miércoles, 24 de julio de 2013

PARÍS



Las mejores vistas aéreas de la Ciudad Luz

París a vuelo de pájaro




                                           Vista aérea de los 330 metros de la Torre Eiffel junto al río Sena.




    Un grupo de personas espera poder entrar en la Pirámide del Museo del 
Louvre situada en el patio del museo, que da acceso al edificio.


              El Arco del Triunfo inaugurado en 1806 es, junto con la Torre Eiffel, 
               el monumento más representativo de París

Desde 1848 el Palacio del Elíseo es la residencia oficial del Presidente de la República francesa.
Desde 1848 el               Palacio del Elíseo es la residencia oficial del Presidente de la 
                                          República francesa.



                              Basílica del Sagrado Corazón de Jesús situada en lo alto de la colina de 
                               Montmartre.  Su construcción fue decidida por la Asamblea Nacional 
                                         en 1873.
La             


                                      Vistas de los jardines del Palais Royal junto al Museo del Louvre.


   Descanso obligado en las sillas colocadas alrededor de la fuente de los
               jardines del Palais Royal en el centro de Parí

                               Tumbas del cementerio de Montparnasse. Aquí descansan los restos de 
                               grandes intelectuales y artistas, franceses y extranjeros, entre ellos 
                               Charles Baudelaire y Julio Cortázar.


                               
Centro de Arte Moderno Pompidou. Construido por los arquitectos
 Renzo Piano y Richard Rogers, fue inaugurado en 1977.


Zona residencial en el centro de París.


   

La Île Saint-Louis es una de las dos islas (la otra es la Île de la Cité) 
que se encuentran al paso del río Sena, en el IV Distrito de París.




La Torre Eiffel y el parque del Champ de Mars (Campo de Marte) en París.










fotos:  CHARLES PLATIAU (REUTERS)


















































martes, 23 de julio de 2013

PERROS Y GATOS



Leemos a los perros y hacemos clic a los gatos

Por: 
                      Internet no es lugar para perros. / Facebook

Este mes se cumplieron dos décadas de la única vez que un perro se convirtió en icono de la cultura de Internet. Fue un perrito negro que, según aparecía en la viñeta de The New Yorker que le dio la fama, estaba sentado sentado frente a un ordenador en lo que parece una oficina doméstica para tratar asuntos perrunos y le explica a un dálmata aposentado sobre el suelo: "En Internet nadie sabe que eres un perro".
La tira cómica resultó ser una de las más reproducidas en la larga historia de la publicación semanal, quizá porque explicaba mejor que cualquier sesuda disertación ese momento en el que la Red dejó de ser el reino de ejércitos, gobiernos y académicos (era julio de 1993) y cayó en manos de usuarios que descubrieron con ella el potosí del anonimato. 
Pero la broma cumple años con connotaciones bien diferentes. Ahora el pobre perro negro parece estar celebrando que nadie sabe que es un perro porque Internet, hay que admitirlo, es cosa de gatos. La batalla cultural por la supremacía cibernética la han ganado los felinos como los Ewoks ganaron al Imperio Galáctico: por parecer imposiblemente monos pero luego siendo inesperadamente retorcidos, lo cual les da una versatilidad que los cánidos  no tienen a la hora de protagonizar bromas. La capitulación se ha sucedido, en los últimos años, en forma de reportajes, documentales y festivales de vídeos sobre los diferentes gatos que se han convertido estrellas en la Red; o cosas como que el vídeo de un minino que alucina con la mano de su dueña haya sido visionado unos 70 millones de veces. El máximo exponente actual del fenómeno, una antipática micha con un defecto genético que la hace parecer eternamente amargada y de nombre Grumpy Cat tendrá hasta su propia película.
Tan implacable parece el régimen del gatunato que el otro día The Boston Globe celebraba que las adopciones de mininos se hayan multiplicado gracias a su popularidad en Internet. Pero los fenómenos cibernéticos hay que tomarlos con cautela: también lo es Justin Bieber y nos consta que hay gente que prefiere a cantantes con edad para comprar alcohol. Es más, los números favorecen a los perros. Si medimos la cosa no por peso cultural sino por búsquedas de Google, estos últimos son más populares: la gente busca más cosas relacionadas con los perros, en plural y singular. Tres mil millones de veces más. Se desprende, pues, que los perros les importan más a los internautas que los gatos.

