lunes, 26 de noviembre de 2018

POEMA





Así



















Cuidaré tu voz como los niños cuidan las semillas que sus profesores 
les dan para que crezcan 
en un recipiente de yogur.



Adoraré tu risa como si fuera la melodía que inicia el carnaval,

como si fuera el pistoletazo de salida de una carrera solidaria.

Acariciaré tus manos, únicas mantas que necesito en mis próximos inviernos.
Protegeré tus huesos como cimientos que son del edificio que habito.
Caminaré tu piel con el mismo cuidado con el que el lince camina la montaña.
Apostaré siempre por ti, caballo ganador.
Y nunca dejaré que mis sombras te den miedo.
Créeme, ahora sí, los buenos ganan.






















Nerea Delgado: La barba de Peter Pan
Editorial: Frida Ediciones
Colección: Poesía



















domingo, 25 de noviembre de 2018

HOY...¿ FÚTBOL ?




Un país dañado

Martín Caparrós 


















Quizá por fin se acepte, se confirme: la Argentina es un país dañado. En estos días, parecía, tenía una oportunidad. Era, es verdad, algo menor: el fútbol, una vez más, se volvía su representación. Por primera vez en muchos muchos años un partido de fútbol argentino concitaba la atención global: por un azar muy bienvenido, sus dos grandes jugarían una final continental. La Copa Libertadores también es un torneo devaluado: sus partidos no suelen aparecer en los programas de las teles del mundo. Pero este Boca-River era una ocasión inmejorable para volver a vender fútbol argentino y sudamericano: vender los restos de lo que ya vendimos, vender algún partido de esos que juegan los jugadores que los equipos ricos ya no quieren o todavía no quieren o no quisieron nunca.

Pero no es fácil simular, cuando el engaño debe ser tan grande. Primero, hace quince días, fue la cancha. Ya se ha vuelto muy raro que un partido se suspenda por lluvia. Los estadios –aún los que no tienen techo– están preparados para soportar las inclemencias, y el de Boca no estaba. Pero siempre se podía decir que había sido un azar, un imprevisto, lo incalculable —y fue lo que dijeron—.
Hoy no quedan excusas. El bus que llevaba al equipo de Boca fue atacado a piedrazos por hinchas de River, y varios jugadores resultaron heridos. Después, para dispersarlos, la policía –que no había sabido prevenir las piedras– tiró gases lacrimógenos y varios jugadores resultaron descompuestos. El partido entró en fase crítica: durante tres horas y media se discutió si se jugaba o no, y al final no.

El fútbol argentino es un desastre hace ya mucho tiempo. Sus instituciones son un chiste. Mafias lo dominan, negocios sucios lo manejan, la inepcia cubre todo: no son capaces, siquiera, de montar un partido.
La FIFA tiene 211 países afiliados. Hay 210 que son capaces de organizar partidos con hinchadas visitantes; hay uno que no –solo uno que no– y se llama Argentina. La culpa no es exclusiva de las instituciones deportivas: los sistemas de seguridad deberían hacerse cargo. Pero su Estado también parece un chiste. Hace dos semanas, en un ataque de entusiasmo, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, se levantó con una idea y dijo que estos dos partidos debían jugarse con público visitante y, sin reflexiones ni consultas, lo anunció. Sus ministros tuvieron que salir a respaldarlo y a pensar cómo hacerlo; dos días después, los presidentes de los dos clubes les dijeron que ni en broma y todo quedó en nada: un presidente que habla antes de pensar; que manda y, como manda tonterías, no se le hace caso.

No es la única muestra de que la organización argentina no funciona. Pero hay más que no funciona: muchas personas argentinas, la sociedad argentina. Los medios, las instituciones, las personas llevan un mes diciendo que este partido es lo más importante que pasará en el país en estos años. (En ese esfuerzo, algún canal se cubrió de ridículo llamando a este partido sudamericano “la final del mundo”. En los países donde nos conocen los argentinos tenemos fama, todavía, de presuntuosos y engreídos; esos títulos confirmaron el prejuicio hasta el extremo).

Con tal tachintachín no es sorprendente que algunos hinchas se lo hayan tomado en serio y hayan decidido “ayudar” a su equipo embistiendo al enemigo. Pero es fácil echar culpas; lo cierto es que, azuzados o no, hay suficiente cantidad de argentinos que creen que apedrear futbolistas es una buena idea. Se corresponden con esa madre–cuya imagen apareció en los diarios– que decidió que la mejor manera de meter en la cancha una docena de bengalas era atarlas alrededor del cuerpo de su hijita.

