lunes, 22 de agosto de 2016

POEMA













Eternízame un poco:
toma algo de nieve y escúlpeme en ella,
con la palma desnuda y caliente de tu mano
púleme hasta que brille.









Vera Pavlova (Moscú, 1963)











viernes, 19 de agosto de 2016

RESILIENCIA II





Superando fracasos

Eva Carnero










Dado que no vivimos en una urna de cristal tarde o temprano, la vida nos pondrá por delante una prueba difícil de superar. Un infortunio que, probablemente, tenga forma de enfermedad o de pérdida y que enfrentaremos con mayor o menor habilidad. 

Para aumentar la garantía de éxito, un consejo, o mejor, tres: sea flexible como el bambú, maleable como la arcilla y adáptese al cambio como un lobo. Solo así, estará en disposición de sobrellevar los peores momentos del devenir de los acontecimientos. Que, dicho sea de paso, tendrá al menos dos o tres a lo largo de su vida, según Rafaela Santos, psiquiatra y presidenta del Instituto Español de Resiliencia (IER). Parece que nadie se libra de tener que lidiar con varios sucesos trágicos, o al menos complicados, en su biografía. “El diagnóstico de una enfermedad grave, la desaparición de un ser querido, un despido o un revés económico son circunstancias por las que todos pasaremos alguna vez”, apunta.
La buena noticia es que a pesar de que estos hechos no son algo que podamos evitar ni controlar, “todas las personas contamos con la capacidad de afrontarlos de forma constructiva”, asegura Santos. A esa fuerza interior se la conoce como resiliencia, añade esta neurocientífica: “Nos permite superar cualquier situación difícil saliendo fortalecido de ella”.

Cómo salir con la lección aprendida

En este asunto, el quid de la cuestión reside en cómo salimos del embate. Porque, aunque lo ideal sería hacerlo con la lección aprendida, no siempre lo conseguimos. “Ante una situación traumática existen dos opciones: hundirse o crecer”, señala Santos. “Hemos comprobado a menudo cómo muchas personas, después de haber experimentado episodios muy difíciles en su vida, cambian su forma de entender el mundo y adoptan una perspectiva más humana, priorizando lo realmente importante frente a nimiedades a las que antes otorgaban un protagonismo infundado”, añade la psiquiatra.

Por su parte, la psicóloga clínica Noelia Mata, especialista en Trastornos de la Personalidad y Neuropsicología, coincide con Santos en señalar que, en ocasiones, el individuo pierde la partida. En este contexto, Mata apunta tres posibles actitudes ante la adversidad: “En primer lugar, hay gente que se apunta al victimismo echándole la culpa de lo ocurrido al mundo, a la vida o a los demás; otros, se enfurecen y se instalan en una actitud agresiva; y, por último, estarían las personas resilientes que son las que aceptan la realidad y se adaptan y enfrentan a ella”.

 Ahora bien, la superación constructiva de un trauma no significa que debamos pasar necesariamente por situaciones dolorosas para poder experimentar crecimiento personal. Así lo cree Santos: “Aunque muchos de los que han ganado este tipo de batallas afirman ser más felices que antes y consideran que el sufrimiento les ha llevado a ser mejores personas, no hace falta esa experiencia para ser feliz”.
Mata va más allá y, además de compartir la opinión de Santos, cree que, para desarrollar la resiliencia y en última instancia acercarnos a la felicidad, lo ideal es trabajar la capacidad de resistencia y adaptación desde la infancia. Y para respaldar su postura la experta hace referencia al neuropsiquiatra francés Boris Cyrulnik, autor de libros como "Los patitos feos." 


" Los patitos feos. La resiliencia. Una infancia infeliz no determina la vida ", quien defiende la idea de que el mecanismo que protege a las personas frente a las adversidades de la vida se forja en los primeros años de vida gracias a la interacción que establece con su cuidador, especialmente con la madre, que es quien provee al niño de la seguridad afectiva necesaria para crear un apego seguro.

¿Genes o voluntad?

