jueves, 25 de junio de 2015

arteBA




Cheque en blanco: las 10 obras que compraría el gran Macció




Fabián Burgos, versión en rojo  Foto: LA NACION / Maximiliano Amena



De traje, ocultos sus ojos detrás de lentes oscuros para mitigar su timidez, el gran maestro Rómulo Macció expuso su credo pictórico, antes de iniciar su maratón "compradora" por arteBA: "Lo único que me interesa es la pintura, que es el lenguaje natural del hombre, como cantar y bailar. Soy tradicional y no creo en lo conceptual. A Duchamp hay que dejarlo descansar en paz: su gesto nació y murió con él".

Gachi Harper, óvalos superpuestos  Foto: LA NACION / Maxim

Depositario de un "cheque en blanco" otorgado por La Nación en este juego de sumar 10 obras a su colección personal, cimentada con gramáticas disímiles como las de Quinquela, Marcia Schvartz, Luis Francella y Berni, entre la veintena de firmas que atesora en sus casas de Recoleta y París y en su taller en Balvanera, Macció fue consecuente con sus dichos. Con sus vitalísimos 84 años, el maestro autodidacta de la Nueva Figuración ("una etapa más y una menos" en su fecunda trayectoria) sólo se detuvo ante la seducción de la pintura, que para él es como una "ciencia oculta, un acto irracional, en el cual se cifra el misterio de la creación humana".

"Me parece natural que la gente quiera poseer cuadros. Sería coleccionista si tuviera dinero", confesó, parado frente a un lienzo suyo hipnótico, Reflejos sobre la ciudad, la luz que rebota sobre los rascacielos de Manhattan, que se negó a comprar en Vasari. "Sería vanidad pero  tendría una casa vacía sólo con cuadros. De otros, para ver a través de ese rectángulo como se expresan los hombres. De poder hacerlo colgaría obras de Bacon, Tiziano, Matisse, Picasso. Velázquez, Vermeer. Soy clásico", se definió.
Sin titubeos, su primera adquisición fue el colorido festín matérico de un lienzo floral, de gran empaste y formato, de Juan Becú, Beau geste, en la galería Nora Fish. "La pintura no se puede explicar ni teorizar. Es como el vino, te gusta o no. Lo mío es intuitivo y sólo diré que ésta me conmueve porque es la consagración de la pintura. ¿Ves el juego del pincel en la tela? Lo que importa no es la temática, sino la energía que vibra sobre el lienzo."


Gachi Hasper


En la galería paulista Oscar Cruz lo cautivó la sensual geometría de Gachi Hasper: una obra sin título de 2015, de óvalos en colores plenos y superpuestos que juegan con la transparencia de un fondo blanco. "Tiene su inteligencia ese juego repetido de figuras. Me gusta, va para mi colección", dijo y pasó inmutable frente a la performance Joya imposible, de Jimena Crocey, en la que un hombre con el torso desnudo mantenía en equilibrio dos piezas de bronce sobre los huecos de su clavícula.
De pronto, un encuentro sorpresivo con su ex "socio" Yuyo Noé lo distrajo. "El arte se ha banalizado, como todo en realidad -acotó-. Cuando empezamos, por idea de Yuyo, queríamos revolucionar la figuración, ir en contra de la obra bonita, mediante el action painting o el informalismo aplicado a la figura. No hablábamos de otra cosa. Mirábamos y discutíamos lo que hacía el otro", recordó. Su oficio como publicitario, primero en la agencia Relator, luego en Walter Thompson y, más tarde, en De Luca actuó como una escuela plástica. "Era gente culta, que trabaja los bocetos con pinceles y acuarela. Nos importaba el arte, pero había que tener un oficio, nadie podía vivir de la pintura."

