La ciudad en el oasis de Dakhla, en lo que hoy es la gobernación del Nuevo Valle de Egipto, muestra cómo era la vida cuando el país formaba parte del Imperio Bizantino. Fotografía: Ministerio de Turismo y Antigüedades.
Los barrios del siglo IV, bien conservados, revelan detalles de la vida cotidiana, el desarrollo urbano y las actividades económicas.
Arqueólogos egipcios han descubierto una ciudad de la época bizantina en buen estado de conservación en el desierto occidental.
Los barrios del siglo IV contaban con estructuras residenciales y religiosas, incluida una iglesia de estilo basilical en el oasis de Dakhla. Los arqueólogos también encontraron monedas, fragmentos de cerámica y herramientas.
Por otra parte, se descubrieron 18 tumbas antiguas en Marina el-Alamein, cerca de Alejandría, entre las que se incluyen tumbas excavadas en la roca y en piedra caliza, cerámica y un sarcófago de granito.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades afirmó que el primer descubrimiento revela detalles de la vida cotidiana, el desarrollo urbano y las actividades económicas de la época en que Egipto formaba parte del Imperio Bizantino.

Entradas al sitio arqueológico de Dakhla. Fotografía: Ministerio de Turismo y Antigüedades.
Según Hisham el-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, los aposentos desenterrados incluían vías principales que discurrían de norte a sur, intersectadas por calles que iban de este a oeste, formando plazas abiertas y espacios públicos.
Según Mahmoud Massoud, presidente de la misión arqueológica, en la cabecera del asentamiento se alza una basílica que data de mediados del siglo IV, con vistas a sus calles principales, junto con los restos de dos torres de vigilancia que protegían las afueras.
El oasis, situado en la provincia occidental egipcia de Nuevo Valle, figura en la lista provisional de la Unesco, a un paso de ser incluido en la lista del patrimonio mundial de la agencia.
En la zona se encontró una estructura fuertemente fortificada con gruesos muros defensivos, y muchas casas que constaban de salones de recepción y techos abovedados, añadió Massoud.

Los arqueólogos también descubrieron hornos de pan, cocinas, herramientas de piedra para moler y monedas de bronce. Fotografía: Ministerio de Turismo y Antigüedades.
Entre ellas se encontraba la casa de Tisous, un diácono de la iglesia, que data de la segunda mitad del siglo XIV. Los arqueólogos creen que sirvió como iglesia doméstica antes de la construcción de la basílica de la ciudad.
Los arqueólogos también descubrieron hornos de pan, cocinas, herramientas de molienda y monedas de bronce con retratos de emperadores bizantinos, inscripciones en latín y símbolos cristianos.
Un grupo de monedas de oro desenterradas datan del reinado del emperador romano Constancio II, que gobernó entre 337 y 361, según un comunicado del ministerio.
Diaa Zahran, jefa del departamento de antigüedades islámicas, coptas y judías, declaró que hallaron una colección de unos 200 fragmentos de cerámica que se habrían utilizado como material de escritura. Según Zahran, estos fragmentos, conocidos como ostracas, contienen inscripciones que detallan transacciones comerciales, correspondencia y otros aspectos de la vida cotidiana.

Las siete tumbas de piedra caliza excavadas en la superficie, descubiertas en el yacimiento de Marina el-Alamein, al oeste de Alejandría. Fotografía: Ministerio de Turismo y Antigüedades/AP
Los arqueólogos también encontraron tumbas antiguas en el yacimiento arqueológico de Marina el-Alamein, situado a unos 100 km al oeste de la ciudad mediterránea de Alejandría.
Según el ministerio, los hallazgos incluyen 11 tumbas excavadas en la roca con una profundidad media de ocho metros y siete tumbas superficiales construidas con piedra caliza. Con ello, el número total de tumbas encontradas en el yacimiento asciende a 48.
En el yacimiento, los arqueólogos encontraron vasijas de cerámica, ánforas, lámparas, platos, altares y pilas de piedra caliza.

Un artefacto descubierto en Marina el-Alamein.
Fotografía: Ministerio de Turismo y Antigüedades/AP
La jefa de la misión, Eman Abdel-Khaliq, declaró que hallaron un sarcófago de granito de 2,5 metros de largo, con restos óseos que están siendo estudiados. Cerca del sarcófago, encontraron los restos de una estatua de esfinge de yeso, añadió.
Según Abdel-Khaliq, se colocaban cuatro monedas de oro en la boca de algunos de los difuntos, en lo que se conoce como "la lengua de oro", una práctica asociada a las creencias funerarias de aquella época.
Marina el-Alamein es un yacimiento arqueológico cercano a la ciudad de Alamein, en la costa norte de Egipto, descubierto en 1986. Los arqueólogos creen que el lugar fue la antigua ciudad portuaria grecorromana de Leukaspis, en el Mediterráneo, que se construyó en el siglo II y prosperó hasta el siglo IV.

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