Esa sensación de bienestar emocional a la que es posible llegar tras la superación de un suceso trágico, está al final de un recorrido que tiene su origen en los recursos psicológicos que todos disponemos de forma innata. La doctora Santos defiende con rotundidad que la resiliencia “no es una habilidad externa, sino una actitud que se desarrolla en nuestro interior gracias a la plasticidad neuronal y que se va modificando en función de las experiencias vividas”. Y anima: “Todo individuo puede acrecentar poco a poco su resiliencia”. Eso sí, también advierte que no todos tendrán el mismo éxito, ya que si no se le dedica tiempo y esfuerzo "no se alcanzarán los niveles mínimos de resistencia que garantizan la superación del suceso”.
Aunque esta psiquiatra reconoce que en un tercio de la población se puede encontrar una predisposición genética que determina la capacidad de una persona a ser resiliente, también recalca que la biología es solo parte de la explicación, “y si no se trabaja mediante el entrenamiento consciente o se moldea a través de la experiencia, no pasará de ser una capacidad en potencia”. Por su parte, la psicóloga Mata tampoco cree que el comportamiento resiliente responda en exclusiva a los dictados del ADN. Para esta psicóloga, una persona será más o menos resiliente dependiendo de la combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. “Las variantes genéticas interactúan tanto con las ambientales como con las conductas aprendidas para enfrentarnos de forma positiva a situaciones adversas”, sostiene.

Esto no es tan sencillo como 2+2

¿Quién podría negarse a tener en sus manos las herramientas necesarias para superar un revés de la vida o alcanzar una meta determinada? Sin embargo, la psiquiatra Santos no duda un instante en recordarnos que el funcionamiento del cerebro no es tan sencillo como nos gustaría. Incluso, es mucho más complejo de lo que imaginamos, ya que se autogestiona y tiene capacidad de responder a cualquier demanda que recibe del exterior. “Intervienen en él muchos neurotransmisores, y además la mayoría de ellos están supeditados a que otros hagan de neuromodulador. Es decir, si uno falla, la cadena se rompe e impide que tomemos las decisiones correctas”, aclara.
Y, ¿cuáles son esos eslabones “neurológicos” que integran la cadena? A grandes rasgos, Santos distingue “tres cerebros” ubicados en tres alturas distintas: “En primer lugar, está el cerebro más primitivo, donde se encuentran los instintos de supervivencia; a continuación, el cerebro medio, que es emocional y, por último, el cerebro superior o racional, el que toma las decisiones”. Cualquier decisión que tomamos es el resultado del modo en que se conectan los tres cerebros y, si todo va bien, "es un proceso que arranca con la reacción instintiva del primero de ellos, la cual da paso a una respuesta influenciada por las emociones del cerebro medio y, por último, llega al superior que es el responsable de tomar una decisión basada en la experiencia y el conocimiento, lo cual es sin duda lo más bonito y, definitivamente, lo más humano”, explica la psiquiatra.
Sin embargo, este recorrido ideal en ocasiones se ve truncado produciendo lo que se denomina cerebro secuestrado. Consiste en que, ante un estímulo muy estresante, "la respuesta se queda atrapada en el cerebro primitivo sin posibilidad de seguir el ascenso y tomar una decisión racional fruto de la intervención del cerebro superior”, aclara Santos. “En cambio, si el estrés es menor se percibe como un reto y resulta motivador”. Por su parte, la psicóloga Mata ubica la respuesta resiliente a medio camino entre lo 100% instintivo y lo totalmente racional: “Un comportamiento resiliente debe implicar una estimación de los riesgos que conlleva la adopción de una decisión o postura determinada”.

Por lo que pueda pasar...

Considerar un suceso objetivamente amenazante como un reto personal es una tarea complicada que podría simplificarse si nos preparamos para ello desde la infancia. Es decir, preparándose  para afrontar las dificultades de la vida antes de que sucedan. Esta actividad se lleva a cabo con adultos, pero también se hay programas para niños. Si entrenar un cerebro maduro es importante, aún lo es más trabajar el de los niños. Por eso, “aplicamos la neurociencia en la educación, con el fin de que los jóvenes maduren adecuadamente”, dice Santos, su presidenta.
En este sentido, y ante cualquier proceso de aprendizaje, la psiquiatra destaca en su libro "Levantarse y luchar"  el valor del esfuerzo. “Cualquier persona que lucha por un objetivo, ya sea un desafío personal o en el caso de un deportista batir una marca o a un rival, debe asumir que lograrlo supondrá sacrificio y sufrimiento. Y eso no es malo”, concluye Rafaela Santos.




