cowboys usaban en el far west. Eran varios y podían encontrarse parados detrás de alguna puerta, dentro de un ropero, en un baño. En la cocina. Detrás del respaldo de la camioneta. En el piso del Ford A. De esto seguiré contando.







Algo más de cuarenta años pasaron desde que nos dijeron que Esculapio era un burro malo.
Del color tostado común en las mulas, de pico ceniza, tenía una postura entre resignada y pensativa, y aunque no desmentía la fama ganada por estos animales se adivinaba una inteligencia escondida que le aportaba reflexiones acerca de los humanos que no lo dejaban tranquilo. Era algo retobado e inmontable. Nos lo advirtieron. Que a veces Esculapio mordía. Nosotros no tuvimos mayores problemas en subirlo de un salto. El asunto es que de a uno y por separado lo hacíamos andar con el viejo sistema de la zanahoria, aunque el nuestro era el sistema del choclo, ya que en la punta del palo que sobrepasaba su cabeza colgábamos un ejemplar apetitoso del fruto típico americano. Un rato cada uno dábamos vuelta a la pequeña casa donde vivía dona Juana - la cocinera del  establecimiento- con Chacho y Lalo, sus hijos, uno blanco y el otro bastante oscuro como ella, y al  gallinero que tenía adosada una jaula hecha con tejido de alambre y techo de chapa donde un puma permanecía en cautiverio. No se portó mal con nosotros.




Hoy,  tantos años después de aquella visita a esas tierras no demasiado hospitalarias para con los animales autóctonos ni sus pobladores originarios, Toto sigue diciendo que Esculapio fue malo y mañero. Sin embargo pienso lo contrario ya que nos trató de manera muy educada. Quizá porque llevamos algo de diversión al pueblo, Alhuampa, quizá simplemente porque se apiadó de nosotros, porteños, o porque ya había comenzado a entregarse y agachar y a esconder su orgullo pensando que terminaría sus días dando vueltas a un malacate para ganarse la vida de manera irremediable. No estaba tan mal después de todo ese destino.

Era común en Santiago, en ese y en cualquier campo, que distintos animales soportaran ese tipo de prisión y aunque muchos recibían comida sin necesidad de andar ganándosela como Esculapio, no dejaba de ser una restricción a sus libertades individuales. Por ejemplo un oso hormiguero en el  puesto “La Marta”  vivía atado del pescuezo con una cadena. Los pichis hacían el pozo que podían en  los veinte centímetros de tierra que rellenaban los fondos de los barriles de doscientos litros, de esos en donde viene envasado el aceite para autos, camiones y maquinaria general, en los patios de los ranchos. 
Los zuris apresados o criados desde pequeños- así le dicen por allí a los ñandúes- vivían encerrados en estrechos corrales. Podía uno toparse con algún tatú-carreta dando vueltas por la cocina en ocasión de ser invitado a pasar a tomar unos mates en una casa cualquiera. Vale decir que algunos gozaban de ciertas libertades. Tal el caso de la lampalagua de dos metros de largo y gran diámetro que  dormía al abrigo de su amo, sobre los pies; como el de la víbora de  Lucho el tío de mis primos, quien todas las noches recibía ese magnifico ejemplar sobre su cama, único caso que conocí en que un animal salvaje de semejantes características y connotaciones bíblicas gozaba del beneficio del libre albedrío mezclado entre los sapiens por esos pagos. Entraba y salía del dormitorio sin que nadie lo instase a hacerlo, de puro motu propio. 
Otros,  no tan agraciados corrían suerte diferente. Era fácil ver como los zorros, los conejos grises, los guasunchos, los chanchos del monte, terminaban mal. Como los leones –pumas-  que rara vez quedaban vivos como aquel de Alhuampa, en cautiverio. Es decir, los animales, una vez vistos por el monte debían ser atrapados y mantenidos presos, o mejor, muertos para ser comidos. O muertos porque sí, que esta última era una buena razón valedera como cualquier otra y continúa siéndolo en la actualidad.