Lo cual conduce a dos conclusiones: primero, que es posible que los gatos, monos pero solapados, reflejen mejor cómo se sienten muchos cibernautas que los perros, que son tan dóciles, tan alegres y tan dispuestos a todo que, en el cínico universo de Internet, parecen descerebrados rayanos en lo psicópata. Esa imagen de lelos simples es la que explota, por ejemplo, la web Buzzfeed con sus inefables listas con fotos de animales. Y segundo, que lo que nos gusta de los perros no es tenerlos para hacer bromas virales, sino leer sobre ellos. No gustan las noticias que protagonizan; nos gustan las historias de lealtad que nos cuentan sus dueños y nos gusta averiguar cómo cuidarlos mejor. Cosas, en definitiva, que no caben en imágenes.
Lo de leer a los perros no es nuevo: la literatura lleva explotándolos desde hace décadas y cabe pensar que Mi viejo amigo hubiera emocionado menos si el animal a matar hubiera sido un colibrí o si Colmillo Blanco fuera un facóquero. 
Así que lo de los perros y gatos en Internet es una cuestión de formato. Pocos gatos son tan famosos como los perros que son famosos en Internet. A los gatos se les saca una foto, se les pone un texto hilarante, y se les desecha. Cuando un perro se hace famoso en Internet, tiende a crear culto alrededor de su personalidad. Le pasó, por ejemplo, a Schoep, ese pastor arrético de 19 años cuyo dueño, John Unger, abraza en las aguas gélidas del Lake Superior de Wisconsin en las que se meten juntos para aliviarle al animal los dolores que le produce la artritis. La foto de ellos dos, abrazados en la inmensidad de las aguas, se hizo viral el año pasado. Los dos tienen ahora 143.000 fans en Facebook y cuando Schoep cumplió los 20 el mes pasado, 47.000 de ellos le dieron a Me Gusta en su foto.


La cultura cibernética es un lugar para el contraste y la contradicción en el que funciona lo que no debería existir. El niño que se expresa como un adulto. El famoso glamoroso que se humilla. El superhéroe que sufre. El gatito adorable al que le pega todo achacarle cualidades de Maquiavelo. Los perros lo tienen complicado con ella porque son demasiado arquetípicos: son leales e incansablemente afectuosos hasta cuando son imprevisibles. Son puros como Superman en una década dominada por el torturado individualismo de Batman. Internet les dará poca importancia por nunca serán novedad. Pero nunca serán novedad porque, está demostrado desde prácticamente un siglo, nunca serán una moda



lunes, 22 de julio de 2013

GRACIAS !


Cómo dar las gracias en (casi) todos los idiomas

Isidoro Merino














El desconocimiento del idioma y las costumbres locales puede poner al viajero en una situación embarazosa o causar malentendidos, pero existe una palabra que nunca molestará a nadie (sobre todo si se acompaña de una generosa propina): ‘GRACIAS’. 




AFRIKAANS dankie
ALBANÉS faleminderit
ALEMÁN danke
ALSACIANO merci
ÁRABE shukran   
ARMENIO chnorakaloutioun
AZERÍ  çox sag olun / tesekkur edirem
BAMBARA (MALÍ) a ni kié 
BIELORRUSO Дзякую (dziakuju) 
BENGALÍ dhanyabaad
BOSNIO hvala
BRETÓN trugéré / trugaré / trugarez
BÚLGARO мерси (merci) / благодаря (blagodaria)
BIRMANO  kyay tzu tin pa te
CABILIO (ARGELIA) tanemirt
CANARÉS (INDIA) dhanyavadagalu
CATALÁN gràcies, merci  
CHECHENO Баркал (barkal)
CHEROQUI (EE UU) wado
CHICHEWA (MALAWI) zikomo
CHINO MANDARÍN  谢谢 (xièxie)
COREANO 감사합니다 (gamsa hamnida)
CORSO grazie
CREOLE (HAITÍ) mèsi
CROATA hvala
CHECO děkuji / díky




DANÉS
 tak
DARI (IRÁN) tashakor
DOGÓN (MALÍ) gha-ana / birepo
ESLOVACO ďakujem
ESLOVENIO hvala
ESPAÑOL gracias
ESPERANTO
 dankon
ESTONIO tänan / tänan väga 
EUSKERA eskerrik asko / milesker
EWÉ (GHANA) akpé
FANG (CAMERÚN) akiba
FEROÉS (DINAMARCA) takk fyri
FIYIANO (ISLAS FIYI) vinaka
FINÉS kiitos
FRANCÉS merci
FRISÓN (PAÍSES BAJOS) dankewol
GAÉLICO (IRLANDA) go raibh maith agat
GAÉLICO ESCOCÉS tapadh leat
GALÉS diolch
GALLEGO gracias / graciñas
GALÓ (FRANCIA) merkzi
GEORGIANO დიდი მადლობა (didi madloba)
GRIEGO ευχαριστώ (efharisto)
GUARANÍ (ARGENTINA) aguyjé
GUJARATÍ (INDIA) aabhar


HAUSA (NIGERIA) nagode

HAWAIANO  mahalo
HEBREO תודה  (toda) 
HINDÍ dhanyavad
HOLANDÉS dank u wel / dank je 
HÚNGARO köszönöm
IGBO (ÁFRICA OCCIDENTAL) imela / daalu
INDONESIO terima kasih
INGLÉS thank you / thanks
INUIT (GROENLANDIA) taiku
ISLANDÉS takk
ITALIANO grazie
JAPONÉS 感謝  (arigato)
JEMER អគុណ (orkun)
KAZACO rahmet
KIKONGO (R.D.C) matondo
KINYARWANDA (RUANDA) murakoze
KIRGUÍS Рахмат (rahmat)
KIRUNDI (BURUNDI) murakoze
KOTOKOLI (GHANA) sobodi
KRIO (SIERRA LEONA) tenki
KURDO spas