Un diseñador lo marcó: el piamontés Bartolomé Mirabelli. Pero el éxito a Macció le llegó temprano al ganar el premio De Ridder y a los 30 años le cedió su puesto de director de Arte en De Luca a Juan Carlos Distéfano.
Su natural distracción, el trazado de la feria o la amenidad de la charla devolvían a Macció al mismo punto de partida cuando el juego óptico de las líneas curvas y "trémulas" en rojo y azul en sendos cuadros de Fabián Burgos (Esto azul y Esto rojo) sellaron otras dos compras. "Me producen un vértigo emocional. Son obras que dicen mucho con muy poco", murmuró. Macció sabía de la existencia de un lienzo de pedigrí, firmado por uno de los precursores del arte moderno en el país, el santiagueño Ramón Gómez Cornet. En Palatina, halló ese retrato femenino de perfil, fechado en 1941 y se lo disputó a un comprador. Rápido de reflejos le comunicó a Norma Quarrato su decisión: "Es una gema y una prueba de que las mejores obras siempre llegan en la madurez".
¿El Macció de hoy es superior al de los 60?", quiso saber La Nación. "No me corresponde juzgarme. Hago lo que puedo y lo que me sale", se atajó. "Pero si uno mira la historia del arte verá que la calidad plástica llega con la experiencia, la prueba y el error. No me pidan más explicaciones: soy mudo, por eso pinto", se escudó.
"Frescura, potencia, humor y misterio", dijo sobre el envío de Clorindo Testa a la Bienal de San Pablo en 1987: el lienzo monumental Ballet Utopía=no lugar. Punto rojo para esa crítica a la ciudad de la utopía de Tomás Moro, en la que asoma, fiel, la impronta irónica de Testa: una pierna como levantada pareciera desde un ángulo patear a toda una urbe.





En Del Infinito, eligió otras perspectivas urbanas: el políptico de nueve piezas en tinta y chorreaduras que el "parisino" Martín Reyna pintó al mojar el papel y guiar el color por esas humedades. "No me interesa tanto la técnica como esas fachadas ascéticas en blanco y negro", justificó sobre el conjunto.
"De Gandhi tiene poco y nada, pero me gusta esa estridencia crispada de colores flúo y ese gesto manual, obsesivo de pintar a partir de trozos de géneros de colchones", dijo Macció sobre la obra de su coetánea Marta Minujín. Contemplaba un diálogo vertical entre "Mandela" y "Gandhi", de infinidad de piezas superpuestas y apabullante colorido en la galería RO. Macció eligió el de tonalidades más encendidas. Al pasar por Rubbers, compró el lienzo irregular y caótico de Noé, Nombre desconocido. "Me gusta su audacia de usar la pared como si fuera la tela en un bastidor y volcar en ella los registros de la pintura", dijo y acercó su mirada como buscando señuelos para explicar el conjunto polifónico de trazos y figuras.
"Lo advertí y lo repito: para mí la pintura se reduce a un me gusta-no me gusta, me conmueve-no me conmueve", arremetió al pasar por enfrente de la reelaboración, en soporte fotográfico, que Nicola Costantino hizo de La lección de anatomía, de Rembrandt. "Está bien esa obra", opinó, "pero a la fotografía no la vinculo con la creación artística. Es un buen ojo delante de un objetivo".
Macció ya había gastado 275.000 dólares y 276.000 pesos cuando sumó su último objeto: un óleo sobre papel de Carlos Arnaiz, de la serie Flora, en la galería de Jorge Mara. Grandes pétalos como manchas azarosas, en colores plenos. "Es estéril preguntarse qué es. El arte siempre es un misterio, una ciencia oculta. Si alguien insiste en saber, allí está el artista para preguntarle", desafió Macció: el hombre que juzga con la mirada y para quien la experiencia estética aparece cifrada ante el lenguaje, demasiado cartesiano, de las palabras.








miércoles, 24 de junio de 2015

BOQUITAS PINTADAS.


La barra de labios cumple 100 años 

Clara Morales

lunes, 22 de junio de 2015

REFUGIADOS



Récord de desplazados forzosos desde la Segunda Guerra Mundial




Un refugiado sirio sostiene a su hija mientras espera a cruzar a Turquía



Cada minuto, 30 personas se ven obligadas a huir de sus hogares debido a guerras, conflictos o porque son perseguidas. A finales de 2014, había casi 60 millones de desplazados forzosos (59,5) en el mundo, ocho más que el año anterior. Más de la mitad de ellos son menores de edad. Se trata de la cifra más alta jamás registrada por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número más elevado desde la Segunda Guerra Mundial. Si todos formaran un país, sería el vigesimocuarto más poblado del mundo, ha indicado en Madrid la representante de este organismo Francesca Friz-Prguda, durante la presentación de su informe anual. "Esta tendencia al alza no parece detenerse", ha añadido. "No va a cesar. No importa lo difícil o peligroso que sea el viaje o el alto de las vallas". De ahí que haya destacado la importancia de dar una solución política a esta crisis.



