martes, 17 de junio de 2014

MANDARINAS



La madre de todas las naranjas

JAIME PRATS 





El estudio del genoma de las mandarinas, las naranjas y las zamboas (citrus maxima, algo así como un pomelo salvaje) ha permitido reconstruir la genealogía de las actuales variedades de los cítricos con unos resultados sorprendentes. Por un lado, describe un proceso evolutivo extraordinariamente complejo. Por otro, ha hecho posible estimar cuándo el ancestro común a todas estas especies, la madre de todas las naranjas, se diversificó, primero en dos grandes grupos (unas mandarinas ancestrales y en un enorme pomelo primitivo) y, más adelante, en la enorme variedad de productos (y muchos más) que han llegado a los estantes de las fruterías actuales.
Todos estos hallazgos los describe un equipo internacional integrado por medio centenar de investigadores en un artículo que publica Nature Biothecnology .













Hasta unos 8 millones de años (en el mioceno, antes de la aparición de los homínidos modernos) en la tierra había un único tipo de cítricos. Probablemente a raíz de un proceso de aislamiento físico –semillas que se trasladaron accidentalmente al otro lado de una cordillera o de un gran río- una población de esta especie siguió unas pautas evolutivas distintas, una escisión que se prolongó hace entre siete y seis millones de años y que dio lugar a dos especies diferenciadas (los Adan y Eva de los cítricos): las mandarinas originarias y las zamboas.
Las primeras eran unas frutas pequeñas, “de entre dos y cuatro centímetros de diámetro, llenas de semillas, muy ácidas, probablemente no compensaría recolectarlas para comérselas”, apunta Manuel Talón, director del centro de genómica del IVIA y uno de los firmantes del artículo. Las segundas eran todo lo contrario: dulces, de 20 centímetros de diámetro (como una pelota de gimnasia rítmica) y de hasta un kilo de peso, que crecían en unos árboles parecidos a los naranjos aunque de hojas más grandes y anchas, con aspecto más tropical y salvaje. “Aún se pueden encontrar en zonas de Asia”, apunta Talón, “al igual que las mandarinas primitivas, ambas con ligeras variantes”.



La abundante información genética recabada ha permitido reconstruir el origen de los cítricos comerciales actuales, un rompecabezas que arranca de los cruces entre estas dos especies. “Hubo una enorme cantidad de mestizajes de estas especies ancestrales de mandarinas y zamboas”, relata el investigador valenciano. “Estos cruces comenzaron a dar tamaños razonables y frutas que equilibraban el exceso de acidez y de dulzor, y que comienzan a ser frutos comestibles”, añade. Las mezclas entre híbridos, y de híbridos con las especies primitivas de mandarinas y zamboas, son las que dan lugar a las variedades de mandarinas, naranjas y pomelos que conocemos en la actualidad.
Se trata de un proceso muy largo, y sólo hasta hace entre 10.000 y 6.000 años estas frutas comienzan a ser detectadas por el hombre, a ser seleccionadas, y domesticadas.La secuenciación del genoma de los cítricos analizados (mandarino común, naranjo dulce, zamboa, clementina) ha permitido conocer curiosidades como que las naranjas proceden de cruces entre zamboas y mandarinas. O que las clementinas (la variedad de mandarina más comercializada) son el resultado del naranjo dulce y el mandarino común.


Pero la descripción de estas relaciones filogenéticas así como la información del ADN de los cítricos recabada va mucho más allá del relato de la evolución de las frutas. El estudio aporta una ingente suma de datos de gran atractivo comercial para conseguir variedades más o menos ácidas, resistentes a las plagas, con mayores dosis de vitamina C o mejor adaptadas a un clima determinado. “Se abre la posibilidad de crear nuevas variedades en el laboratorio, no olvidemos que hasta hora, el 99% de los cítricos han aparecido de casualidad en el campo y seleccionados por el agricultor”, advierte Manuel Talón.









lunes, 16 de junio de 2014

POEMA





Tú, que nunca serás

Alfonsina Storni













Sábado fue, y capricho el beso dado, 
capricho de varón, audaz y fino, 
mas fue dulce el capricho masculino 
a este mi corazón, lobezno alado. 

No es que crea, no creo, si inclinado 

sobre mis manos te sentí divino, 

y me embriagué. Comprendo que este vino 
no es para mí, mas juega y rueda el dado. 