LAKOTA (EE UU) wopila / pilamaya
LAOSIANO khob chai (deu)
LATÍN gratias ago / gratias agimus 
LETÓN paldies
LIGUR  gràçie
LINGALA (ÁFRICA CENTRAL)  matondi
LITUANO ačiū
MACEDONIO благодарам (blagodaram) / фала (fala)
MALAYO terima kasih
MALAYALAM (KERALA, INDIA) nanni
MALGACHE misaotra
MALTÉS niżżik ħajr / grazzi / nirringrazzjak
MANGUISA (CAMERÚN) abouï ngan
MAORÍ (NUEVA ZELANDA) kia ora
MARATHÍ (INDIA) aabhari aahe / aabhar / dhanyavaad
MICMAC (CANADÁ) welalin
MONGOL  Баярлалаа (bayarlalaa)
MORÉ (BURKINA FASO) barka



NORUEGO takk
OCCITANO mercé / grandmercé
OJIBWE (EE UU y CANADÁ) miigwetch
OSETIO бузныг [buznyg]
PAPIAMENTO (ISLA DE ARUBA) danki
PASCUENCE (ISLA DE PASCUA) mauruuru
PASTÚN (ASIA CENTRAL) manana
PERSA motashakkeram, mamnun,  mersi 
POLACO dziękuję
PORTUGUÉS obrigado/a 
PUNJABÍ (INDIA) sukriya


QUECHUA (SUDAMÉRICA) sulpáy
ROMANÍ najis tuke
RUMANO mulţumesc
RUSO спасибо (spasiba)
SAMOANO faafetai lava
SARDO gratzias
SERBIO хвала (hvala)
SESOTHO (SUDÁFRICA) ke ya leboha
SHONA (ZIMBABUE) waita  
SINDHÍ (PAKISTÁN) meharbani
SOMALÍ waad mahadsantahay
SONGHAI (ÁFRICA OCCIDENTAL) fofo
SONINKÉ (ÁFRICA OCCIDENTAL) nouari
SUAJILI (KENIA, TANZANIA, UGANDA) asante / asante sana
SUECO tack
TAGALO salamat  
TAHITIANO mauruuru
TAJIK (ASIA CENTRAL) rahmat
TAMAZIGHT (NORTE DE ÁFRICA) tanmirt
TAMIL (INDIA, SRI LANKA) nandri
TÁRTARO (ASIA CENTRAL) rahmat
TÉLUGU (INDIA) dhanyavadalu
TAILANDÉS ขอบคุณค่ะ (kop khun kha),  ขอบคุณครับ (kop khun krap)
TIGRIÑA (ETIOPÍA) yekeniele
TOHONO O'ODHAM (EE UU) msapo
TONGA tualumba
TORAJA (INDONESIA) kurre sumanga
TURCO teşekkür ederim / sagolun
UCRANIANO дякую (diakuiu)
URDÚ (INDIA Y PAKISTÁN) shukriya
UIGUR (CHINA) rahmat
UZBECO rahmat
VALÓN betchfessîs,  gråces,  merci
VIETNAMITA cám ơn
WALLISIANO (POLINESIA) malo te ofa
WOLOF (SENEGAL) djiere dieuf
XHOSA (SUDÁFRICA) enkosi
YAQUI (MÉXICO Y EE UU) kettu'i
YIDIS a dank
YORUBA (NIGERIA) o sheun
ZULÚ (SUDÁFRICA) ngiyabonga 






Del Blog El Viajero Astuto. Diario el País.