Excluidos de esta suerte los cuervos especialistas en el arte de comer. Animales  espeluznantes vestidos con sotanas renegridas de azabaches que se comen las vacas aun vivas comenzando por los ojos y la vulva una vez que caen echadas para no pararse más. Vuelan luego a estacionarse en las copas de los árboles, rameríos sin hojas, para que los contemplemos recortados en el cielo como la presencia ineludible de la muerte. Se posan en las horas del crepúsculo para infundir el miedo entre los cristianos, cuando el día y la noche se mezclan en una paleta de azules ennegrecidos de penumbra y naranjas desleídos mortecinos; seguro que a sabiendas. Son enormes esos cuervos



Tierra de salamancas y entreveros y cuentos de aparecidos y difuntas. De ranchos con techos de tierra caminados por vinchucas. De tortillas. De violines nerviosos que descargan modorras nacidas de los calores insoportables en los días festivos entre vinos y cervezas.

De promiscuidad adolescente. De mujeres casi niñas  buscando camioneros que las saquen del encierro de los pueblos paupérrimos y las lleven a conocer los puertos de Rosario o Buenos Aires. De viejos que las mantengan; que les compren tan siquiera una tarjeta para el teléfono móvil a cambio de un poco de su carne.



( Continuará )






De Historias Verdaderas y Otros Cuentos. ( Titulo provisorio)




lunes, 10 de febrero de 2014

POEMA







Por ti, sólo por ti, me hago soneto*

Virginia Cantó







Imagen: Bárbara Bezina








Perfecta la figura consonante,
la cesura en mi mano, tu cadera,
la rima de esta estrofa siempre huera
si encabalga y tú estás distante.
Sin ti, mi vida entera es asonante;
sin tu ritmo alejandrino que acelera
y tu beso en hemistiquios que modera
mi cuerpo que te sueña en cada instante.
Ni una sílaba falta en tu figura;
ni un beso en nuestro labio pareado;
ni un sueño encadenado en un terceto.
Mi voz, ante tu verbo, se apresura;
ante el tuyo, mi pie queda quebrado.
Por ti, sólo por ti, me hago soneto.











*En estos tiempos de amor bien medido





jueves, 6 de febrero de 2014

MEJORES AMIGOS







Elogio de la lectura

Sergio Sinay






"Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido"  Paul Valéry








Aunque antes los chinos habían desarrollado técnicas para copiar textos en papel, se atribuye al misterioso inventor alemán Johannes Gutenberg la creación de la imprenta de tipos móviles, antecesora directa de las que permitirían en los siglos siguientes existir y desarrollarse al libro.
Desde que Gutenberg imprimió su legendaria Biblia, en 1455, periódicamente se anuncia el ocaso de esa maravilla. El nacimiento de la fotografía, la radio, el cine, la televisión e Internet sirvió para anunciar la muerte del libro. Pero, tozudo, se ha empeñado en vivir, remozarse, reproducirse y no dejar de ofrecer lágrimas, sonrisas, ideas, emociones, inspiración, sensaciones, sueños, descubrimientos, orientación, belleza, vida. Un buen libro (e incluso uno mediocre) no son remplazables. Cualquiera de las alternativas que se ofrecen puede ser tecnológicamente deslumbrante, pero resulta, al mismo tiempo, lineal, obvia, ramplona. El libro lleva a imaginar, a intuir, a pensar por cuenta propia, a masticar, a digerir, a procesar. Lo contrario de ofrecerlo todo masticado y digerido, lo opuesto a mostrar con obviedad y sin metáfora, a simplificar ideas y pensamientos hasta hundirlos en la anemia, la chatura y la pobreza.
En las páginas de los libros se estudia de verdad, se conoce gente inolvidable, se recorren escenarios impensados, se viven varias vidas. Leer es más que sumar letras, una al lado de la otra. Es penetrar en mundos ajenos y en universos propios. Quien lee nunca está solo, se encuentra siempre unido al cosmos a través de tiempos y espacios. Un buen libro colma y aquieta el alma, maravilla, jamás quedamos, después de él, vacíos e insatisfechos como a menudo ocurre luego del contacto siempre fugaz e insatisfactorio con la última (e inevitablemente perecedera) maravilla tecnológica. No leer no es más fácil. Es, solamente, más triste.

 Como sabiamente dijo Borges: "De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo. Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria"







miércoles, 5 de febrero de 2014

MOMIAS




Diez  momias fascinantes







Algunos muertos resultan tan interesantes como los vivos (incluso más), o al menos para los turistas que hacen miles de kilómetros solo para acercarse a sus restos. Desde la tumba del emperador egipcio Tutankamon hasta la modesta momia Juanita de Arequipa, pasando por algunos de los líderes políticos más poderosos del siglo XX.