Yo soy esa mujer que vive alerta, 

tú el tremendo varón que se despierta 

en un torrente que se ensancha en río, 

y más se encrespa mientras corre y poda. 

Ah, me resisto, más me tiene toda, 

tú, que nunca serás del todo mío.













domingo, 15 de junio de 2014

EL OTRO PAPA



¿Otro papa argentino?

  *









Aquí, en esta ciudad, se inventaron dos o tres religiones: las más arrodilladas de estos tiempos, las que mejor resisten. Pero la gran religión contemporánea va a empezar –aquí también, en todas partes– su jubileo en unas horas.
Aquí en Jerusalem el Mundial no colgó banderas en las casas; Israel no consiguió ganar los partidos necesarios para viajar a Brasil, Palestina no consigue viajar a los partidos porque Israel le niega las visas. Aquí en Jerusalem. Aquí en Jerusalem, seguramente, otro choque de religiones terminará en derrota.

Religiones. Que un tonto como yo tiemble frente al televisor es una tontería. Que millones temblemos, al mismo tiempo, frente al televisor donde un muchacho de pantalones cortos está a punto de patear un cuero inflado –donde un muchacho puede mandar un cuero inflado a la tribuna o al carajo o entre tres postes blancos– es un hecho social tan fascinante, un gran invento: algo que podría no existir y se volvió un eje en nuestras vidas. Algo para creer, para pasar de padre a hijo, para definir amigos y enemigos, una forma de ser a través de otros: un culto.
Que se celebra cada domingo –y cada miércoles, cada jueves y martes y sábado y por qué no lunes a las 10.27– pero se festeja sobre todo cada cuatro años: el Mundial. El Mundial es el momento en que la religión del fútbol no tolera ateos; en que todos hablamos sin parar de sus misterios, en que los infieles e infielas que no ven un partido ni que llueva deciden verlos todos, en que los más ignaros –y las más ignaras– nos atacan con sus disquisiciones como si conocieran los sacramentos de esta fe pagana. El Mundial es la gran misa de estos tiempos –y el padrecito Messi nuestro papa.

O, por lo menos, un obispo ambicioso –sí, un argentino– que está a punto de lanzarse al trono de San Pedro, también llamado trono de San Diego. Si no lo logra –si la fumata blanca no lo lleva–, las plagas de Egipto se abatirán sobre un pueblo que nunca fue elegido. Y entonces, como dicen mis compatriotas españoles, que Dios nos coja confesados. 



Del blog Pamplinas. El País.España









viernes, 13 de junio de 2014

JACKIE: ESTILO E INFIDELIDADES



Jackie pensó reiteradamente en separarse de John F. Kennedy









Que el matrimonio entre John y Jackie Kennedy no era idílico es ampliamente conocido. Las numerosas infidelidades del 35º presidente de Estados Unidos han sido objeto de ríos de tinta. Pero lo que se sabe menos es que su esposa también tuvo sus idilios amorosos y que a los pocos años de contraer matrimonio ya deseaba divorciarse del mandatario demócrata. Su relación se encaminaba al fracaso cuando Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963. Si Jackie se hubiese convertido en la primera dama en divorciarse es un misterio que nunca se resolverá, pero de lo que no hay duda es que su matrimonio se tambaleaba.




Según un nuevo libro, Jacqueline Kennedy Onassis, A life beyond her wildest dreams (Una vida más allá de sus sueños más salvajes), basado en testimonios de conocidos y en escritos, desde un principio la que fuera icono de la moda ya se habría sentido poco querida y ya detestaría a los Kennedy. “Jack [como llamaba a John] y yo tuvimos pocos momentos románticos. Aún no me ha dicho que me quiere. Y su familia son un conjunto de bárbaros excepto Joe [el padre de John]”, escribió Jackie en su diario antes de casarse en 1953 con el entonces recién elegido senador, que había conocido un año antes.





Jackie habría tardado poco tiempo, según el libro, en darse cuenta de las infidelidades. Se sentía distanciada de su marido, le molestaba que le hiciera poco caso y que sus amigos se pasaran todo el día en su casa. Y todo ello la habría llevado rápidamente a meditar una separación y a mantener esa idea incluso en los buenos momentos. Según los autores, Darwin Porter y Danforth Prince, dos habituales de la crónica rosa, pocas semanas antes de dar a luz en 1956, le habría confesado a su madre: “No me veo pasando el resto de mi vida con Jack. No va a suceder”.