CÓMO SALIR FORTALECIDO DE LA ADVERSIDAD


Quizás haya heredado las espaldas de su abuelo y que sean tan anchas que pueda echarse sobre ellas los problemas propios y ajenos. Pero si no es así, con voluntad, coraje y determinación también puede conseguir unos hombros fuertes que soporten lo que venga. La psiquiatra y neurocientífica Rafaela Santos, que participó en el pasado encuentro de salud mental Mens Sana, organizado por El Ser Creativo, señala tres pasos principales que le servirán de guía para superar la adversidad de forma constructiva:

1. Asuma la realidad. Es imprescindible que acepte lo que no puede cambiar. Haciendo referencia al neurólogo y psiquiatra Viktor Frankl, la doctora nos recuerda que la persona que no acepta la realidad sufre el doble.
2. Adáptese al cambio. En este punto, intervienen multitud de procesos neuronales cuyo fin último es encontrar nuevas vías de resolución positivas.
3. Escoja un camino. Por último, la psiquiatra nos anima a preguntarnos hacia dónde queremos crecer, y a que actuemos después en consecuencia.
Para completar la lista, la psicóloga Noelia Mata añade dos más:
4. Busque apoyo a su alrededor. Las personas de nuestro entorno nos ayudan a tener una visión más global de la situación, lo cual revierte en una mejor toma de decisiones.
5. Lleve hábitos de vida saludable. Practicar ejercicio, seguir una buena higiene del sueño o meditar con regularidad ayudan a afrontar los problemas con más energía.









jueves, 18 de agosto de 2016

VAN GOGH





¿ Nos habla un cuadro ?

Alastair Sooke












El 27 de julio de 1890, Vincent Van Gogh se adentró en un trigal cerca del pueblo de Auvers-sur-Oise, en las afueras de París, y se disparó al pecho. Venía sufriendo desde hacía 18 meses de una enfermedad mental que lo había llevado a cortarse la oreja izquierda con una hoja de afeitar en una noche de diciembre de 1888. Tras ese famoso incidente, continuó experimentando esporádicos ataques que lo iban debilitando, dejándolo confundido e incoherente durante semanas.

Locura y lucidez

Entre esas crisis nerviosas disfrutaba de momentos de cierta calma y lucidez que le permitían pintar. De hecho, durante la temporada que vivió en Auvers, luego de dejar una institución psiquiátrica, fue la más prolífica de su carrera, en 70 días, completó 75 pinturas y más de 100 dibujos y bocetos. 
Pero a pesar de esa productividad, se sentía solo y ansioso. Comenzó a tener una la idea cada vez más internalizada de que su vida era un fracaso. Eventualmente se hizo de un pequeño revólver que pertenecía al dueño de la casa donde vivía, esa fue el arma con la que atentaría contra su vida.
Era un revólver de bolsillo, así que cuando tomó decisión de terminar con su vida, lo accionó y la bala rebotó en una costilla, sin llegar a tocar el corazón. Van Gogh colapsó y se desmayó. Como pudo regresó a la casa, a donde su hermano Theo y el médico llegaron al día siguiente, no pudo hacerse nada y murió. Tenía 37 años.  "Sus últimas palabras fueron: 'Así es como quería morirme' (...)
 Encontró la paz que no había podido hallar en la tierra", le escribió Theo a su esposa. ¿Qué le había robado la tranquilidad al artista?
Durante décadas se han sugerido diversas causas, como epilepsia, esquizofrenia, abuso del alcohol, psicopatía y desorden de personalidad, pero sin que ninguna se convierta en la concluyente. ¿Puede su último cuadro dar alguna pista sobre el origen de su locura?

Tres raíces


Van Gogh trabajaba en "Tres raíces" el día que decidió darse un tiro.                 