 El muerto más famoso del mundo

EL CAIRO (EGIPTO)



Máscara funeraria de Tutankamón, en el Museo Egipcio de El Cairo. /HISHAM IBRAHIM
Egipto es el destino número uno en cuanto a momias se refiere. En ningún otro rincón del planeta se ha conseguido que los muertos atraigan a tantos millones de personas ¡desde hace más de dos siglos! Pero hay una momia y una tumba más famosa que ninguna: la de Tutankamón. La cara más famosa del antiguo Egipto oculta 3.000 años de misterio. Tras ella hay un cuerpo deshecho, incapaz de despejar las dudas: ¿cómo murió tan joven -19 años- un faraón? ¿Asesinato, malaria, un accidente? Quizá no se sepa nunca, pero mientras los científicos escudriñan sus restos, se puede seguir la huella de su protagonista. La tumba, ubicada en el Valle de los Reyes y ahora vacía, rebosaba de tesoros cuando se descubrió en 1922. Ahora se conservan en el Museo Egipcio de El Cairo, donde se puede estar cara a cara con esta máscara y el impresionante ataúd: 1,88 metros y 110 kilos de oro puro.
La entrada para el Valle de los Reyes solo da acceso a tres tumbas; la de Tutankamón cuesta algo más. www.sca-egypt.org

 Juanita, la Dama de Hielo

AREQUIPA (PERÚ)


Cuerpo momificado de Juanita, la Dama de Hielo andina, en el museo Santury de Arequipa. /WWW.UCSM.EDU.PE



Pobre Juanita. Hace quinientos años, con solo 12 o 13 añitos, la llevaron –según se cuenta– a 6.130 metros de altitud, al nevado Ampato, para sacrificarla y apaciguar así a la montaña. Allí permaneció, congelada y sola, hasta 1995, cuando una erupción destapó su lugar de descanso ceremonial. Apodada la Dama de Hielo, Juanita se conservó casi perfecta gracias a la altitud y a las bajas temperaturas; ahora vive más abajo, en el Museo Santury de Arequipa. Los músculos, el contenido del estómago e incluso la ropa, antes delicada, han facilitado una información magnífica (y macabra) de la vida inca.El Museo Santury de Arequipa abre todos los días, pero de enero a abril no exponen a Juanita, sino a otro sacrificio infantil.

Un cuervo muy literario

FILADELFIA (EE UU)




El cuervo Grip, en la Central Library de Filadelfia (EE UU). / WILL BROWN / FREE LIBRARY OF PHILADELPHIA










Hay momias famosas que no son humanas. “Y el impávido cuervo osado aún sigue, sigue posado”. La imponente criatura alada que inspiró El cuervo, el famoso poema de Edgar Allan Poe, sigue posado en la Free Library of Philadelphia, concretamente en una urnita de cristal. Se llama Grip y tiene un buen pasado literario, pues fue la mascota de Charles Dickens y apareció en su novela principal, Barnaby Rudge, antes de que Poe lo inmortalizara en verso. Al morir (1841), Dickens lo disecó y ahora contempla la sección de libros raros de la biblioteca, donde hay obras de los propios Dickens y Poe.
Grip está en el tercer piso de la Central Library (1901 Vine St). Hay circuitos guiados de lunes a viernes a las 11.00. 
www.freelibrary.org

 Una momia con retoques

NEVERS (FRANCIA)


Tumba de Santa Bernardita en Nevers (Francia). /WWW.VILLES-SANCTUAIRES.COM
Santa Bernardita es la difunta más atractiva de Francia. Las visiones de la Virgen María que tuvo esta monja francesa cuando era una adolescente convirtieron la localidad de Lourdes en uno de los hitos para la cristiandad. La consideran incorruptible, pues tras su muerte en 1879, con solo 35 años, la exhumaron tres veces y las tres fue declarada intacta. Sin duda, su cuerpo, expuesto en una urna en la capilla de San Gildardo, en Nevers, sigue como siempre; si la piel angelical parece extrañamente cerosa es porque lo está, ya que pensaron que el color negruzco espantaría a los peregrinos. Hasta los incorruptibles necesitan retoques.
Nevers está en Borgoña, en el centro de Francia, bien conectada en tren con París (2 horas). www.sainte-bernadette-nevers.com

Una catacumba comunal

BRNO (REPÚBLICA CHECA)