Su deseo era que la maternidad le alegrara la vida, pero el desenlace fue trágico: su hija murió al poco de nacer. Desolada, se sintió sola en el peor momento. John, que estaba fuera de Washington, tardó dos días en volver y quien más la apoyó fue Bobby, el hermano de éste, con el que, según sugiere el libro, ya mantenía por entonces un affair. No quería volver a su casa y en busca de cariño familiar viajó a Nueva York para ver a su hermana. Y fue entonces cuando, según el libro y como se especula desde hace unos años, se habría reunido con el padre de John y le habría comunicado que quería divorciarse, a lo que él habría reaccionado con una oferta de un millón de dólares para hacerla cambiar de opinión.
Si aceptó o no el dinero se desconoce, pero Jackie nunca llegó a divorciarse aunque le siguió rondando la cabeza cuando ya tenía dos hijos, tras su entrada a la Casa Blanca en 1961 y cuando Kennedy fue asesinado dos años después.


 Antes y después del magnicidio, según el libro, habría mantenido aventuras con Ted y Bobby Kennedy -hermanos de John- y con famosos ilustres, como Paul Newman, Marlon Brando, Gregory Peck y Frank Sinatra, entre otros. En 1968 se casó con Aristotles Onassis. Si también le fue infiel a él, es otro misterio






























jueves, 12 de junio de 2014

HOJE, FUTEBOL




Brasil pone en jaque la burbuja del fútbol

El Mundial arranca con el agravio popular por los dispendios, los retrasos organizativos y por la cuantía de las primas .

 También se impone el desasosiego de los patrocinadores ante las corruptelas con Qatar 2022 y la multitud de lesiones por un calendario exprimido





A la espera de que ruede la pelota y ver si todavía sirve de anestésico, la nomenclatura del fútbol afronta con espasmos una situación paradójica: ¿será precisamente en Brasil, su vivero más feliz, donde se le desinfle la burbuja? ¿Es posible que una cartelera con 64 partidos y 736 jugadores no pueda justificar el dispendio en un país que siempre fue la gracia por excelencia del fútbol? Por el eco que llega en Brasil, la tierra de Leónidas, Pelé y Ronaldo, la respuesta es no. Con el fútbol por bandera no vale todo y la FIFA y su caladero político se encuentran con una oposición que ya trasciende lo popular. La calle, donde se priorizan otras necesidades, protesta contra el derroche y hasta los patrocinadores elevan la voz, temerosos de que se emborrone su imagen.
En Brasil, donde el fútbol nunca tuvo precio, hoy los excesos resultan un agravio. Por un lado, hinchas incluidos, se multiplican las voces contra ese realismo mágico de los despachos en los que se ha triplicado el gasto —hasta los 2.500 millones de euros, por los 1.000 que le costó a Sudáfrica— en la construcción de estadios. Algunos tan innecesarios como el de Manaos, donde se han inyectado unos 200 millones de euros en un lugar donde el aforo medio a los partidos locales roza los 500 espectadores. Y qué decir de Brasilia, capital que nunca sembró el fútbol, pero que ha tirado la casa por la ventana como ninguna sede y se ha construido una catedral por valor de 450 millones. Ya es chocante que este estadio lleve el nombre de Garrincha, aquel maravilloso pajarillo inútil y deforme, al que se conoció como la alegría de pueblo por su infinito catálogo de gambetas, y que murió en la absoluta miseria en 1983.
Por mucho que el Gobierno local subraye que en una década la clase media brasileña se ha elevado a 42 millones de personas y se han alejado del umbral de la pobreza otros 36 millones, el pueblo aún tiene claras las prioridades. El supuesto maná del Mundial no cuela en un país que siempre tuvo en el fútbol su mejor escaparate, el orgullo de sus gentes, las de cualquier condición social.
Con São Paulo, escenario del partido inaugural entre la Canarinha y Croacia, al borde del colapso total por una huelga de metro, en la mayoría de las sedes se apuran los deberes pendientes con las obras. En algunas, el retraso es tal que la organización ha decidido reducir el aforo por falta de tiempo para colocar los asientos y pasar con garantías el control de seguridad.
En seis estadios ya se ha descartado una señal de wi-fi. En otros rincones hay serias dificultades añadidas. Las inundaciones en el Estado de Paraná, donde la lluvia es una postal diaria y la humedad no baja del 100%, lo complican todo mucho más.  
Mientras al Gobierno brasileño se le enreda el Mundial, a la FIFA se le tambalea el andamio. Los indicios de corruptelas con la designación de Qatar 2022 desvelan a sus principales sostenes financieros, como Sony y Adidas, que piden explicaciones. Y no son los únicos. Buena parte del suculento negocio depende de ellos. En parte, es de esa caja de donde salen las cuantiosas primas que, recaudadas por la FIFA. En Camerún, un país con una renta per cápita de 900 euros, los internacionales casi se amotinan por parecerles poco 76.000 euracos. Al público le cuesta entender, lo uno y lo otro, por más que esté acostumbrado a que el fútbol anide en su nube. Quizá por ser tenido como el juego del pueblo sus cuentas escandalizan y se fiscalizan mucho más que las de otros espectáculos.
Si la presión no baja en Brasil, los jerarcas del fútbol tendrán que revisar el tinglado. La veta les puede explotar. Y no solo la económica. La voracidad financiera, el mercantilismo extremo, ha saturado de tal forma el calendario que cuesta recordar un gran campeonato con tantas bajas y tantos futbolistas al límite, desde Messi a Cristiano, pasando por Diego Costa. No dan para más y la feria se resiente sin sus mejores intérpretes en plenitud.
Con tanto problema de fondo, conviene medir si en estos tiempos el balón aún servirá sedante o, por el contrario, ha llegado la hora de revisar a fondo el modelo, perturbador hasta en la patria de Maracaná. Sería la penúltima contribución de Brasil al maravilloso juego que le enseñó aquel descendiente escocés llamado Charles Miller, al que los historiadores locales remiten como el padre del primer balón que brincó por estas tierras a finales del XIX. 

