jueves, 24 de abril de 2014

JERRY PINKNEY




Leyendas mágicas y justicia social con Jerry Pinkney























Afroamericano nativo de Filadelfia, su carrera parecía no tener un rumbo establecido hasta que en 1992 recibió su primer premio en la escuela donde estudiaba arte. Jerry Pinkney ilustró su primer libro en el 64 y desde entonces ha dado vida y color a más de cien títulos, entre libros infantiles e historias para adultos. La imaginación y delicadeza de sus dibujos ha sido reconocida con infinidad de premios desde entonces;  cinco medallas Caldecott Honor, cinco veces “Mejor libro ilustrado” por The New York Times, cinco premios Coretta Scott King y cinco premios Coretta Scott King Honor, son solo la punta del iceberg de una carrera de deliciosa maestría.




Pinkney comenzó a interesarse en el dibujo desde niño, el cuarto de seis hijos, obtuvo sus primeras clases de dibujo imitando a sus hermanos mayores que copiaban los dibujos de los cómics y las fotos de revistas de moda. Así descubrió que el arte podía hacerle destacar en la escuela, siendo un estudiante medio en otras áreas, pronto fue conocido como “el artista de la clase”.
Pinkney se convirtió así en el primer miembro de su familia que asistió a la universidad, su excelencia en la escuela secundaria le valió una beca en el Philadelphia Museum College of Art. Allí descubrió que era posible expresarse y transmitir al mundo sus ideas a través del su profesión. A su tercer año de estudios, un nuevo acontecimiento cambió el rumbo de su carrera, el nacimiento de su primer hijo, que le llevó a dejar la universidad y empezar a trabajar como florista y más tarde como diseñador gráfico para poder mantener a su nueva familia.
Aprendió todo lo que le enseñaron y más en su trabajo de diseñador gráfico consciente de que ese no era el sueño de su vida y pronto pudo saborear su primer encargo como ilustrador, en Barker-Black Studio, para el libro infantil The Adventures of Spider escrito por Joyce Arkhurst. Así se encontró así mismo disfrutando de enlazar su arte a una historia escrita, la experiencia le resultó tan gozosa que nunca más dejaría de hacerlo. En los años siguientes fundó, junto con otros artistas, Kaleidoscope Studio, y en 1971 decidió, al fin, crear su propia firma; Jerry Pinkney, Inc. Entonces se instaló con su familia en Croton-on-Hudson, Nueva York, centro neurálgico de las grandes editoriales, ahora si, como el protagonista de un sueño a punto de materializarse.




En los años 70, los editores buscaban artistas afroamericanos para ilustrar libros sobre los negros en América, Pinkney vio una gran oportunidad para desarrollar su talento y profundizar en sus raíces y orígenes, se metió de lleno en la ilustración de obras sobre racismo, esclavitud e injusticias sociales de carácter racial. “El sentimiento comunitario siempre fue muy importante para mi. Enseguida entendí que no podía crecer como artista o como persona sin estar conectado con las instituciones y los clientes que sirviesen a la comunidad”. “Cuando hablo de comunidad, no me refiero solo al mundo que me rodea de cerca, sino también al legado”.






Durante esta época ilustró calendarios históricos afoamericanos para Seagrams y una edición limitada de libros para  Franklin Library, además de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, La gata sobre el tejado de zinc de Tennessee Williams y These 13 de William Faulkner. También diseñó sellos para la serie “Black Heritage”, homenaje a los conquistadores de los derechos civiles de los negros en America, como Harriet Tubman,Martin Luther King, Benjamin Banneker y Jr. Whitney Moore Young entre otros.












Ya desde el principio de su carrera, Pinkney demostró su maestría para ilustrar leyendas, cuentos populares y mitos, pero fue con The Patchwork Quilt de Valerie Flournoy, un retrato de una familia negra, que obtuvo los premios Christopher Award y Coretta Scott King Award. Solo un ejemplo de los numerosos reconocimientos que el artista ha recibido desde entonces.



“Soy un contador de historias de corazón. Por lo que cada proyecto comienza con la pregunta, ¿Es esta historia digna de ser contada? ¿Es el manuscrito una lectura interesante? ¿Es sorprendente y desafiante? ¿Voy a aprender algo nuevo trabajando en ella? Cuando estas preguntas están contestadas, entonces me abro a que el texto me hable. Mi trabajo es de inspiración”. Hermosa reflexión que da lugar a una hermosa obra, dejemos que los dibujos de Jerry Pinkney y sus palabras resuenen en nuestro interior y tal vez sus profundos matices y mensajes nos enriquezcan desde dentro. 

















Mas datos :http://www.jerrypinkneystudio.com/





1 comentario:

  1. Tu blog es como un ' libro de lectura' ...pero mucho mejor y más entretenido. Este dibujante y el breve texto: excelentes. Luisa.

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