Catacumba del Monasterio Capuchino de Brno (república Checa). / WWW.KAPUCINI.CZ
No se trata ahora de un cadáver fascinante, sino de muchos, y todos ellos expuestos en la cripta de un monasterio capuchino; la mayoría son monjes. Antes del siglo XVIII, y de que existieran normas de salud y seguridad más estrictas, estas almas frugales utilizaban siempre el mismo féretro; una vez terminados los ritos funerarios, sacaban al amado hermano del ataúd y lo depositaban en el suelo. Parece que esta catacumba, bien aireada (obra del arquitecto Moric Grimm), resultó ideal para conservar los cuerpos. Estos santos varones, que tan tenazmente se negaron a convertirse en polvo, siguen agarrados a sus hábitos y crucifijos.
Brno está 210 kilómetros al este de Praga, con buenas conexiones ferroviarias (3 horas de trayecto). www.kapucini.cz

 Una ciudad sepultada

POMPEYA (ITALIA)



Molde de yeso de un habitante de Pompeya sepultado por la erupción del Vesubio, almacenado en el Granai del Foro. / CORBIS
Quizá suene macabro, pero los arqueólogos están encantados con la erupción del Vesubio que exterminó a la población de Pompeya: la capa de lapilli (piedra pómez caliente) que cubrió la ciudad el 24 de agosto del año 79 permitió conservar una instantánea incomparable de la vida romana, pues momificó una ciudad entera. Las calles pavimentadas, el anfiteatro, mosaicos, villas, burdeles… y también personas. El yeso vertido en las cavidades que dejaron los cuerpos desintegrados de los muertos ha permitido reproducir sus poses finales para la eternidad. Se han hallado mil almas, y algunas de ellas permanecen almacenadas en el Granai del Foro de Pompeya, una especie de morgue milenaria.
Pompeya está a 40 minutos en autobús o tren de Nápoles; la entrada al yacimiento cuesta 11 euros. www.pompeiisites.org

 Cómo hacer tu propia momia

DEWA SANZAN (JAPÓN)



Momia 'sokushinbutsu' en el templo de Dainichibo (Japón). / WWW.DAINICHIBOU.OR.JP




La automomificación requiere una increíble dedicación, pero en las montañas sagradas del norte de Honshu, un grupo de monjes lo intentaron. Los devotos de Dewa Sanzan seguían una dieta estricta: mil días de frutos secos y semillas, otros mil de pino y corteza, y té de savia venenosa; así purgaban sus cuerpos. Después meditaban hasta morir. No todos lo consiguieron: solo quedan algunas momias sokushinbutsu en los templos de Dainichibo y Churenji, cerca del monte Yudono. No tienen buena pinta, pero los peregrinos acuden en masa a ver a estos hombres que buscaron de forma tan particular su propio nirvana.
Los templos de Dewa Sanzan abren de julio a septiembre; en invierno, la nieve dificulta el acceso. www.dainichibou.or.jp

 El mausoleo del tío Ho

HANOI (VIETNAM)



Turistas ante el mausoleo de Ho Chi Minh, en Hanoi (Vietnam). / CORBIS



Parece que Ho Chi Minh, el amado líder de Vietnam, quería ser incinerado a su muerte, en 1969. Por desgracia para él, cuando se es tan querido, no se respetan ni los últimos deseos. Los vietnamitas todavía quieren ver a su libertador, cuyo cuerpo embalsamado se expone en un austero mausoleo de granito gris en la plaza de Ba Dinh, donde el propio Ho Chi Minh declaró la independencia de Vietnam el 2 de septiembre de 1945. Se trata del corazón ceremonial del país y acoge, tanto los desfiles que conmemoran anualmente dicha fecha histórica, como la cola de elegantes devotos que esperan para entrar al mausoleo y arrastrar los pies ante la urna de cristal del tío Ho.
El mausoleo cierra normalmente de octubre a noviembre para las labores de mantenimiento del cuerpo.

 La momia de la Plaza Roja

MOSCÚ



El cuerpo de Lenin en el mausoleo de la Plaza Roja de Moscú. / GETTY
Lenin no recibió un entierro al uso cuando falleció en 1924, sino que se levantó un gran mausoleo en la Plaza Roja de Moscú para que el pueblo siguiera adorando al héroe de la Revolución. La inicial e improvisada estructura de madera fue sustituida después por una de piedra, dentro de la que el líder bolchevique conserva aún un aspecto saludable, para su edad. Se debe a un hábil trabajo de embalsamamiento y a la inyección de un misterioso bálsamo, pero no durará para siempre: ni el baño en glicerol cada 18 meses le garantiza la conservación eterna.Tras una necesaria reforma (había comenzado a inclinarse), la tumba fue reabierta en mayo de 2013, aunque esto no ha evitado las peticiones de muchos rusos para que Lenin sea finalmente enterrado. Por el momento, sigue siendo una de las principales atracciones de la ciudad.
El mausoleo de Lenin está en la esquina noroeste de la Plaza Roja y abre de martes a jueves, sábados y domingos, de 10.00 a 13.00 (entrada gratuita).