Paradigmático: la burbuja se cuestiona como nunca donde al fútbol jamás le faltó una sonrisa.







La presidenta de Brasil defiende los gastos del Mundial

Brasilia, junio 11 - La presidenta de Brasil ha rechazado el falso dilema de que el gasto del Mundial de alguna forma haya afectado la inversión en salud, educación y otros servicios públicos. El gasto público en salud y educación se encuentran entre las líneas que más han crecido, afirmó  Dilma Rousseff, quien prometió castigar los casos de corrupción que se detecten. La mandataria defendió los costes de organizar el mundial de fútbol, y aseguró que en los últimos tres años el país ha gastado 212 veces más en salud y en escuelas que en los estadios, a pesar de las críticas que han hecho los manifestantes."Nosotros hicimos todo esto para los brasileños", ha añadido la mandataria, reiterando que las obras públicas implementadas para el torneo "no se irán en las maletas de los turistas". Asimismo, ha asegurado que se está realizando una auditoria en la que se incluyen todos los gastos y ha prometido castigar cualquier hecho de corrupción. "Si se demuestra cualquier irregularidad (...) los responsables serán castigados", ha declarado.
La mandataria pidió que se dé una calurosa bienvenida a los hinchas que provienen de los diferente países. El evento reunirá a 32 selecciones del mundo entero, que se disputarán el trofeo más importante en el ámbito deportivo.






Fuente: El País. España. BBC Mundo





miércoles, 11 de junio de 2014

HOPE GANGLOFF



 Hope Gangloff  retrata artistas que retratan artistas que retratan artistas que retratan...

  







Los principales referentes de Hope Gangloff (Amytiville, NY, 1974) no están en los libros de historia del arte ni en los grandes maestros. Sus dibujos son momentos de calma en los que sus amigos, muchos de ellos artistas, y su círculo cercano suponen la fuente de inspiración. Sus nombres son los que cita cuando se le pregunta por sus gustos e influencias artísticas. A través de sus rasgos y gestos convierte lo aparentemente superfluo en un instante íntimo; ante sus rostros es cuando se siente verdaderamente fascinada porque, según dice, los humanos son lo verdaderamente interesante y entretenido.