El informe de ACNUR —presentado ante la conmemoración del día mundial del refugiado, este sábado pasado, 20 de Junio — constata un aumento del número de refugiados y desplazados internos en todas las regiones.  Una media de 42.500 personas huyeron de sus casas cada día. La cifra se ha cuadruplicado en cuatro años. Casi dos millones de personas esperan que se resuelvan sus solicitudes de asilo.


Campo de refugiados en Siria

"Además de conflictos que se perpetúan durante décadas, como en Somalia, Congo, Afganistán o Colombia, en los últimos cinco años han estallado o se han reactivado al menos otros 15. Ocho de ellos, en África; tres en Oriente Próximo; tres en Asia, y uno en Europa (Ucrania).Pocas de estas crisis se han resuelto y siguen generando desplazamientos con el foco en Siria. La mayor aceleración de la cifra de desplazados se ha producido desde 2011, cuando estalló la guerra. "Hay 7,5 millones de sirios desplazados dentro de las fronteras de su país y casi cuatro millones han solicitado protección, principalmente a los países limítrofes".
"Cada vez hay más refugiados y menos soluciones políticas", ha clamado Friz-Prguda. 




El 86% de los desplazados se encuentran en regiones y países considerados económicamente menos desarrollados. "El 95% de los refugiados sirios residen en países vecinos, como Turquía, Irak, Egipto, Líbano y Jordania. Pero sus infraestructuras de salud, educación, agua están al borde del colapso. La situación es muy frágil y necesitan apoyo de otros Estados para poder seguir adelante", ha añadido. "La respuesta de países industrializados podría ser más grande. Todos juntos solo acogen al 14% de la población global de refugiados".
Friz-Prguda ha alertado del "dramático crecimiento del número de refugiados" y ha señalado un cambio de patrón. "Más de la mitad de quienes se embarcan en estas peligrosas travesías por el mar Mediterráneo, en el sudeste asiático, el golfo de Adén y el mar Rojo son refugiados que usan las mismas vías que los inmigrantes económicos. De los 50.000 llegados marítimos a Grecia, el 91% proceden de países en conflicto. Realizan estos viajes por falta de alternativas legales; se ven obligados a arriesgar sus vidas". Según ha asegurado, en 2014 llegaron a Europa por el Mediterráneo casi 220.000 personas. 3.500 perdieron la vida en el intento. Y en lo que llevamos de año han llegado 100.000. Casi 1.000 han muerto ahogadas. "Muchas habían llamado previamente a las embajadas y puestos consulares europeos. Pero fue en vano".
Ante la necesidad de dar respuesta a esta crisis, Friz-Prguda ha aplaudido la agenda sobre migraciones de la Comisión Europea y ha pedido solidaridad a los países de la Unión. "En 2014 se registraron 570.000 solicitudes de asilo en la UE. La mayoría de ellas, en Alemania y Suecia. Dos de los 28 Estados miembros cargan la mitad de la responsabilidad comunitaria", ha criticado. "Necesitamos imperiosamente soluciones políticas". 




Países de origen



Países de asilo





María Sosa  Troya. 













POEMA












Nos ha llegado la hora 
hermanas
de desguazar 
nuestra mala conciencia
esta sociedad 
vive 
de nuestra mala conciencia
ni siquiera necesitan 
molestarse 
en oprimirnos 
mientras nosotras 
sigamos oprimiéndonos tan eficazmente
Ya está bien
Ya es hora 
de desguazar 
nuestra mala conciencia, hermanas











Märta Tikkanen (Helsinki, Finlandia, 1935)


 De Veintidós poemas finlandeses, Libros del innombrable, Zaragoza, 2014

Traducción y edición de Francisco J. Uriz y Juan Capel
http://emmagunst.blogspot.com.ar/…/marta-tikkanen-…

Imagen Anka Zhuravleva 














jueves, 18 de junio de 2015

ENIGMA.



