lunes, 17 de febrero de 2014

POEMA







Canción de cuna para un gobernante


María Elena Walsh











Duerme tranquilamente que viene un sable 

a vigilar tu sueño de gobernante. 


América te acuna como una madre 

con un brazo de rabia y otro de sangre. 


Duerme con aspavientos, duerme y no mandes 

que ya te están velando los estudiantes. 


Duerme mientras arriba lloran las aves 

y el lucero trabaja para la cárcel. 


Hombres, niños, mujeres, es decir: nadie, 

parece que no quieren que tú descanses. 


Rozan con penas chicas tu sueño grande. 

Cuando no piden casas, pretenden panes. 


Gritan junto a tu cuna. 

No te levantes aunque su grito diga: «Oíd, mortales». 


Duérmete oficialmente, sin preocuparte, 

que sólo algunas piedras son responsables. 


Que ya te están velando los estudiantes 

y los lirios del campo no tienen hambre.


Y el lucero trabaja para la cárcel. 













De  "Juguemos en el mundo II", 1969















No hay comentarios:

Publicar un comentario