Son los casos extremos: las puntas de ese iceberg. El bloque sumergido –muy poco sumergido– son los millones de argentinos a los que nos gusta que nos digan que nadie vive el fútbol como nosotros. Es simpático; deja de serlo cuando esa forma propia de sentir el fútbol consiste en volverlo un drama merecedor de cualquier violencia, de cualquier sacrificio. “Vos sos mi vida, vos sos la pasión,/ más allá de toda explicación./ (…) y ni la muerte nos va a separar,/ desde el cielo te voy a alentar.”


Sería bueno encontrar una manera de disfrutar del fútbol sin convertirlo en esa falsa cuestión de vida o muerte; hay muchas cosas por las que vale la pena pelear en serio, y el fútbol no es una de ellas. Pero no las encontramos porque no queremos buscarlas. Seguir así, “dando la vida por los colores”, nos permite creer que somos originales, diferentes, más intensos, más vivos. No que, en lugar de dedicar los esfuerzos importantes a las cosas importantes, los desperdiciamos en estas tonterías. El fútbol es un juego; si alguien se cree que no lo es, se vuelve un gran engaño.
Pensamos que, esta vez, nos iba a servir para demostrar que somos capaces de hacer algo bien, y demostramos lo contrario: no conseguimos organizar siquiera dos partidos de fútbol. En un país donde sigue habiendo un tercio de pobres, 45 por ciento de inflación anual, cada vez menos educación, cada vez menos esperanzas, este partido parecía la ocasión de mostrar otra cosa. No pudieron. Hoy el mundo vio cómo está la Argentina. Ojalá sirva para algo.





nytimes.com


















viernes, 23 de noviembre de 2018

JEFF KOONS, OTRA VEZ...



Jeff Koons y el Pompidou condenados por plagio








Jeff Koons: Fait D'Hiver: porcelana 


1988



Por segunda vez desde el año pasado, el artista Jeff Koons ha sido condenado por plagiar en su escultura, Fait d’hiver (1988) un anuncio publicitario de la marca de ropa Naf-Naf de 1985. El Tribunal de Gran Instancia de París condenó  al artista, a la empresa que lleva su nombre y al Centro Pompidou de París, donde la obra fue expuesta en una gran retrospectiva organizada en 2014, a pagar 135.000 euros al director artístico que diseñó esa publicidad, Frank Davidovici. El demandante descubrió la obra hace cuatro años cuando visitaba la exposición del Pompidou y había exigido, además de una indemnización de 300.000 euros, que la obra fuera requisada. Pese a la condena, el juez no consintió esa petición.



Franck Davidovici :1985



La obra de Koons retoma la imagen publicitaria, donde aparece una mujer estirada en la nieve después de una avalancha junto a un cerdo, el animal identificativo de la marca, acudiendo a su auxilio con el barril propio de un San Bernardo. El artista introdujo algunos cambios. En su versión, ese animal luce un collar de flores y la mujer viste un atuendo bastante distinto. Sin embargo, el tribunal francés consideró que las diferencias son “mínimas” y que “la puesta en escena es la misma” que en el anuncio. Existen tres ejemplares conocidos de esta obra. Uno de ellos fue comprado por la Fundación Prada en 2007 en una subasta en Christie’s por cerca de tres millones de euros.

Koons ya fue condenado en marzo de 2017 en otro caso de plagio por el mismo tribunal francés. Aunque la indemnización fue entonces sustancialmente inferior: el artista tuvo que pagar 20.000 euros a los herederos del fotógrafo Jean-François Bauret, que habían llevado a Koons ante la justicia por plagiar una de sus imágenes en su obra Naked. 


El artista estadounidense copió en su obra 'Naked' una instantánea del fotógrafo Jean-François Bauret



Esa estatuilla, que representaba a dos niños desnudos muy similares a los de la imagen de Bauret, forma parte, igual que Fait d’hiver, de la serie Banality, que ya ha supuesto otros contenciosos por plagio en el pasado. 
Por otra parte, en mayo de 2017 sorprendió el innegable parecido entre Seated Ballerina, una escultura inflable instalada frente al Rockefeller Center de Nueva York, con una figura de porcelana creada por una escultora ucraniana, Oksana Jnikroup, fallecida en 1993.