El oro nazi










El "oro de los nazis". Estas cuatro palabras tienen la capacidad de trasladarnos, en pleno Siglo XXI, a una época oscura en la que –según dice la leyenda- los hombres de Adolf Hitler escondieron miles y miles de lingotes a lo largo y ancho de Alemania con la intención de que no fueran robados por los aliados. Sin embargo, esta historia es tomada usualmente como una mera anécdota más propia del imaginario colectivo que de los libros de Historia.
No opina lo mismo el fabricante de violines holandés Cyril Whistler. Y es que, este hombre afirma haber desvelado un código secreto que muestra el paradero de 50 millones de libras en oro nazi (unos 69 millones de euros), además de una cantidad indeterminada de diamantes. Según explicó este novato "caza-tesoros" al diario alemán "Bild", el susodicho código se encontraba oculto en una antigua partitura del compositor Gottfried Federlein, fallecido en 1952.

El oro nazi

Whistler buscaba en la partitura uno de los muchos escondrijos en el que –presuntamente- los nazis escondieron oro cuando se percataron de que estaban perdiendo la guerra. Los objetivos eran obvios: evitar que los aliados lo usasen en su propio beneficio y, en un futuro, poder utilizarlo para financiar la resistencia que se movilizaría a favor de Hitler en Alemania. Así pues, y aunque en un principio todos los lingotes se hallaban en el Reichsbank de Berlín, se cree que fueron trasladados a escondrijos ocultos como cuevas o pozos.
De entre todos aquellos alijos, el fabricante de violines buscaba uno: el que el mismísimo Adolf Hitler había ordenado esconder a Bormann (su secretario personal) en las colinas de Baviera durante los últimos días del Tercer Reich. Y es que, siempre según afirma Whistler, tenía constancia de que el subalterno del Führer había garabateado las coordenadas del mismo (con un curioso código) en una partitura que nunca llegó a las altas esferas nazis. Una historia, cuanto menos, increíble.

El estudio

Tras hacerse con la presunta partitura original (del compositor Gottfried Federlein) Whistler ha pasado los últimos dos años estudiándola. Todo ello, bajo la idea de que era un «mapa musical» hacia el tesoro. Ahora, tras horas y horas de investigación, este holandés afirma que los lingotes se encuentran en una base del ejército alemán en la ciudad bávara de Mittenwald. No es el primero que cree haberlo hallado (pues el cineasta Leon Giesen ya ha realizado varias excavaciones en la zona buscando el mismo premio) pero es el primero que parece haber hallado un lugar concreto.
«Estudié la puntuación. A primera vista, es una pieza poco atractiva con anotaciones mecanografiadas y runas. Giesen llegó a la conclusión de que las runas se añadieron como una distracción. Para mí, sin embargo, los signos y letras escritas estaban allí por algo. Pronto descubrí un número típico que se repite una y otra vez entre las barras, así como un cifrado en toda la partitura. Cuanto más estudiaba la pieza, más descubría. Las notas, el número y las señales indican una ruta», señala el holandés a "Bild "

Afirma haber resuelto un acertijo secreto que desvela el paradero del oro de los nazis


Partitura en la que se cree que se encuentra el paradero del oro


Al considerar «más allá de toda duda razonable» que sus descubrimientos son infalibles, Whistler ha presentado sus conclusiones al alcalde de Mittenwald  y a la ministra de Defesa germana, Ursula von der Leyen. Su intención es que se lleven a cabo las investigaciones pertinentes, aunque por mero interés histórico (a pesar de que, según afirma, el escondrijo contiene 100 lingotes de oro y una gran cantidad de diamantes).
Por su parte, el portavoz de las Fuerzas Armadas del país ha señalado que no se llevarán a cabo, de momento, las excavaciones: "Esta propiedad es una zona militar. El acceso al lugar por parte de una expedición arqueológica requiere la aprobación final del Bundeswehr, y hasta ahora no hemos recibido ninguna solicitud".









martes, 16 de junio de 2015

MIRÓ




Joan Miró, a través de objetos íntimos


Tereixa Constenla 




Un juguete infantil perteneciente a Joan Miró.