Brooklyn Clothes Swap, 2008
Cuando vi por primera vez los dibujos de Hope Gangloff, pensé que Egon Schiele había vuelto a la vida reencarnado en el ambiente más cool de Nueva York. Sus expresivas manos, los tejidos, el aire enfermizo de las pieles y el trazo vibrante, así como el tiempo detenido y a la vez fluyendo de sus retratos, nos lanza directamente al recuerdo del pintor austríaco. No por casualidad, y más allá de las resonancias, Gangloff ha plasmado, congelándolo, el espíritu de su círculo cercano y la urgencia del tiempo en presente, algo que bien podría compararse con la propuesta de la Viena de entre siglos en una transfiguración actualizada. En este sentido, aunque a menudo en los textos sobre su trabajo se destaca su fijación por los ambientes juveniles y por el interés en escenas de fiesta imbuidas de cierto descontrol, lo que se esconde tras esto es el retrato mismo de cierta intimidad; de los ambientes privados y los estados de ánimo con los que se conforma, a través de ellos, la persona. De esos momentos en los que lo aparentemente banal puede definir la cultura, y sobre todo nuestro lugar en el mundo, escogido o “dado”, ese lugar, en ocasiones frágil, en nuestra sociedad. Para esto, Gangloff retrata a personas que conoce: es más fácil, dice, “alcanzar ese grado de confianza en el que se consigue la complicidad necesaria con alguien cercano”. La familiaridad relaja a sus conocidos y a ella. Aunque tal vez, y por ese motivo, pueda ser habitual reconocer en sus dibujos a su generación, Gangloff reconoce que de su humor depende estar de acuerdo o no con esta idea: “ahora mismo –me cuenta en un correo electrónico– estoy pintando tres cuadros de personas mayores que yo y otros tres de personas que tienen veinte años menos, en los que además aparecen un perro y seis gallinas”. Más que una generación, Scott Indrisek define su obra como una “taxonomía de un círculo estrechamente definido de personas educadas; gente blanca culturalmente astuta”.

Study of Olga Alexandrovskaya, 2012

 Snowy Day, 2012
Hope Gangloff estudió arte en The Cooper Union, afamada escuela pública neoyorkina fundada en 1859 con un claro espíritu social (se implicó directamente, de hecho, en la campaña antiprivatización que antiguos alumnos y estudiantes llevaron a cabo) y de la que mantiene como amigos y por tanto como fuente de inspiración a compañeros, que iniciaban con ella con su recorrido artístico, desde entonces vinculado a los grandes formatos como uno de los rasgos que no abandonaría.
Su sistema de trabajo es claro y directo: nunca usa fotografías; invita a sus amigos a pasar varios días en su casa y los sienta durante horas. Cuando comienza una pintura, dice, no sabe exactamente lo que está haciendo ni lo que va a ocurrir, pero combina la necesidad de hacer que su retratado se relaje con un cálculo meticuloso y una observación extremadamente detallista. Se caracteriza por cierta deformación y monumentalización de partes del cuerpo, especialmente las manos, y la riqueza de los tejidos coloridos y el gusto por los patrones.

Polish Springs and Things, 2011


May - December Romance, 2013
Ha protagonizado numerosas exposiciones individuales, especialmente en su galería,Susan Inglett Gallery de Nueva York, y colectivas, dentro y fuera de los Estados Unidos. Aunque cada vez acepta menos encargos para ilustrar en prensa, le gusta trabajar para The New Yorker y otros medios de opinión y es reticente ante ciertos temas, como anuncios de bancos y de tabaco. En cualquier caso, prefiere trabajar en su obra personal sin las interferencias de los editores.
Preguntada sobre sus artistas de referencia, Gangloff acude una vez más a sus compañeros: como su marido, Benjamin Degen, Yuri Masnyj, que le hizo una interesantísima entrevista, Chie Fueki o Joshua Marsh. De ellos dice: “Los artistas, debido a la naturaleza de la profesión que han escogido, definen una preciosa comunidad”.

 Blaze-N- Hot Sauce, 2009


Ashley Streeter Darryl, 2010


 Mike And Chris, ilustración para The New Yorker

 Callahan, ilustración para The New Yorker


Minnewaska Lodge, 2011



Todas las imágenes son cortesía de Hope Gangloff. Todos los derechos pertenecen a la autora. Para más conocer el conjunto de su obra: http://www.hopegangloff.com/drawings.html


Del  Ilustrados. 









martes, 10 de junio de 2014

CHINA: MACROPROYECTOS




Los científicos alertan del peligro del aplanamiento de montañas en China

Los gobiernos locales están modificando el terreno para poder ampliar ciudades en expansión








La ciudad de Shiyan, antes (2010) y después (2012) del aplanamiento.