El artista también ha sido noticia por la polémica escultura que regaló a París en homenaje a las 130 víctimas de los atentados de noviembre de 2015. La instalación de la obra, una mano sosteniendo un ramo de globos de colores en forma de tulipán, se mantuvo durante dos años en el limbo. La elección inicial para su emplazamiento, un patio descubierto situado entre el Museo de Arte Moderno y el Palais de Tokyo, con vistas espectaculares de la Torre Eiffel, fue juzgado inviable por el Ministerio de Cultura por la fragilidad de sus cimientos, incapaces de sostener una obra de 33 toneladas. Mientras el mundo de la cultura francesa ponía en duda el buen gusto de la obra y las intenciones del artista, el Ayuntamiento de París acabó encontrando una solución a mediados de octubre, cuando se decidió, de común acuerdo con el artista, que la obra fuera instalada junto al Petit Palais de la capital francesa.

Este incómodo regalo también contó con el rechazo de buena parte del mundo de la cultura en Francia, al que no convence ni su estética ni sus intenciones. Una petición firmada por personalidades como el cineasta Olivier Assayas, el artista Christian Boltanski, el teórico Nicolas Bourriaud o el arquitecto Dominique Perrault exigió durante el pasado invierno que la escultura no se instalase. “Nos gustan los regalos cuando son gratis y sin condiciones”, decía su tribuna, considerando que Bouquet of Tulips era “un emblema de un arte industrial, espectacular y especulativo”. Además, un sondeo realizado por la publicación especializada Le Quotidien de l’Art entre más de 600 profesionales franceses de la cultura tuvo un resultado categórico: el 98% rechazó la obra. 

Entre otros motivos, porque el artista regaló la obra, pero no su producción e instalación, estimadas en 3,5 millones de euros. Una cantidad sufragada por la iniciativa privada, aunque las actividades de mecenazgo estén ampliamente desgravadas, por lo que parte de los costes recaerá en el contribuyente.



 Jeff Koons anunciando Bouquet of Tulips en 2016. 
















jueves, 22 de noviembre de 2018

LA ISLA DE PASCUA Y EL MUSEO BRITÁNICO




'Tú tienes nuestra alma'




 Una figura ancestral 'moai' conocida como Hoa Hakananai'a se encuentra en la entrada de la galería Wellcome en el 
Museo Británico de Londres. 




El museo ha mantenido la Hoa Hakananai'a, uno de los monolitos de piedra más importantes espiritualmente de la isla chilena , durante 150 años.


"Mi abuela, que falleció hace casi 90 años, nunca tuvo la oportunidad de ver a su antepasado", dijo la gobernadora Tarita Alarcón Rapu después de reunirse con funcionarios del Museo Británico, acompañada por Felipe Ward, ministro de activos nacionales de Chile. "Tengo casi medio siglo viva y esta es la primera vez que la veo", agregó.





Tarita Alarcón Rapu 
















La estatua de cuatro toneladas, o "moai", es uno de los cientos que se encontraron originalmente en la isla. Se consideró que cada una de las figuras representaba a líderes tribales o ancestros deificados.

Fue un momento emotivo para los visitantes indígenas de Rapa Nui cuando vieron la estatua de basalto, que para ellos contiene el espíritu de su gente."Creo que mis hijos y sus hijos también merecen la oportunidad de tocar, ver y aprender de él", dijo Rapu, con lágrimas en los ojos.“Solo somos un cuerpo. Tú, el pueblo británico, tienes nuestra alma”, agregó.
Hoa Hakananai'a fue tomada sin permiso en 1868 por la fragata británica HMS Topaze, capitaneada por Richard Powell, y entregada a la reina Victoria.


El Museo Británico se ha enfrentado a numerosos reclamos para devolver artefactos a los países de los que proceden, incluidos los mármoles del Partenón a Grecia y los bronces de Benin a Nigeria.
Las personas de Rapa Nui, que el año pasado obtuvieron la autoadministración de sus tierras ancestrales en la Isla de Pascua, lanzaron una campaña para recuperar lo que consideran una de las estatuas más importantes de las casi 900 dispersas en la isla del Pacífico Sur.




















Con sus ojos ceñudos, su boca en línea recta y su perfil perezoso, el monolito se encuentra en la entrada de una galería en el Museo Británico.
El moai se distingue por tallas en la parte posterior que representan el culto del hombre pájaro de la isla y otros aspectos ceremoniales del pasado enigmático de la Isla de Pascua.