Antes de crear una obra, Joan Miró (Barcelona, 1893-Palma de Mallorca, 1983) necesitaba crear un mundo. Lo hacía de la mano del azar, apropiándose de objetos que le salían al paso en el campo, en la playa o en la propia casa, donde un día miraba algo cotidiano con otros ojos y lo incorporaba a su universo. Lo mismo se adueñaba de las raíces de un árbol que de un salero de Air France, de una marioneta del Rastro o del alfiletero de Pilar Juncosa, su esposa. “De repente desaparecían las cosas y las encontrabas tiempo después en el estudio. Las cogía sin pedir permiso porque de pronto ese objeto era algo sacrosanto, chamánico”, recuerda Joan Punyet Miró, nieto del artista.
Con ellos construía el mundo que le arroparía en su viaje creativo hacia algo nuevo. “Son objetos que reúne fruto de una necesidad espiritual. Era incapaz de trabajar sin haber creado una atmósfera. Esos objetos encontrados al azar, que es una herencia surrealista, sumado a la interpretación de los sueños, a la escritura automática, a la influencia de la música contemporánea y la poesía surrealista hace que emerjan personajes que surgen de esa atmósfera”.

Unos 300 objetos de ese mundo han posado para Jean Marie del Moral (Montoire, Francia, 1952). No como cosas inertes. Del Moral ha buscado en ellos el espíritu Miró, el elemento que en su día debió atrapar el interés del artista: unos ojos, un color, una forma, un pequeño agrandado o un grande empequeñecido… Todos ellos están en El ojo de Miró, el libro editado por La Fábrica y las fundaciones Miró de Mallorca y Barcelona con una intencionada falta de información sobre las cosas —carecen de pie descriptivo— para forzar la observación sobre la forma y con un texto de Joan Punyet Miró.

Estudio de Joan Miró. 

“No he querido hacer reproducciones de objetos, he intentado adaptarme a la mirada de Miró”, sostiene el fotógrafo. Durante un año, cada lunes —cuando cierra la fundación mallorquina—, Del Moral retrató una selección de ese gabinete íntimo de posesiones, que llegó a sumar los 800 objetos. Básicamente están dónde él, incapaz de deshacerse de ellos cuando ya habían cumplido el ritual creativo, los dejó.

Deseo cumplido

El libro nació gracias al impulso de Joan Punyet Miró y Jean Marie del Moral. Ambos ignoraban que estaban cumpliendo uno de los deseos expresados por Miró en 1941. Y difícilmente se habría materializado sin el chispazo que se dio entre el artista y el fotógrafo en 1978. Del Moral era un joven reportero de L'Humanité, enviado para retratar a artistas e intelectuales españoles. Barcelona hervía en aquellos primeros años sin Franco. Se encuentran en el Teatro del Liceo, tras una representación de Morí el Merme, otro signo del compromiso político del artista (que pinta máscaras y personajes de la obra). La función se cierra con 45 minutos de aplausos. Miró saluda emocionado desde el escenario.  Tras ese momento mágico, conoce al joven reportero, al que invitará rápidamente a visitarle en Mallorca. Obviamente a Miró le gustó mucho aquel joven, hijo de exiliados republicanos. 
Pero a Del Moral le cambió la vida profesional, le suscitó una infinita curiosidad por los artistas y sus mundos. “No hay un día de mi vida en que no piense en Miró”, asegura el fotógrafo. “Su postura sigue siendo muy moderna y vanguardista. Fue un resistente. Miró y Picasso nos ayudaron a sobrevivir a los exiliados españoles. Te daban cosas que te hacían mejor”.















lunes, 15 de junio de 2015

POEMA






De la propensión a los accidentes

Consuelo Tomás Fitzgerald 













Me he estrellado contra el cielo esta mañana.

La palabra que no dije
se hizo cráter en el centro de mi boca.

Lo que quedó de mí podría recogerse con cuchara
una que los duendes usan para tragarse auroras y presagios

Les ha sido muy difícil identificarme.

El marfil que sustentaba mi vértice en el mundo

es ahora una espiral de sueños en soltura.

Ilusiones borrosas astillan mis pulmones
el cerebro está lleno de gorriones lastimados, pero vivos
y candiles encendidos para los ritos nobles.

Se me ha derramado la arena de los días

en castillos para nadie defendibles
y una mancha de señales emergentes

De tres neuronas salvadas del colapso
han salido carcajadas y un ruido de tambores.