viernes, 19 de julio de 2013

DERECHOS






Espionaje y libertad

La sociedad civil estadounidense acorrala a la NSA por el caso del espionaje





De momento han sido cerca de una veintena de organizaciones civiles y de defensa de los derechos humanos –desde Human Rights Watch a Greenpeace, pasando por partidarios de la legalización de la marihuana–, pero los grupos que están demandando a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, siglas en inglés) por los programas de espionaje y recolección de datos revelados por el exagente de inteligencia Edward Snowden irán en aumento, según una fuente cercana al Departamento de Justicia, que prefiere guardar el anonimato y que conoce de primera mano la conocida como Ley Patriota.
Esa avalancha de demandas que denuncian que el espionaje llevado a cabo sobre los norteamericanos es inconstitucional está poniendo, además, en peligro una de las relaciones más importantes y básicas de la NSA: la que esta agencia mantiene con las empresas de telecomunicaciones y las compañías de internet y que son básicas para su supervivencia. “Si esas empresas decidieran no participar, por temor a las demandas o temor a perder a sus clientes más jóvenes”, dice la misma fuente, “la capacidad de maniobra de la NSA se vería seriamente afectada y la Administración tendría que replantearse su programa”, explica.
El pasado martes, 19 grupos –de defensa del medioambiente; organizaciones musulmanas; la Iglesia Unitaria de Los Ángeles; defensores de la posesión de las armas- presentaron en un tribunal federal de California una “prohibición preliminar y permanente” contra los programas de vigilancia de la NSA por violar la Constitución de EEUU, ya que vulnera, según ellos, su privacidad y su libertad de expresión. Según la fuente cercana a Justicia, esa demanda sigue a una planteada el pasado mes en una corte de Nueva York por la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles, siglas en inglés) y prueba la secuencia que está por llegar de organizaciones querellándose contra la NSA y su facultad de recopilar y almacenar registros de llamadas autorizada por un tribunal secreto también conocido como FISA, cuyos poderes se han ido ampliando progresivamente ante la pasividad del público y la complacencia del Congreso desde la aprobación de la llamada Ley Patriota de 2001 tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.
“El programa [de la NSA] recopila información de todas las llamadas dentro de Estados Unidos, incluidas llamadas locales o llamadas entre EEUU y el extranjero, independientemente de las conexiones con el terrorismo internacional o la existencia de una razonable sospecha”, se lee en la demanda. La querella se centra en su crítica a la sección 215 de la Ley patriota que permite a FISA autorizar medidas de vigilancia de comunicaciones telefónicas siempre que se estime que la información puede ser de interés para una investigación en curso.
Según el grupo Public Knowledge –defensor de la libertad en la red y parte en la querella de California-, los programa de la NSA no solo invaden la privacidad sino también violan el derecho de la gente a la libre asociación garantizado en la Primera Enmienda.
“Cuando el Gobierno recaba información sobre quién llama a quién, cada cuánto tiempo y cómo, sin duda se hace con una fotografía muy exacta de los contactos y asociaciones de esa gente. Todos sabemos que en el pasado las autoridades han intentado confeccionar listas de miembros de grupos para disuadir a cierta gente de formar ciertos grupos”, explican desde Public Knowledge.
En lo que se ha considerado una victoria en una larga batalla todavía en marcha, a principios de semana FISA le daba la razón a Yahoo y ordenaba a la Administración de Barack Obama decir qué documentos podrían ser desclasificados en lo que concierne al grupo de internet. Tras las revelaciones de Snowden, Yahoo, al igual que otros grupos de Internet, solicitó el 14 de junio que se hicieran públicas las decisiones de ese tribunal. Pero Justicia no tomó "ninguna posición" sobre esta solicitud, de acuerdo con un documento publicado el lunes por FISA. Reggie Walton ha dicho ahora al Departamento de Justicia que debe tratar con “prioridad” el caso.
En 2008, FISA había ordenado a varios grupos de Internet -incluyendo Yahoo- permitir el acceso del Gobierno a sus datos a través de un programa de control conocido como PRISM y revelado por Snowden. Otros grupos de Internet, como Google y Microsoft, también exigen la desclasificación de las decisiones del FISA. Se espera que la Administración revele el 26 de agosto qué partes puede hacer públicas, lo que permitirá una mirada fugaz a cómo el Gobierno ha justificado de forma legal bajo la FISA la recolección de información.
Altos cargos de la Administración de Obama defendieron en el Congreso los controvertidos programas de vigilancia frente a legisladores de ambos partidos, que mostraron su preocupación sobre el hecho de que esa recolección de información esté siendo demasiado amplia e intrusiva. “No me siento bien sabiendo que conocemos datos de millones de norteamericanos”, dijo el representante demócrata John Conyers, que declaró que la sección 215 de la Ley Patriota puede suponer “una violación de la Cuarta Enmienda de la Constitución”.
Por su parte, James Sensenbrenner, congresista republicano y uno de los patrocinadores de la Ley Patriota, advirtió de que en estos momentos no se cuentan con suficientes votos en la Cámara de Representantes para renovar esa ley cuando llegue su momento, a finales de 2015, y que el Congreso acabará con la norma si continua el espionaje. “Creo que este programa ha descarrilado y necesita volver a las vías de la legalidad”, puntualizó Zoe Lofgren, representante demócrata.

Yolanda Monge. Washington.

jueves, 18 de julio de 2013

MEMORIA


Que cierren las tumbas

ALFREDO LEUCO




La impunidad es una palabra asesina que sigue asesinando a 85 argentinos. Esa impunidad hoy cumplió 19 años. Estamos hablando del asesinato masivo más grande cometido por el terrorismo en toda la historia de nuestro país. Nunca habían muerto tantos argentinos en un atentado. Trescientos kilogramos de amonal hicieron explotar el edificio de la AMIA por los aires y dejaron en nuestro corazón un agujero negro imposible de llenar. La muerte, el luto, el desgarro y la absoluta falta de justicia para que 85 argentinos sigan muriendo con sus tumbas abiertas y no puedan descansar en paz. 