Una colección única de petroglifos en su parte posterior que, casi con toda seguridad, no formaban parte de la estatua original, pero es una segunda capa de historia encarnada en la piedra


Los Rapa Nui creen que trajo la paz a la isla, alrededor del año 1000, poniendo fin a las guerras intertribales.
Después de la reunión, Ward dijo que era optimista, pero advirtió que la campaña para el regreso de la estatua sería larga.
"Esta es la primera de muchas conversaciones que tendremos", dijo a los periodistas en el museo."Estamos deseando que llegue la próxima, y probablemente será en Rapa Nui (Isla de Pascua), donde invitamos a las autoridades del museo".


Es la primera vez que el Museo Británico, que posee tesoros culturales de todo el mundo, acepta hablar sobre la estatua. Pero el martes el museo hablaba solo de un préstamo, no de la devolución, sobre el artefacto.
"El museo es uno de los principales prestamistas del mundo y los administradores siempre considerarán las solicitudes de préstamos sujetas a las condiciones habituales", dijo una portavoz.





















miércoles, 21 de noviembre de 2018

YUVAL HARARI




Yuval Noah Harari, el filósofo futurista, gurú involuntario de Silicon Valley

Redacción BBC News Mundo






Los libros de Yuval Noah Harari son críticos con las tecnologías de Silicon Valley.                 




Yuval Noah Harari no usa teléfono celular y pasa gran parte de sus días lejos del incesante flujo de información que a través de Internet desborda a miles de millones de personas alrededor del mundo.
Pese a ello, este filósofo y profesor de historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén se ha convertido en una suerte de gurú admirado por las élites de Silicon Valley.





















Todo comenzó con su libro "Sapiens, de animales a dioses", un ambicioso texto sobre la historia de la humanidad que se convirtió en un bestseller internacional tras ser publicado en inglés de 2014.
Hasta el momento se han vendido más de ocho millones de copias de la obra, que ha sido traducida a unos 50 idiomas.




















Este éxito vino seguido por "Homo Deus, breve historia del mañana", un libro sobre el futuro de la humanidad del que se han vendido más de cuatro millones de ejemplares.
Luego publicó "21 lecciones para el siglo XXI", en donde analiza el mundo actual y realiza advertencias sobre los grandes retos del momento como el cambio climático, la revolución de las tecnologías disruptivas o las armas de destrucción masiva.


Las obras de Harari han sido alabadas y recomendadas por Bill Gates y Mark Zuckerberg, fundadores de Microsoft y Facebook respectivamente.
Durante una gira reciente en California para promover su último libro, este intelectual de 42 años de edad fue invitado a reunirse con los miembros de X, la división de investigación de Alphabet (la casa matriz de Google), y asistió a una cena organizada en su honor por Reed Hastings, el director ejecutivo de Netflix.
Pero, más que satisfecho, Harari se encuentra incómodo y un poco perplejo con la buena recepción que ha tenido su obra entre los líderes de las grandes empresas tecnológicas.
¿Por qué?

Debilitando la democracia

Su inquietud surge del hecho de que sus libros son críticos con Silicon Valley, por considerar que con sus tecnologías está debilitando la democracia.
Le preocupa que al influenciar a través de sus programas y aplicaciones a miles de millones de personas en el mundo, las empresas tecnológicas están acabando con la idea de ciudadanos que disponen de libre albedrío.



Harari cree que los humanos nos estamos convirtiendo en animales que pueden ser hackeados.


En una charla a casa llena en un auditorio en San Francisco, reseñada por The New York Times, Harari afirmó que, tal como van las cosas, los partidos políticos podían perder su razón de ser.
Aseguró que el orden liberal se ha basado en ficciones como la de que "el cliente siempre tiene la razón" o el consejo de "sigue tu corazón", ideas que, según él, pueden dejar de ser operativas en un mundo en el cual a través de la inteligencia artificial, los "corazones" pueden ser manipulados de forma masiva.

"Si los seres humanos somos animales que pueden ser hackeados y si tus preferencias y opiniones no reflejan tu libre albedrío, ¿qué sentido tiene la política?", se preguntó también Harari en un artículo que publicó en septiembre pasado en el diario británico The Guardian.
En su libro "Homo Deus", este intelectual también se refiere al surgimiento de "la religión de los datos", un culto futuro en torno al poder de los algoritmos en un mundo en el cual impera la inteligencia artificial y la big data.
Pero, al parecer, imaginar ese mundo no le resulta incómodo a algunos de los líderes de las grandes empresas de Silicon Valley.

Según contaron Harari y su editor al New York Times, durante la reunión en Alphabet los empleados más jóvenes de la compañía expresaron preocupación por la posibilidad de que su trabajo estuviera favoreciendo la constitución de una sociedad menos libre, mientras que los altos cargos -en general- consideraban que su efecto social era positivo.