"Tres raíces" (1890) es el nombre de la obra en la que Van Gogh estaba trabajando durante la mañana de ese fatídico 27 de julio, apenas horas antes del intento de suicidio que se exhibe en una exposición en Ámsterdam. 
A primera vista la pintura parece abstracta. ¿Cómo se pueden "interpretar" los gruesos trazos en azul, verde y amarillo? ¿Nos dice algo la fuerza con la cual fueron aplicados a ciertas partes del lienzo?  La imagen va revelándose progresivamente al espectador, mostrando un paisaje con raíces desnudas y la base de árboles que contrastan con el suelo arenoso coloreado en tonos claros.  En la esquina superior derecha se aprecia un pedazo de cielo.  Más allá de esto, el lienzo se enfoca en las retorcidas raíces, troncos, ramas y masiva vegetación.
Para Martin Bailey, historiador y autor del libro "Estudio del Sur: Van Gogh en Provenza", el cuadro inconcluso tiene otros elementos a resaltar.  "La parte superior de los árboles está cortada formando una composición inusual, a diferencia de las que uno puede apreciar en las pinturas japonesas, de las cuales Van Gogh era gran admirador", dice, es innovadora, pues no hay un punto focal, y en cierta forma puede representar el inicio de algunas corrientes en el arte moderno, como el abstraccionismo. 
A pesar de ello, es inevitable verla en retrospectiva, como un testigo mudo de las últimas horas del pintor. ¿Qué nos puede decir sobre su condición mental?

Adiós a todo

Para empezar, la pintura da la impresión de agitación, como cargada por una turbulencia emocional. "Es una de esas obras en las que puedes sentir el estado mental que algunas veces torturaba a Van Gogh", dice Bailey. Además, las protagonistas del cuadro -las raíces- pueden tener un significado especial.  Años antes del incidente, Van Gogh se había dedicado a pintar raíces de los árboles para expresar -como lo explicó en una carta a su hermano Theo- los conflictos en la vida. De hecho, poco tiempo antes de su muerte, en otra carta dirigida a Theo, el pintor comentó que su vida había sido "atacada justo en la raíz". ¿Acaso puede interpretarse la pintura "Tres raíces" como una despedida del artista?
Al planteársele esta interrogante a Nienke Bakker, curadora responsable de la colección de pinturas en el Museo de Van Gogh, responde con cautela. "Hay mucha agitación emocional en la obra que Van Gogh realizó en sus últimas semanas, como por ejemplo en 'Trigal con cuervos' y 'Trigal bajo nubarrones'", explica Bakker. 

                 "Trigal con cuervos", también de 1890, muestra una técnica agitada, similar a la de "Tres raíces".                 


"Es obvio que él estaba tratando de expresar las emociones de su estado mental. Sin embargo, cuando vemos 'Tres raíces' también podemos apreciar que hay mucho vigor y está lleno de vida. Es difícil creer que quien pintó esa obra en la mañana terminaría cometiendo suicidio en la tarde", agrega.  "Sería osado decir que Van Gogh pintó intencionalmente ese cuadro como una despedida. Sería demasiado racional", Bekker se inclina más por pensar que la enfermedad no fue la causa de la grandeza de Van Gogh. "Todas esas torturadas y retorcidas raíces hacen de ese cuadro una pintura emocional y muy frenética", dice."Pero no es un cuadro hecho por una mente enloquecida. Él sabía muy bien lo que estaba haciendo. Hasta el último momento Van Gogh pintó a pesar de su enfermedad, no gracias a ella. Es importante tener eso en cuenta".











martes, 16 de agosto de 2016

MUERTE DE UN POETA


Lorca: el poeta sin tumba.











El poeta se había refugiado en casa de su amigo Luis Rosales porque creía que la pertenencia de los cinco hermanos a la Falange lo protegería. No fue así. En la tarde del 16 de agosto de 1936 se lo llevaron detenido al Gobierno Civil de Granada.  De allí lo sacaron al día siguiente en dirección al frente. Lo mataron a tiros de madrugada, en algún punto del camino entre Víznar y Alfacar. Por "rojo", por "maricón" o por rencillas familiares, según quien lo diga. Lo enterraron junto a un maestro nacional y dos banderilleros anarquistas hace 80 años. Y todavía lo andan buscando.

Quizá Federico García Lorca nunca tenga una tumba. Al menos, no una sobre la que se pueda dejar unas flores o una nota, como las de William Shakespeare, Oscar Wilde o Antonio Machado. Y no por falta de admiradores dispuestos a peregrinar hasta el panteón: el autor de "Poeta en Nueva York" es, posiblemente, el escritor español más universal después de Cervantes, el símbolo del horror de la Guerra Civil en todo el mundo.
Pero la opinión de la familia es terminante: si algún día se encuentran sus huesos, se quedarán donde están. Es uno más. "No necesitamos saber detalles, cuántos tiros le dieron a Federico", dijo una vez Laura García Lorca, una de las cuatro sobrinas vivas. La fundación que dirige negocia estos días el traslado de todo su patrimonio al Centro Lorca, un edificio de 23 millones de euros en pleno centro de la capital de la Alhambra.