El mundo se vino abajo. El edificio estalló en mil pedazos, la muerte se apoderó de todo y en un abrir y cerrar de ojos, todo se terminó. Detrás del humo, las cenizas y los escombros apareció la nada. El vacío del alma y de los expedientes que en tribunales tienen miles de folios y ni una sola verdad. No hay monumento más terrible a la intolerancia y el fanatismo que ese agujero negro que se abrió en Pasteur 633. Es la máxima obra de los que odian a sus semejantes. 

Por eso no hay otra salida que seguir el camino bíblico que dice justicia, justicia perseguirás. Luchar cada minuto para conseguir justicia para los vivos y paz para los muertos. Paz y Justicia. Castigo y condena. Hay que mantener activa la memoria porque sin memoria hay olvido y el olvido es el primer paso hacia la impunidad que acaba de cumplir 19 años, exactamente a las 9 horas y 53 minutos. Y ya se sabe que la impunidad es una tragedia que vuelve. No se olviden de la AMIA es una buena consigna pero es casi un ruego. 
Para que todos recuperemos la respiración y dejemos de vivir en peligro. Para que nunca más el terrorismo mate 85 argentinos. Hoy causó mucha indignación la ausencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y flotó por el aire la bronca por ese pacto nefasto, tenebroso e incomprensible que el canciller Héctor Timerman firmó con Irán. Hoy el reclamo fue también que Irán deje de burlarse de la justicia y que Venezuela y Bolivia dejen de ser pistas de aterrizaje del fundamentalismo terrorista en América Latina. Para que Luis D’Elía deje de ser una suerte vocero iraní y canciller paralelo.

Irán es un país que se enorgullece del uso bélico de la energía nuclear y que quiere borrar al estado de Israel de la faz de la tierra porque niega la existencia del holocausto, la Shoa, la degradación mas grande que tuvo la humanidad que fue el nazismo y el genocidio de 6 millones de personas en los campos de concentración y las cámaras de gas.
En su momento, Laura Ginsberg, una luchadora incansable e insobornable contra la impunidad y por la verdad y la justicia, definió el pacto con Irán como una vergüenza, como el punto final para la causa que fue un acto de terrorismo de estado en plena democracia.
Héctor Timerman quedará grabado en la historia como el responsable de haber sido el ejecutor, el autor material de este crimen de lesa impunidad. De esta “alta traición al pueblo hebreo y al pueblo argentino”, según las palabras de su ex amiga y ex jefa política, Elisa Carrió. Esta mañana, Sofía Guterman, mama de Andrea que murió en el atentado fue especialmente crítica de Timerman. El presidente de la Amia aseguró que el memorando es “inconstitucional y contraproducente”. Lo dije en otra ocasión: un canciller no judío no se hubiera atrevido a tanto. 

Hoy todos rogaron y algunos rezaron para que pague hasta el último culpable. 

Para que llorar no se vuelve una costumbre. Para que las velas alumbren la oscuridad del crimen de lesa humanidad, de los países que fomentan el terrorismo, de la conexión local, del encubrimiento de estado. Para que nunca más. 
Para que solo pidamos la muerte de la muerte para toda la vida. Hasta que cierren las heridas que todavía están abiertas. Hasta que se cierren las tumbas. Hasta que se abra la verdad.




Alfredo Leuco. De su blog, Columna de Política y de la misma en Radio Continental,  hoy 18 de Julio.









miércoles, 17 de julio de 2013

DRONES



La Armada de EE UU hace historia al aterrizar un ‘drone’ en un portaaviones

Por primera vez un prototipo toca tierra de manera automática sin necesidad de estar controlado de manera remota por un humano

Eva Saiz.








A la 1.40 de la tarde del miércoles pasado, la Armada de Estados Unidos entró en la historia de la aviación al conseguir que un avión no tripulado aterrizara de manera autónoma en un portaaviones, en medio del mar. Es la primera vez que un drone, controlado únicamente por algoritmos matemáticos y sin estar dirigido de manera remota por un ser humano, toma tierra en la cubierta de un barco.
“No tuvimos a nadie pilotando el aparato desde la lejanía. Usamos pautas automáticas y algoritmos”, explicó el contraalmirante Mat Winter tras el aterrizaje. Winter es el director de un proyecto de 1.400 millones de dólares que se ha desarrollado durante los últimos ocho años y que ha culminado este martes con el aterrizaje en el portaaviones George H. W. Bush, frente a la costa de Virginia, del modelo X-47B, tras despegar desde la base aéreo-naval de Patuxent en Maryland y desplazarse durante casi 170 kilómetros escoltado por dos F-18 de la Armada.
Lo que ha convertido esta operación en un hito para la aviación es el hecho de que el drone utilizado, el X-47B, es un aparato que, a diferencia de otros aviones no tripulados empleados por la CIA, como los modelos de Predator o Reaper, que están controlados de manera remota por seres humanos, esta aeronave ha aterrizado de forma completamente automática. Otra de las complicaciones que han elevado la importancia del suceso es la dificultad del aterrizaje, en una plataforma de dimensiones tan limitadas como la base de un portaaviones. “Lo que acaban de ver es la próxima generación de la aviación naval y las extraordinarias posibilidades que nos puede brindar”, comentó a la prensa presente en el portaaviones el secretario de la Armada, Ray Mabus.