Innecesarios

Más allá de las implicaciones políticas, al filósofo israelí le inquieta la posibilidad de que la actual revolución tecnológica -con su masiva robotización- termine beneficiando solamente a unos pocos y derive, de hecho, en la creación de una clase social "inútil". Así, ha señalado que la mayor parte de la población del mundo es totalmente prescindible en la tarea de creación del futuro que sueñan en lugares como Silicon Valley.
"Cada vez más tienes la sensación de que todas estas élites ni siquiera te necesitan y es mucho peor ser irrelevante que ser explotado", dijo a la audiencia de su reciente charla en San Francisco. "Ustedes son completamente prescindibles", agregó.

No todos nos beneficiaremos igual de los avances producidos en Silicon Valley.


En una entrevista con el diario Jakarta Post, sin embargo, aclaró que lo que le preocupa no es tanto que los robots dejen sin trabajo a los humanos sino las consecuencias de ello, pues las personas quedarían en la pobreza y carecerían de poder económico y político. "Si encontráramos la forma de igualar los beneficios derivados del trabajo de los robots para que todo el mundo resultara favorecido no solo una pequeña élite, entonces podría ser una cosa muy buena para la humanidad", apuntó

Lo que hace falta

Más allá de sus ideas intelectualmente provocadoras, parte del atractivo que tiene la figura de Harari sobre las élites tecnológicas se relaciona con su estilo de vida.
Este profesor doctorado en la Universidad de Oxford en 2002, dedica dos horas al día a la meditación -una práctica muy extendida en la meca de la tecnología- y pasa dos meses al año en absoluto silencio.




Reed Hastings
















"Yuval es la personalidad anti Silicon Valley. No usa celular y pasa mucho tiempo en contemplación desconectado de la red. Lo vemos como la persona que desearíamos ser", escribió sobre él Reed Hastings, director ejecutivo de Netflix.
Harari es vegetariano y vive junto a su marido en un moshav, un tipo de comunidad rural israelí que funciona como una cooperativa. Considera que su homosexualidad ha favorecido su trabajo al permitirle observar con mayor distancia la cultura dominante en su propia sociedad y tomar esa distancia le permite buscar respuestas a las preguntas que considera necesario responder en este momento.
¿Cuál es la relación entre historia y biología? o ¿cuáles son las preguntas éticas que generan los avances científicos y tecnológicos del siglo XXI?, son algunas de las cuestiones a las que dedica sus esfuerzos de investigación en estos momentos.

Pero, pese a todas las advertencias que formula sobre la influencia que están teniendo los desarrollos tecnológicos en la sociedad, Harari no cree en la posibilidad ni en la necesidad de detener estos avances. "La gente no debería enfocarse en la pregunta sobre cómo detener el progreso de la tecnología porque es imposible", dijo en una entrevista reciente con el diario británico The Guardian.


"En lugar de ello, la pregunta debería ser cuál es el tipo de uso que se puede dar a esa nueva tecnología. Y aquí todavía tenemos bastante poder para influenciar la dirección que está tomando", aseguró.











Why humans run the world.with Yuval Noah Harari

  Subtitulado



The Future of Humanity - with Yuval Noah Harari. 

Subtitulado

























martes, 20 de noviembre de 2018

REDIMIENDO A DAMIEN HIRST



Los úteros gigantescos de Damien Hirst, una audaz corrección a la sorprendente ignorancia.*

Hannah Clugston







El viaje milagroso del artista Damien Hirst fuera del Centro de Investigación y Medicina Sidra en Doha. 








 Las esculturas de úteros de Hirst para Qatar son una rara celebración de los cuerpos de las mujeres, que reprimen vívidamente la tendencia del arte a desinfectar el nacimiento.


Cuando niña, recuerdo haberle preguntado a mi madre de dónde venían los bebés. Lo que ella dijo me dejó con la clara impresión de que implicaba que ella comiera algún tipo de huevo mágico. Más tarde, después que nació mi hermana, hice un dibujo de una mujer con un vestido de un estampado encantador, sonriendo,  mientras un bebé saltaba de entre sus piernas. 
En mis 14 años en el sistema educativo aprendí poco más de la anatomía femenina. Es solo con la llegada de aplicaciones como el Horóscopo Hormonal y los Ciclos Naturales que finalmente he logrado comprender lo que realmente significa ese "ciclo" místico. ¡Y qué revelación fue descubrir que lo que llamamos vagina es en realidad la vulva!