                                                                         Federico García Lorca, en Lanjarón (Granada), en 1927


Oposición de la familia



El escritor Luis García Montero defiende la postura de las herederas: sería una forma de proteger de la especulación urbanística a las víctimas de la sublevación fascista cuyos cadáveres se hallan también en estos parajes, entre 300 y 8.000, según la fuente. "Las leyes cambian, las corporaciones cambian, los políticos se venden, y ese lugar solo permanecerá defendido por el recuerdo de Lorca", afirma.  No todo el mundo lo ve así. El historiador Miguel Caballero, impulsor de la excavación que comenzará a mediados de septiembre en busca de los restos del maestro Dióscoro Galindo, su camarada en la muerte, recuerda que esa zona tiene doble protección, como parte del Parque Natural de la Sierra de Huétor y como vía pecuaria. 

Cree que detrás de la oposición de la familia hay un interés económico: según sus cálculos, las obras del escritor pasarán al dominio público el 1 de enero de 2022, 80 años después de la inscripción de su fallecimiento en 1941; si se encuentra el cuerpo y un juez ordena un nuevo registro con la fecha correcta, 1936, la familia perdería cinco años de los suculentos derechos de autor de un artista cuya obra literaria, musical y plástica sigue siendo reeditada, representada e interpretada por todo el mundo. "Lorca se ha convertido en una marca comercial", lamenta.


"Socialista y masón"

Los investigadores no se ponen de acuerdo sobre el motivo del asesinato. Hace unos meses salió a la luz un informe policial elaborado en 1965 a petición de la escritora francesa Marcelle Auclair –nunca lo recibió– en el que las autoridades franquistas reconocían que Federico fue ejecutado por "socialista y masón" y por "homosexualismo".
Aunque no militó en ningún partido, el poeta de Fuente Vaqueros era un firme defensor de la República, para la que trabajó como vocal de la Junta Nacional de Música y Teatro y como secretario del ministro Fernando de los Ríos. El alcalde de Granada, Manuel Fernández Montesinos, fusilado pocas horas antes que él frente a las tapias del cementerio, estaba casado con su hermana Concha.
Hay quien sostiene que algunas de sus obras habían levantado ampollas: una de las piezas de "Romancero gitano" molestó a la Guardia Civil y con "La casa de Bernarda Alba" ofendió a unos parientes con los que su padre, próspero hombre de negocios, mantenía una disputa por lindes de tierras. En el pelotón de fusilamiento había dos familiares lejanos.
La noticia tuvo eco mundial. En octubre de ese mismo año, H. G. Wells, presidente del PEN Club de Londres, pidió explicaciones al Gobierno Militar. La búsqueda de sus restos la inició en 1948 el investigador galo Claude Couffon, en 1949 la continuó el británico Gerald Brenan y en 1955, el norteamericano Agustín Penon.
Hace medio siglo, el hispanista irlandés Ian Gibson también comenzó una incansable misión que aún no ha cesado: en base al testimonio que le ofreció Manolo "El Comunista", que aseguraba haber participado en el enterramiento, la Junta de Andalucía realizó en 2009 la primera excavación en Fuente Grande, junto al parque en memoria de poeta. Removieron miles de metros cúbicos de tierra durante más de dos meses. Ni rastro.
Cinco años después, otro equipo, en esta ocasión encabezado por Caballero, volvió a intentarlo en los Llanos de Corbera, a 400 metros del sitio anterior. La ubicación fue elegida esta vez siguiendo los testimonios recogidos por el investigador Eduardo Molina Fajardo, que sitúa allí la plaza de armas donde formaban las tropas. Para el historiador, es más probable que los testigos de aquellos hechos trágicos –hoy todos muertos– dijeran la verdad a alguien del bando franquista, como ellos, que a unos investigadores extranjeros.
Otra pista que guió al equipo no vino de la parte de los asesinos, sino de las víctimas: Isabel García Lorca, hermana pequeña del poeta, dirigió en 1998 una carta indignada al alcalde de Alfacar –con copia al presidente de la Junta y al "New York Times!– quejándose de la "afrenta" que suponía el plan de construir allí un campo de fútbol y una urbanización, "justo donde fueron a caer miles de hombres asesinados (...). También está ahí mi hermano".