El X-47B está llamado a ser no sólo el drone que abrirá una nueva era en la tripulación automática, sino el aparato que transforme la aviación naval, convirtiendo los portaaviones en bases más versátiles y potencialmente más letales. Tras el aterrizaje de este miércoles, se ha constatado que los aviones no tripulados en un futuro estarán mucho más automatizados -operarán casi como robots- y no dependerán exclusivamente del manejo que realice una persona a miles de kilómetros de distancia de donde esté sobrevolando la aeronave. No obstante, Winter ha defendido la importancia del factor humano. “Los seres humanos siguen siendo un factor esencial de esta dinámica”, ha reconocido.
El aterrizaje de este miércoles, con todo, es sólo una prueba experimental más. El X-47B es tan sólo un prototipo, con una réplica similar, fabricado por Northrup Grumman, que pronto se retirará y podrán ser admirada en algún museo aeronáutico. No obstante, la Armada espera que la próxima generación de drones, en absoluto tripulados por seres humanos, esté operativa en 2019. “No siempre es posible tener la oportunidad de contemplar el futuro, pero eso es lo que hemos visto hoy”, ha recalcado Mabus. Cada vez queda menos para que ese futuro se haga realidad.


martes, 16 de julio de 2013

CUENTO




Un Ruso

Alejandro Schleh







                                                                             IMAGEN:  Qi Baishi. Dmitry Polgar


Cuando partí de viaje por mar no sabía nada de barcos, de camarotes tapizados en roble con escritorito y bronces, y ojos de buey vista al horizonte. No conocía todavía la historia del ruso ni el cuentito de Svetlana. No me interesaban esas cosas, apenas tenía dieciocho años e iba para Brasil en transatlántico con mi pasaporte nuevo.

No sabía de vientos salados ni de rusos. De los últimos, aprendí más tarde, lo que luego transcribí en mis memorias, que no es mucho. Y el vuelo de pájaro de un sólo ruso fuera de lo común, deambulante por las dudosas huellas del tiempo y el devenir incierto de la historia humana. Caminador de la accidentada geografía de la Tierra escarpada en índoles diversas.
Lo que sí sabía de chico, es que esa gente no se denominaba cristiana sino atea. El mundo debía aceptarlo así. Se autodefinían revolucionarios y eso consistía en ser marxistas, materialistas y ateos. Sabía también que en Rusia había que estar de acuerdo con la revolución para no ser considerado enemigo conspirador; que el que era cristiano lo ocultaba: la religión era pecado y debía rezar escondido sus rosarios. Tenía pocos datos de aquel país exótico devenido Unión Soviética, el más grande del mundo, desaparecido hoy, hecho Rusia de nuevo. Era prejuicioso por ignorante y repetía algunas sandeces sin saber. Se decía que allí habían acabado con  las religiones en general  -al menos lo proclamaban- cerrando los templos del opio del pueblo, escupiendo las vírgenes y cortando sus cabezas; de paso, clausurado mercados y barrido los usureros que como la Biblia dice y ellos también decían, son una porquería de gente. Guardado para ellos algún Kerensky en el bolsillo que no es una moneda sonante sino un apellido. También de paso, mataron algunos judíos; que no sólo Hitler hizo esa cosa deleznable. Una limpieza a su manera.  Nunca se me ocurrió por nada del mundo pensar que fuesen ingenuos al fijar metas lejanas; no está escrito que soñar sea de ingenuos; como no está escrito que las metas lejanas sean inamovibles con el paso de los lustros. Ni que los revolucionarios no terminen siendo haraganes comilones como los monjes del espíritu y la cruz terminan siéndolo de la gula, parados sobre sandalias, paredes adentro del convento.