Solo así han sabido
de quién es ese cadáver tan bonito.












Imagen: 
Sharon Sprung









viernes, 12 de junio de 2015

DICCIONARIO....




El olor de la lluvia sobre la tierra seca y otras 28 cosas que no sabías que tenían nombre


Jaime Rubio Hancock









Hasta ahora, cada vez que te ponías a coser botones clavabas las agujas que no utilizabas en lo que llamabas  “la cosa esa de las agujas”. Gracias a esta lista, podrás usar el nombre correcto tanto de esta almohadilla (que es un acerico) como de otras 28 cosas imprescindibles para tu vida diaria o para tus partidas de Scrabble, como la espuma de la cerveza o ese maravilloso olor que deja la lluvia después de caer en un lugar seco.

1. Acerico. Almohada pequeña. Y también la almohadilla que sirve para clavar alfileres o agujas.
2. Agrafe. Pieza de metal para sujetar el cierre de botellas y frascos. Por ejemplo, el alambre y la chapa de las botellas de cava.
3. Ampersand. El signo &.

4. Ápice. Acento o cualquiera de los signos que se colocan sobre las letras, como el punto de las íes. Eso sí, el acento de la eñe se llama virgulilla.

5. Carúncula. La cresta de gallos y pavos.

6. Crencha. Raya del pelo y cada una de las partes en las que la crencha divide el cabello.

7. Criptomnesia. Fenómeno que consiste en creer que se te acaba de ocurrir algo que en realidad sólo lo estabas recordando, aunque no recuerdes que ya lo sabías. Por ejemplo, cuando plagias involuntariamente un tuit.

8. Diastema. Espacio entre los dientes. Estuvo de moda durante siete segundos porque todo ha estado de moda alguna vez. O lo estará. Recordad, por ejemplo, los bigotes.

9. Estepicursor. El matojo rodante típico de las películas del oeste o de cuando cuentas un chiste en un bar. También se llama rodamundos, sorrasca, calamino, boja, salicón, salicor, salicornio, salicornia, barrilla, corredora del desierto, bola del oeste, apretaculos, capitana, malvecino, alicornio, cardo ruso, planta rodadora, bruja, chamizo, cachanilla, maromera, salsola, y rodadora.

10. Filtrum. Surco subnasal, es decir, la ranura situada debajo de la nariz y encima de los labios.

11. Fosfenos. Las manchas luminosas que se ven al frotar los párpados.

12. Ginecomastia. Man boobs.

13. Giste. La espuma de la cerveza. Ejemplo de uso cotidiano: “¿Sabías que la espuma de la cerveza se llama giste?”

14. Guedeja. Cabellera larga y también la melena del león.

15. Herrete. Cada una de las puntas de plástico o metal de los cordones.

16. Jeme. Distancia que hay desde la punta del pulgar a la del índice, separando el uno del otro todo lo posible. Unidad de medida equivalente a “un cacho así”.

17. Lemniscata. Curva plana de forma semejante a un 8. Es el término correcto del símbolo de infinito.

18. Lúnula. El espacio blanquecino semilunar de la raíz de las uñas.

19. Óbelo. Signo de división. El de multiplicar es una más común “aspa”.

20. Petricor. El olor de la lluvia en sitios secos.

21. Pie de Morton o pie griego. Cuando el segundo dedo del pie es más largo que el gordo. (¿Estas personas son alienígenas infiltrados? Este sería otro debate).

22. Quincunce. Disposición como la figura de un cinco en un dado, con cuatro puntos formando un rectángulo y otro punto en el centro.

23. Recazo. La parte del cuchillo opuesta al filo.

24. Sangradura. La parte hundida del brazo opuesta al codo.

25. Telson. La cola de los crustáceos. Ejemplo: “¿Tú te comes el telson de los langostinos? Yo sí. Soy un poco bruto”.

26. Tenesmo. Ganas frecuentes de ir al baño.

27. Vagido. Gemido o llanto del recién nacido.

28. Virola. Es una abrazadera de metal que se coloca en algunos instrumentos, incluyendo la anilla metálica que une el lápiz con la goma de borrar y la punta de un paraguas, por ejemplo. No confundir con “vitola”.

29. Vitola. La anilla de los cigarros puros.