Las obras se pararon. En noviembre de 2014 se realizó la segunda excavación. De nuevo, decepcionante. Ahora, el mismo equipo vuelve a la carga. Los investigadores han confrontado los testimonios orales con cientos de fotografías aéreas realizadas en 1937 por la República, y en 1945 y 1956 por el Ejército de Estados Unidos, imágenes de prensa e incluso la acuarela de un artista. Han registrado cada olivo arrancado, cada cambio del terreno. Y realizaron un nuevo estudio de georradar que detectó, a solo 20 metros de la zona ya levantada en 2014, tres pozos de agua fallidos.

Tercer intento

Cuentan con luz verde del Ayuntamiento de Alfacar y del parque natural. Y con la mayor parte de los 33.000 euros que necesitan para cavar en un área de 18 por 24 metros y a una profundidad de 4 a 7. Las donaciones llegaron de todo el mundo a través del «crowdfunding» y la CNT aportará 5.000 euros.
En alguno de esos pozos esperan encontrar los cuatro cadáveres. "No vamos a saltar por encima de la voluntad de ninguna familia", subraya Miguel Caballero. Si hay huesos, tomarán muestras de ADN de cada cuerpo y las cotejarán con los familiares que se presten; ya disponen de material genético de una nieta de Galindo, el único al que podrían exhumar. Si aciertan, a uno de los cadáveres le faltará una pierna –el maestro de Pulianas era cojo– y otro tendrá un defecto en los pies y un cráneo algo más grande de lo normal. Ese sería Federico, la leyenda.










lunes, 15 de agosto de 2016

POEMA






Metamorfosis de un sueño
Alina Kummerfeldt













Soy un pasajero de nubes
que vivió un sueño
mientras soñó que vivía.

Hoy desperté
oliendo a beso callejero,
a soledad inconclusa
a intención vana
a noesis de encierro
llevo mil ovillos dentro
y una fúnebre fotografía
tatuada en el pecho.

Soy de tinta incorregible
ya no soy tuya
a veces no lo recuerdo.

Creí que el amor era ubicuo
mientras me sostuve en hilos
y un tiempo delincuente
me estafaba robándome sueños.


















jueves, 11 de agosto de 2016

APELLIDOS.





El mapa que muestra los apellidos más comunes de Europa (y su significado)








El lingüista y matemático checo Jakub Marian ha colgado en su web un mapa en el que se pueden ver los apellidos más comunes en cada país de Europa, seguido de otro en el que cita el significado de cada uno de ellos y cuál es su origen.





La información está extraída de “las páginas web de las oficinas estadísticas de los países o de información publicada sobre estas estadísticas (que no siempre están disponibles) -explica Jakub Marian-. Algunas entradas están basadas en directorios telefónicos públicos o en estimaciones de compañías privadas”.
Al reunir estos datos, Marian se encontró con una dificultad añadida: que estaban en el idioma de cada país. “Aunque hablo algunos idiomas europeos, no había forma de que pudiera entender las lenguas de 40 países diferentes”, apunta. Para encontrar información se ayudó de traducciones automáticas y para las etimologías, “de varios diccionarios y artículos”. Esta tarea le hizo aprender unas cuantas cosas acerca de cómo se forman los apellidos europeos.

Los islandeses no conservan el apellido de sus padres

La búsqueda le proporcionó algunas sorpresas, en especial el hecho de que “Islandia todavía use un sistema patronímico, lo que significa que el nombre de pila del padre forma parte del apellido de su hijo”. Por ejemplo, los hijos de Jón Einarsson no conservarían el apellido Einarsson, sino que se apellidarían Jónsson (él) y Jónsdóttir (ella).
Otro dato que le llamó la atención fue que “el sufijo de la mayor parte de apellidos femeninos lituanos depende de si la mujer tiene este apellido por sus padres o por su marido. Es decir, puedes saber si una mujer está casada o no solo con leer su nombre completo”.