 Aunque sí sabía, sin que me lo dijesen, intuición pura de un niño candoroso, que no habían terminado con los vocablos prohibidos y debieron transigir y aceptar la supervivencia de algunos. Como no. Las palabras cielo y otras mágicas. Del infierno, se decía, nadie creía más en él. Ni en sus llamas y lenguas de fuego humeantes y sus brasas incandescentes. Ni en los ridículos diablos y sus angelillos traviesos. Siguieron nombrando, sin embargo, ése y otros vocablos.
Soportaron la supervivencia de la palabra pecado, tan arraigada en la religión como la culpa. Sería letras juntas, palabra vacía de contenido. O sería que es sin remedio que el hombre no cambia, y aunque sea revolucionario ateo es tentado siempre por el mal porque el Diablo es tan poderoso como la culpa y trabaja en todas partes, siempre está; inclusive en los escritorios de los pensadores del marxismo materialista, y sentado, cruzado de piernas, sobre los de los burócratas del estado. Y el mal para los religiosos panzones en sandalias habría sido uno, y para los fibrosos revolucionarios bolcheviques parados sobre botas otro; y otro para los burócratas envueltos en sobretodos de piel animal. A cada uno habrán  correspondido sus diablos merecidos. Se ve que estos ángeles maléficos más de algunas veces concordaron. Eran democráticos y consensuaban mejor ellos en el infierno que el hombre en esta Tierra. Por lo general hacían desear la riqueza y la mujer del prójimo. El poder por sobre todas las cosas, y por debajo, pocas más. Las suficientes para tener al mundo en movimiento.
Tuvieron mucha imaginación los astutos aprendices de Dios malo. Sonrientes derramaron capitalismo a manos llenas, como sembrando las semillas al voleo desde las épocas remotas para medir su evolución como sistema de intercambio de riqueza y derrame escaso entre los hombres. De curiosos. Cientos y cientos de miles  de egoístas y ladrones por millones multiplicándose como bacterias fermentando. Y a los más rebeldes, que quisieron no dejarse tentar por el intercambio de  los bienes terrenales, los conformaron con el egoísmo liso y llano de la autosuperación en la meditación eterna y la flor del loto como enigma. Como una clase sofisticada del egoísmo excelso esa casta; ensimismados, no miran al costado a ver miseria fea.
Y en los tiempos modernos de Chaplin, a los rusos les entregaron el comunismo servido en bandeja como experimento del hombre bueno con la forma de una idea nueva bien nacida, con pecado original incluido que se les pasó inadvertido a unos y a otros. No podía haber leudado en dirección alguna de manera diferente, sin motor.
A mi entender, nunca pudieron dejar de pertenecer a esta civilización. Por eso, nunca me cayó aquello de civilización Occidental y Cristiana. Veo al marxismo como el accidente de Occidente que debió soportar esa parte rusa del mundo. No se puede seguir usando la división de Diocleciano. El marxismo es ideología occidental y pudo con los más de cinco mil años de civilización china. Una invasión de las ideas que cruzó los Urales. Ellos lo adoptaron -cuánto pragmatismo- como puerta al capitalismo actual al que se encaminan incorporando miles y miles de campesinos diarios a sus factorías en la fundación del capitalismo, ni menos ni más salvaje, de principios del tercer milenio. Aunque debemos reconocer a los chinos -que eso sí es el Oriente- que planificaron su demografía de  manera nada pornográfica en los documentales ilustrativos y con preservativos a su medida para bien del mundo entero. Y con incentivos y castigos. Que adelantaron su futuro de manera no democrática pero muy ordenada, todo bien prolijo bajo el ala de los mandarines proletarios; que esto que hoy viven se ve como una deriva que los colocará a la cabeza del mundo en algunos años. Una más que se suma a las que estamos acostumbrados a repasar estudiando la historia de la humanidad. Nadie se propone fabricar civilizaciones ya, no creo que alguien se proponga cosa semejante. Es bien complejo, además, se hacen solas, con virtudes y defectos. Todas son derivas; mejores o peores, encaminadas a buen puerto o a abismos insondables más allá de horizonte alguno. Una forma del imperialismo occidental sobre el oriente verdadero fue la decadente, imposible ideología comunista que a algunos sirvió sin embargo. Que no sólo los jeans y la goma de mascar son imperialismo. Y al fin, todo esto está muy global, la civilización es una sola con su barbarie adentro.

(Continuará)

Un Ruso. Cuento.(Fragmento)

lunes, 15 de julio de 2013

EL AMOR Y OTRAS REALIDADES



Algo maravilloso y original

Leila Guerriero. 










Ella va a empezar a darte vergüenza.

—¿Ana Karina? ¿Quién es Ana Karina?
Pasó en una fiesta, después de la presentación de un libro. Ella casi nunca va a esos sitios, pero esa noche estaba ahí, conversando con tu editor y otras personas, quizás un poco achispada (envolviendo la copa de vino con toda la mano, un hábito que antes encontrabas encantador y que, ahora, te resulta irritante, un gesto incorrecto y pretencioso), cuando alguien mencionó a Anna Karenina y ella dijo:
—¿Ana Karina? ¿Quién es Ana Karina?