No ayuda que la mujer embarazada más emblemática sea la Virgen María, y muy rara vez la vislumbramos con el vientre redondeado. Por lo general, ella brilla sobre un altar con un halo dorado, con los brazos envolviendo a su recién nacido hijo de Dios. 


Visitation - Jacques Daret 


Incluso en la Visita de Jacques Daret, una de las representaciones más famosas de María durante el embarazo, la única pista de que está embarazada es el hecho de que la mano de Elizabeth descansa sobre su estómago. En la escena de la Natividad de Daret, Jesús yace resplandeciente en el suelo, mientras María mira serenamente. Los momentos entre la vida dentro y fuera del útero no están a la vista.



La Adoración del Niño - Jacques Daret 



Aparte de los estudios de Leonardo da Vinci sobre el feto en el útero, la mayoría de las representaciones artísticas del embarazo se centran en un rostro inexpresivo y una mano que acaricia un vientre perfectamente redondeado. 






En la Esperanza de Gustav Klimt, la mujer mira con calma su estómago agrandado, su mano viajando a ese punto natural de descanso. Estas manos sobre los estómagos embarazadas son a la vez protectoras y secretas, como si estuvieran protegiendo a su bebé, así como el proceso de  darle a luz y criar al niño.

Es con los brazos abiertos que recibo El viaje milagroso de Damien Hirst, 14 esculturas de bronce que representan con vívido detalle el período de gestación y terminan con un recién nacido en exhibición fuera del hospital Sidra Medicine de Qatar, una instalación para mujeres y niños. 
Las estructuras, que varían de cinco a 11 metros de altura, documentan la fertilización de un óvulo, un embarazo de gemelos, un parto de nalgas y un feto. Aquí no hay manos escondidas ni caras en blanco, la maravilla de la creación de la vida está en exhibición para que todos la vean.









La pieza de 14 metros que culmina la instalación de Hirst. 



HIrst dijo a Doha News que es "la primera escultura desnuda en el Medio Oriente ... es muy valiente". Han sido calificados de "polémicos" y se ha especulado que la razón por la que se cubrieron después de su presentación original en 2013 no se debió a la construcción, sino a la indignación en las redes sociales.
No puedo pensar en nada menos controvertido. Cada persona en el planeta ha nacido. Un punto que Sheikha al Mayassa Hamad bin Khalifa al-Thani, presidenta de la Autoridad de Museos de Qatar que encargó el trabajo, hizo al hablar en el New York Times : "Tener algo como esto es menos atrevido que tener mucha desnudez. Hay un verso en el Corán sobre el milagro del nacimiento. No es contra nuestra cultura o nuestra religión”.

El viaje milagroso es sobre "el milagro del nacimiento" y sobre la maravilla del cuerpo femenino. Tenemos que dejar de envolver los cuerpos de las mujeres bajo misteriosas expresiones faciales y mitos que corren el riesgo de confusión sobre cómo funciona el parto. 





'Verity' (2003 - 2012) es una escultura de bronce de 20.25 metros (66.43 pies) de altura. Instalada en el muelle de Ilfracombe, está en préstamo a largo plazo al North Devon Council como regalo de Hirst.















A lo largo de los años, Hirst ha hecho mucho para levantar este velo, especialmente en la Verity triunfante, cuya mano no descansa sobre su estómago embarazado, sino que sostiene una espada por encima de su cabeza.


La próxima vez que un niño pregunte de dónde proviene su nuevo hermano, sus padres pueden mirar por la ventana del hospital de Sidra Medicine y mostrarles. Y podemos alejarnos más de los huevos mágicos y las cigüeñas





*Catorce esculturas gigantes en bronce del artista británico Damien Hirst, que recorren el desarrollo de un feto desde la fecundación al nacimiento, dan la bienvenida a los pacientes del hospital de Sidra, en Qatar. El viaje milagroso, un conjunto instalado en el exterior del centro, culmina con un bebé recién nacido de 14 metros de altura. Las piezas han vuelto a ver la luz después de cinco años ocultas, supuestamente, por las críticas que generaron, según informa la agencia AFP.
El costo de las 14 esculturas de Hirst  se estima en 17,5 millones de euros, a lo que habría que sumar los honorarios del artista. La polémica generada por la monumental instalación está dando a conocer en todo el mundo al hospital para niños y mujeres, con 400 camas, inaugurado el pasado enero con una inversión superior a los 7.000 millones de euros.