Algunos patrones

Marian apunta que muchos idiomas favorecen apellidos patronímicos. No con el esquema islandés, sino basados en el nombre de pila del padre: "Prácticamente todos los apellidos comunes en Suecia, Noruega y Dinamarca (donde se hablan lenguas germánicas nórdicas) son de este tipo (tienen la forma ‘Nombre-son’)”. También en España, “donde se forman añadiendo el sufijo -ez a un nombre de pila, por ejemplo Fernando y Fernández o Gonzalo y González. Aunque el apellido más común, García, es una excepción”.
En Francia se da una situación similar: “El nombre de pila del padre simplemente se convirtió en el apellido del hijo, por lo que hay mucha gente que se apellida Thomas, Robert o Bernard. Sin embargo, Martin, que aparece en el mapa, es otra excepción: no era un nombre de pila común en la Edad Media; estaba sobre todo inspirado en San Martín de Tours, cuyo nombre procedía de Marte, el dios romano de la guerra”.
En Rusia, “los apellidos más comunes tienen la forma de alguien (basados en un nombre, como de Pedro o un apellido, como de lobo). Sin embargo, en la lingüísticamente cercana Ucrania, los apellidos están basados sobre todo en la profesión del padre, como ‘herrero’, ‘tejedor’ o ‘sastre’”.
La mayoría de apellidos alemanes también tienen que ver con la profesión, añade Marian, mientras que en el resto de países, los apellidos más comunes tienen orígenes variados.

¿Es Ivanov un apellido estonio? Los debates en los comentarios

Otro mapa explica que García es un “patronímico que probablemente procede de una palabra vasca que significa ‘oso’ o de otra que se refiere a ‘joven’; también es posible un origen germánico, refiriéndose a un guerrero”. Da igual que 1,5 millones de españoles se apelliden García (y eso contando solo el primer apellido). Por muy común que sea un nombre, buscar su significado y rastrear su origen puede ser complicado.
De hecho, en el blog de Marian se puede leer algún comentario sorprendentemente irritado por los hallazgos de este mapa. “Pasa a menudo. Muchos de los comentarios son útiles y añaden más información o señalan algunas incorrecciones (cosa que agradezco), pero algunos son de gente que tiene sentimientos muy fuertes sobre un tema del que no saben mucho”, y por ejemplo, hacen referencia a una etimología popular, pero incorrecta.
“Después están los que meten la política en todo. Por ejemplo, me encontré con un comentario negativo que pedía que quitara del mapa el apellido estonio más común, Ivanov, porque la mayoría de los Ivanovs son de etnia rusa y para esa persona no eran estonios de verdad. ¿Qué se supone que tengo que contestar a eso?”.

El hobby de hacer mapas

Este no es el primer mapa que cuelga: “Mi web se centra sobre todo en el aprendizaje de idiomas, así que los primeros que hice tenían que ver con la lengua. Después publiqué otros mapas de temas en los que también estaba interesado y, finalmente, hacer mapas se convirtió en un hobby”.
Los hay de las familias de lenguas europeas, otros muestran cómo decimos “madre” y “hola” en cada país, uno recoge el sueldo medio anual de los profesores de primaria y otro el de los libros publicados por cada millón de habitantes, en el que España sale sorprendentemente bien parada, teniendo en cuenta los índices de lectura. Y solo son algunos ejemplos.
De momento, estos mapas se centran en Europa, “pero tengo previsto hacer mapas de otras partes del mundo en el futuro”. También quiere hacer uno centrado en nombres de pila.


El significado de los apellidos más comunes 

Traducimos el significado y el origen de los apellidos más comunes.

Patronímicos

Bélgica: Peeters. Hijo de Pedro. Y también Dubois. Del bosque. (En el caso de encontrarse con dos comunidades lingüísticas muy diferentes, Marian incluye el apellido más común de cada una de ellas).

Bielorrusia: Ivanov. Hijo de Juan.

Bulgaria: Ivanov. Hijo de Juan.

Dinamarca: Nielsen. Hijo de Niels (Nicolás).

España: García. Patronímico que probablemente procede de una palabra vasca que significa ‘oso’ o de una palabra que se refiere a ‘joven’; también es posible un origen germánico, haciendo referencia a un guerrero.

Estonia: Ivanov. Hijo de Juan. Y también Tamm. Roble.

Macedonia: Stojanovski. Hijo de Stojan.

Noruega: Hansen. Hijo de Hans (originalmente una forma corta de Johannes, que es Juan).