No fue la primera vez. Un año antes, durante un viaje con miembros de un jurado literario, preguntó por lo bajo, aunque todos pudieron escucharla, “¿Qué quiere decir ‘retórica’?”. Después, en una cena con otros escritores, dijo que le gustaban los libros de fotografía “porque no hace falta leer”. Pero ella casi nunca va a esos sitios: cenas, viajes de trabajo, conferencias, ferias de libro.
—Andá vos, que lo disfrutás. Yo me aburro —dijo, hace ya tiempo, y eso, entonces, pareció un buen trato. Empezaste a ir solo mientras ella se quedaba en casa, planificando su trabajo: averiguando el precio de nuevas semillas de césped, leyendo la página del Royal Botanic Garden, proyectando los setos de un jardín. Cuando regresabas, nunca hablaban de las cosas que te habían pasado —todas esas charlas cargadas de maldad o admiración, conversaciones imbuidas de suave autocomplacencia circulando entre litros de alcohol y canapés—, sino de los asuntos de ella: un raro cactus que quería importar, un posible viaje a Brasil para comprar orquídeas. Te gustaba esa ignorancia refrescante. Nada de conversaciones sobre teoría literaria, nada de esgrima intelectual. “¿Quién es Catulo?”, preguntaba, mientras estaban recostados como dos metáforas de la serenidad sobre la cama, y había algo de tierna perversión —el morbo de educar a un indefenso— en explicarle quién era Catulo, en levantarte y buscar el libro y leer aquello de “Odio y amo. / Quizás te preguntes cómo puedo hacerlo. / No lo sé. / Pero sucede / y me atormenta”. Durante mucho tiempo fue maravilloso ver cómo Catulo y el poema, le importaban poco. Estaba más interesada en el gesto que hacías cuando te ponías las gafas, en la pequeña muesca que tenías junto a la boca y que le gustaba contemplar mientras leías y te sentías el rey del mundo. “Mi bestia”, le decías, le dijiste durante tantos años, durante al menos siete, cuando te gustaba sin reparos esa mujer de huesos altivos equipada con habilidades masculinas —desatapar desagües, pintar paredes, cavar kilómetros de zanjas—, y ella lo aceptaba feliz, como un elogio. “Bestia, bestia mía”.

¿Cuál es el primero de todos los terribles gestos: el que hace que el otro empiece a ser el enemigo? ¿Cómo se puede sospechar, cuando se visten los primeros fastos del amor, la ira frenética que producirá, más tarde, algo tan simple como el ruido que hace alguien al beber de una taza? Pero aún no han llegado ahí. Por ahora es solo un pequeño desastre, una progresiva degradación de la dioptría.
Una noche ella llega contenta porque una revista acaba de publicar seis páginas con fotos de su trabajo en los jardines. Dos días más tarde, tu taza de café se vuelca sobre la revista y, sin pensarlo —sin pensarlo—, la arrojás a la basura. Cuando ella vuelve a casa, encuentra la revista en el cesto y pregunta qué pasó. Decís: “Se me cayó café”. Ella no protesta, no hace un escándalo. Saca la revista con olor a basura, la pone a secar. No hay manera de saber si está ofuscada. Hay algo, en esa reacción medida y prudente, en esa preocupación por solucionar lo sucedido sin pedir explicaciones, que te ofende.Desde entonces sentís, a veces, el deseo de gritarle. Pero nunca sabés bien por qué.
Ella nunca pide ni reclama ni se acongoja: es una máquina, un ser rotundamente fuerte que sobreviviría a una hambruna, a dos sequías, a siete plagas, a 20 revistas en la basura. Es sabia. Es dura. Es fría como un hacha. Lidia con insectos minúsculos que producen estragos de proporciones absolutas y con humanos que tienen sentimientos histéricos con respecto a las enredaderas y los parterres. Sabe tratar a la gente y conoce los misterios gozosos de la naturaleza: es admirable. Pero —aunque celebra tus premios y tus traducciones— no está interesada —nunca lo estuvo— en conocer el contenido de tus conferencias; no está interesada —nunca lo estuvo— en conocer el contenido de tus libros. Durante muchos años eso fue maravilloso y original. La cópula entre el artista inútil para casi todo y la mujer capaz de trepar un volcán en las mañanas. No te importaba que no supiera qué era el estructuralismo porque, además, siempre podías explicárselo (ella te escuchaba atenta, aunque notabas, primero, el esfuerzo por entender y, después, la declinación del entusiasmo). Durante muchos años eso fue maravilloso: fue original. Y, aunque aún no ha dejado de serlo, ella ha empezado a avergonzarte. Te avergüenza que diga, en público, que se aburre con las películas “lentas”, que no le gustan los libros “que no terminan bien”. Pero por la noche, cuando se meten en la cama, su cuerpo todavía te resulta emocionante. Y en las últimas horas de la tarde el sonido de sus llaves en la cerradura es, todavía, el sonido de la felicidad.

Si ella sospechara de tus sentimientos te abandonaría de inmediato. Porque tiene el orgullo de un guerrero y porque su amor es un hecho concreto, como un pan recién sacado del horno: algo que no necesita explicación. Todo continúa, entonces, un poco más. Porque en verdad, salvo cuando hay otras personas, no te importa que ella no sepa quién es Soren Kierkegaard. Y siempre te hace feliz saber que está en algún sitio de la ciudad o de la casa, envuelta en el aroma picante del césped y del insecticida. Tiene una forma de decirte “Todo va a estar bien” —-y de tocarte el pecho con la palma abierta— que te produce esperanza y paz. Su olor es el olor de las mejores cosas. Pero en las noches en las que no podés dormir, cuando ella es apenas una respiración en tu costado, pensás que el único final posible es la catástrofe. Como si ella fuera un hermoso ser de otro planeta que, expuesto a la atmósfera malsana de un sistema nuevo, tuviera que, necesariamente, sucumbir.