 Un cuarentón de la Edad de Hierro

SILKEBORG (DINAMARCA)



El cuerpo del hombre de Tollund, en el museo de Silkeborg (Dinamarca). / CHRISTIAN KOBER
Nada de botox ni cremas antiedad: el secreto de la eterna juventud del hombre de Tollund está en la turba. Es lo que se deduce cuando se ve a este hombre de la Edad de Hierro, cuarentón y con buen aspecto, tras haber sido sacado de la ciénaga de Bjældskovdal, en Jutlandia, unos 2.350 años después de que lo dejaran allí.El hombre de Tollund y su contemporánea, la mujer de Elling, se exponen en el museo de Silkeborg, abierto todos los días de mayo a octubre, y los fines de semana entre noviembre y abril).

Más información en la guía Lonely Planet 1000 lugares únicos y en www.lonelyplanet.es


Del blog El Viajero. Diario El País. España






martes, 4 de febrero de 2014

PHILIP SEYMOUR HOFFMAN




La muerte del actor pone rostro al resurgir de la heroína en EE UU






Seymour Hoffman, dos semanas antes de morir. / VICTORIA WILL (AP)



La repentina muerte del oscarizado actor Philip Seymour Hoffman por una supuesta sobredosis de heroína ha puesto rostro al alarmante resurgir de esta droga en Estados Unidos, cuyo consumo creció un 79 por ciento entre 2007 y 2012, según los últimos datos oficiales. La heroína, una droga que causó estragos en los años 1970 y 1980, vuelve a las calles de Estados Unidos como alternativa barata y accesible a los analgésicos con receta derivados del opio, a los que son adictas miles de personas y que causan 15.000 muertes al año.
El abuso de estos medicamentos se disparó a partir de la década de 1990, una "epidemia" que las autoridades han tratado de contener con un control más severo de su venta y la ampliación de los requisitos para obtener una receta médica.
La impactante imagen del aclamado Capote, un exitoso actor de sólo 46 años, hallado muerto este fin de semana en calzoncillos y con una aguja en el brazo ha puesto en primer plano un problema social y sanitario del que las autoridades llevan meses advirtiendo. A falta de que se conozcan los resultados de la autopsia, la Policía trabaja sobre la hipótesis de una sobredosis de heroína como causa de la muerte del actor, en cuyo apartamento de Nueva York encontraron 50 bolsas de esta droga.
En este resurgir, la heroína ha dejado de ser una lacra principalmente urbana, para extenderse a zonas del extrarradio y rurales. No obstante, cifras como las de la ciudad de Nueva York son un evidente termómetro de las dimensiones del problema: las muertes provocadas por esta droga aumentaron un 84 % entre 2010 y 2012, según los últimos datos oficiales.
La heroína es la alternativa a la que recurren miles de estadounidenses adictos a los analgésicos que se ven privados de estos medicamentos, con un precio mucho mayor y un acceso más restringido. Un frasco de fármacos opiáceos como el OxyContin o Vicodin, que necesitan receta médica, son muy adictivos y se prescriben para dolores severos, cuesta cerca de 120 euros en EE.UU., mientras que una dosis de heroína se puede conseguir en las calles por menos de seis euros.
Esto explica, según las autoridades sanitarias, realidades tan alarmantes como que el número de nuevos consumidores de heroína -personas que se inyectan esta droga por primera vez- haya aumentado casi un 60 % en la última década. Otras causas que se aducen para entender el rebrote del consumo de heroína en EE.UU son las producciones récord de esta droga en los últimos años en Afganistán y el aumento de la calidad y el tráfico de la que llega al país a través de la frontera con México.
Al problema del repunte en su consumo, se suman las muertes provocadas en las últimas semanas por su versión adulterada con otros componentes, lo que hace a esta droga cien veces más potente. A finales de enero trascendió que al menos 22 personas murieron en la región occidental de Pensilvania por consumir una mezcla de heroína con el fármaco Fentanyl, un opiácedo que se utiliza para la anestesia general, una combinación letal. La investigación de la repentina muerte de Hoffman, que ha sacudido a Hollywood, a toda la nación y a los cinéfilos de todo el mundo, ha puesto todos los focos sobre los estragos que causa en Estados Unidos una droga que en el imaginario colectivo pertenece a otra época


Del Diario El Paìs.España




Los actores Philip Seymour Hoffman (izqda.), como Truman Capote, y Catherine Keener, en una escena del filme 'Capote', 
dirigido por Bennett Miller. Esta interpretación le valió el Oscar y el Globo de Oro en 2005.