Cuando terminen las obras en la ciudad china de Lanzhou, en el centro del país, la fisonomía de esta urbe de tres millones de habitantes a orillas del río Amarillo habrá cambiado por completo. Las autoridades locales están aplanando 700 montañas para crear 250 kilómetros cuadrados de terreno plano en el que poder construir. El macroproyecto dio problemas en abril de 2013, cuando la contaminación asociada a ese gigantesco movimiento de tierras se hizo evidente. Las obras se pararon a la espera de un informe medioambiental. Cuatro semanas después, se reiniciaron porque los costes para constructores y gobierno local no dejaban de subir. El informe aún no se ha terminado.
El caso de Lanzhou sirve de ejemplo del modo en que China está llevando a cabo una campaña para aplanar montañas y ganar territorio apto para nuevas construcciones en ciudades emergentes dejando cuestiones medioambientales, geológicas y de seguridad en un segundo plano. Lo citan tres científicos chinos, de la Universidad de Chang'an, en un artículo publicado hoy en la revista Nature muy crítico con los riesgos que, en su opinión, están corriendo las autoridades chinas al autorizar estos proyectos sin los estudios científicos y técnicos necesarios. Los proyectos son gigantescos. Uno de los más espectaculares, en Yan'an, en la provincia de Shaanxi, se inició en abril de 2012 y tiene por objetivo doblar la actual extensión de la ciudad creando 78,5 kilómetros cuadrados de terreno plano. Los científicos citan varios ejemplos más en Chongqing, Shiyan, Yichang... Y recuerdan que en algunos casos, como en el proyecto de Shiyan, los problemas ya se han hecho visibles. Esta ciudad está situada junto a un proyecto hidrológico estratégico que desvía agua de los ríos a través de canales en el sur de China hacia Pekín y el norte. La transformación de las colinas en llanuras ha provocado ya deslizamientos de tierras e inundaciones, además de alterar cursos de agua. Los autores del artículo explican que esto a su vez se traduce en mayor erosión del suelo y en el incremento de los sedimentos en el agua local.

China: arrasando montañas
"La creación de nuevas tierras en China está destinada a la construcción urbana, por lo que necesita muchos terrenos planos", explica Peiyue Li, profesor de la Universidad de Chang'an y primer firmante del artículo. "Las condiciones geológicas e hidrogeológicas en áreas montañosas como la de Yan'an hacen imposible construir edificios altos alrededor de las montañas, porque están compuestas de un material que puede producir deslizamientos de tierras en días lluviosos. Por todo ello, los gobiernos locales chinos decidieron iniciar esta campaña para crear nuevas tierras".  
Los investigadores han explicado que el aplanamiento ya está causando enorme contaminación en el aire y las lluvias han erosionado el suelo provocando numerosas inundaciones y derrumbes en los últimos años. "Estos sucesos están sucediendo a una escala sin precedentes", han señalado en un comunicado. "La cuestión más preocupante es la seguridad de la construcción de ciudades en tierra de nueva creación". "Como no ha habido proyectos anteriores de estas características en ninguna parte del mundo, aún no hay directrices a seguir al respecto y no se conocen posibles consecuencias", apuntan.


                                       Un residente limpia el río de pescados muertos en Wuhan luego de informes de gran polución. 



En este proceso, las rocas y los materiales del suelo se utiliza para rellenar los valles, y, hasta el momento, se han creado centenares de kilómetros cuadrados de terreno plano. Para los científicos, estos cambios suponen arrojar partículas de polvo a la atmósfera, contaminar los cursos de agua, causando deslizamientos de tierra e inundaciones y la extinción de plantas y animales. Además, han señalado que la tierra aplanada también podría ser inadecuada para construir. Los científicos recomiendan que el gobierno chino debe trabajar con expertos nacionales e internacionales para evaluar plenamente los riesgos antes de continuar con esta campaña.


Los científicos de la Universidad de Chang'an indicaron que decenas de colinas ya han sido aplanadas y que la tierra está siendo usada para rellenar valles con el fin de extender el tamaño de las ciudades.




A los científicos les preocupa cómo afecta la remoción de cumbres a los canales de agua de ciudades como Chongqing.