Serbia: Jovanović. Hijo de Juan.

Suecia: Andersson. Hijo de Andrés.

Adjetivos

Chequia: Novák. Hombre nuevo.

Eslovenia: Novak. Hombre nuevo.

Finlandia: Korhonen. Que oye mal. De una forma arcaica que significaba “sordo”.

Hungría: Nagy. Grande.

Italia: Rossi. Rojo.

Rusia: Smirnov. Pacífico. (Hijo de smirnyy, que era un apelativo cariñoso arcaico para referirse a alguien tranquilo).

Turquía: Yilmaz. Valiente.

Profesión

Albania: Hoxha. Sacerdote.

Alemania: Müller. Molinero.

Bosnia y Herzegovina: Hodžić. Hijo de un predicador.

Grecia: Papadopoulos. Hijo de un sacerdote.

Irlanda: Murphy. Descendiente de Murchadh, que significa “guerrero del mar”.

Kosovo: Hoxha. Sacerdote.

Luxemburgo: Schmit. Herrero.

Montenegro: Popovic. Hijo de un sacerdote.

Reino Unido: Smith. Herrero.

Rumanía: Popa. Sacerdote.

Suiza: Müller. Molinero.

Ucrania: Melnyk. Molinero.

De la naturaleza

Letonia: Bērziņš. Abedul.

Lituania: Kazlauskas. Del polaco Kozlowski, una persona de Kozlów o Kozlowo, cuyo nombre deriva de “cabra”.

Portugal: Silva. Bosque o del bosque.

Lugar de origen

Austria: Gruber. Una persona de Grub.

Croacia: Horvat. Croata.

Eslovaquia: Horváth. Croata (del croata antiguo).

Moldavia: Rusu. Ruso.

Otro

Francia: Martin. De Marte, el dios, no el planeta. Popularizado por San Martin.

Malta: Borg. De origen desconocido, quizás del árabe para “torre”.





Jaime Rubio Hancock ( Verne)






martes, 9 de agosto de 2016

EL CUADRO MÁS TRISTE





Menina








La infanta Margarita de Austria. Diego de Velázquez





Se te encoge el corazón si piensas que la niña de Las Meninas está enterrada en la Cripta de los Capuchinos de Viena. Sabemos que ha llovido desde 1656, cuando Velázquez pintó esa obra, pero después de verla millones de veces en medio de la escena, con su vestido blanco, en tantos manuales de historia de arte, entradas del Museo del Prado, versiones y reproducciones, se hace raro imaginar muerta a esa chiquilla de cinco años. Y más raro aún pensar que murió con 21 después de parir cuatro hijos. Era la emperatriz del todopoderoso Sacro Imperio Romano Germánico, pero el último parto la mató.













Doña Margarita de Austria, de Juan Bautista Martínez del Mazo.






Hay una forma de mirar los cuadros que no consiste en admirar la técnica de los grandes maestros sino en pensar en los que los habitan: qué fue de ellos antes y después de convertirse en óleo. Hace dos años Richard Linklater estrenó Boyhood, la vida de un muchacho rodada durante más de una década usando en la ficción la evolución física de su protagonista, el actor Ellar Coltrane.

Hace casi cuatro siglos Velázquez y su yerno, Juan Bautista Martínez del Mazo, hicieron algo parecido con la hija de Felipe IV. No fue por pretensiones realistas sino por la prosaica intención real de emparejar a la infanta con la rama austriaca de su propia familia. Y la pintura era el Tinder de la época.

En el Kunsthistorisches de Viena están los tres velázquez que retratan a Margarita con tres, cinco y ocho años. En el Prado, a la izquierda de Las Meninas, hay un lienzo en el que la niña, que viste un traje rosa, tiene ya 12 años. Durante mucho tiempo se le dio categoría de icono: se decía que era la última obra que pintó Velázquez. Ahora sabemos que la pintó su yerno, el mismo que, poco más tarde, retrató a Margarita con 14 años, de luto por el padre y a poco de casarse (por poderes) con un hombre al que nunca había visto: su tío Leopoldo I de Austria. Fue en 1666.
Le quedaban siete inviernos de vida. Ese cuadro de Mazo es uno de los más tristes del Prado. Está en la sala 16 A, a cien pasos de Las Meninas. Extraño corredor de la muerte.