'A sus 46 años, Seymour Hoffman estaba considerado uno de los más brillantes actores actuales. Ganador del Oscar por Capote, candidato tres veces más con La guerra de Charlie Wilson, La duda y The master,también tuvo una fructífera carrera en teatro: compitió dos veces por los Tony. Y en televisión también estuvo dos veces compitiendo por el Emmy. "Soy un perfeccionista, un problema si eres actor. Cada entrada en escena es la primera vez. Yo no repito tomas, sino que vuelvo a hacerlas. Son conceptos diferentes", contaba en una entrevista.

Durante toda su carrera este actor neoyorquino de cuerpo rechoncho, más alto de lo que parecía en pantalla e indudable bonhomía, luchó por la originalidad. Por mucho que se supiera que salía en el reparto, Hoffman, que se dejaba o quitaba la barba según lo pidiera el papel, desaparecía en favor de la película. Y si no, no hay más que recordar al periodista de Casi famosos, al técnico de sonido homosexual en rodajes porno de Boogie nights, al cura lascivo de Cold mountain, el enfermero de Magnolia, a su Truman Capote, al malo de Misión: Imposible III, al oficial de la CIA de La guerra de Charlie Wilson, al ambiguo padre Flynn de La duda, al entrenador de béisbol ajado de Moneyball, al cínico asesor político de Los idus de marzo o al hipnótico creador de una secta en The master. Si hubiera que escoger un intérprete de Hollywood del que podíamos esperar grandes trabajos en el futuro, ese era Hoffman, que aún así entendía la importancia de la colaboración. En una entrevista en EL PAÍS, el hoy fallecido aseguraba: "Los actores no competimos. Si caes en ese pique tu interpretación será nefasta. Es imposible un buen trabajo sin el apoyo de tus compañeros. Hay quien dice que actuar es como hacer el amor. Tampoco estoy de acuerdo. Es demasiado simplista pensar que actuar es lo mismo que seducir".

Miss Musa













lunes, 3 de febrero de 2014

POEMA





Resguardo de una receta de la Seguridad Social 

Virginia Cantó











Estaré curada de ti en unos días.
Te guardaré reposo,
bajo prescripción facultativa,
y en no más de dos vidas sólo serás febrícula,
un poso centígrado del amor en los cuerpos,
un eco gradual del cuerpo amado.

No comprendo por qué escritos
cada hoja y tronco de los tilos
hablan de ti, Amor, te identifican,
te absorben los monemas por tus labios
queriendo saberte, acariciando el vello
de tu semántica espalda,
los lexemas que suspiran como anhelos
si bostezan los morfemas por tu boca.

Qué fácil tornar lo simple dificultoso
y complicar opaco la luz tan clara en lo sencillo.

El Amor no es más que una medida,
los grados que marcan los termómetros
en bocas de mercurio,
un efecto secundario,
una inflamación de la garganta
con final ibuprofeno.

Yo me curo de ti mientras te escribo
en las gasas blancas de los folios
y me bebo el oxígeno del agua
que aún queda de tu boca entre mi cuello
y me ascienden los grados por recuerdos
pegados en memorias con esparadrapos
y siento escalofríos,
una ingrata pesadez por los párpados
de tanto no verte
la sombra en los delirios
de infames taquicardias.

Yo me curo de ti mientras los versos
me envuelven en tenues somnolencias
y me surges en los huesos dando gritos
llamándome por nombres que no me pertenecen,
y te afanas en mi carne,
en rasparme el músculo con tus alas mordidas
-quiero decir, tus uñas-
que se clavan en mi verso sofocado
tiritando en frío la fiebre del recuerdo.

El amor, como un catarro,
se cura cuando inyectan la vacuna del buen tiempo
y ya no exuda un calor de hiperpirexia
entre los labios.
Cuarenta grados de olvidos analgésicos.










(Del poemario “Fe de erratas”, 2010)