martes, 17 de octubre de 2023

LA PRIMA PATRICIA Y EL ESCRIBIDOR

 


La última declaración de amor de Vargas Llosa a su prima Patricia: le dedica la novela que escribió mientras estaba con Isabel Preysler

Martín Bianchi



 Mario Vargas Llosa, durante una conferencia en el Instituto Cervantes de Madrid, el pasado mes de abril.











El premio Nobel ha incluido una dedicatoria a su exesposa en su último libro, ‘Le dedico mi silencio’. Tras el lanzamiento, a finales de octubre, la pareja pasará una temporada en República Dominicana y Perú

“A Patricia”. Le dedico mi silencio, la nueva novela de Mario Vargas Llosa, está dedicada a su prima y ex mujer, Patricia Llosa.














 









El libro del premio Nobel de Literatura, que llegará a las librerías el próximo 26 de octubre, no solo es una declaración de amor a la música peruana —los valses, marineras, polkas y huainos— y al folclore de su país, sino también a quien fue su esposa durante medio siglo. “Es un bonito y merecido gesto”, dicen desde el entorno del escritor, sin querer poner etiquetas a la relación que tiene hoy la pareja y sin aclarar el cariz sentimental de su nuevo vínculo. “No nos toca a nosotros decir si esa relación es romántica, pero lo importante es que la familia, que se había distanciado durante siete años, ha vuelto a estar unida”, explican las mismas fuentes.


Cuando la editorial Alfaguara dio a conocer el título de la nueva novela, algunos cronistas de sociedad quisieron ver en la elección un mensaje velado de Vargas Llosa a Isabel Preysler, su pareja sentimental durante más de siete años y con la que rompió a finales de 2022, noticia que confirmó en diciembre Isabel Preysler a la revista ¡Hola!. Es cierto que muchas de las obras del Nobel tienen tintes autobiográficos —La tía Julia y el escribidor, El pez en el agua, La guerra del fin del mundo—, pero este libro no versa sobre su relación con la llamada reina del papel cuché sino sobre otra de sus pasiones: la música criolla, seña de identidad de Perú.



“Lo irónico es que es un libro que Mario escribió casi por completo durante la época que estuvo con Isabel”, apuntan desde su entorno. El escritor dedicó los últimos tres años de su noviazgo con Preysler a la elaboración de esta novela, que, según dicen sus amigos, podría ser su última obra de ficción. “Ahora está preparando un largo ensayo sobre Jean-Paul Sartre, que le exigirá uno o dos años más de trabajo. Teniendo en cuenta que tiene casi 88 años, es muy probable que ya no escriba otra ficción porque las novelas le suelen tomar dos o tres años. Cuando termine lo de Sartre, ya se estará acercando a los 90. ¿Podría empezar entonces a escribir otra novela? ¿Quién sabe? Con él nunca se sabe”, reconocen.


Mario Vargas Llosa y Patricia Llosa, en unos premios celebrados en Madrid en 2011.


Aunque las personas más cercanas a los Vargas Llosa se resisten a poner nombre a la relación entre el escritor y su exmujer, el acercamiento entre los primos es innegable. Vargas y Llosa pasaron todo el verano juntos entre el sur de Italia, Marbella y Salzburgomy, tras la publicación de Le dedico mi silencio, tienen previsto viajar a su casa familiar en República Dominicana. Según ha podido saber este periódico, después celebrarán juntos el cumpleaños de Patricia en Lima, el 22 de noviembre, y también pasarán la Navidad en compañía de sus tres hijos y sus nietos en la capital peruana.

El pasado mes de marzo, durante una breve visita del Nobel a Lima para ultimar la edición de Le dedico mi silencio, Patricia Llosa le volvió a abrir las puertas del apartamento limeño que compartieron durante décadas. El hijo mayor de la pareja, Álvaro Vargas Llosa, publicó entonces en sus redes sociales una fotografía del escritor trabajando en su antiguo despacho, con vistas al Pacífico. Ese encuentro ocurrió poco después de que Vargas ingresara el pasado febrero en la Academia Francesa, acto en el que su exmujer estuvo presente en un sitio preferencial. La cumbre familiar en París fue el punto de inicio de su reconciliación. Desde entonces, se hacen compañía y han retomado algunos de sus viejos hábitos maritales: sus temporadas en el ático de la calle Flora de Madrid y en su piso de la capital francesa, sus semanas de detox en la clínica Buchinger de Marbella y sus días en el Festival de Música de Salzburgo. El viaje que harán el próximo mes de noviembre a República Dominicana es un paso más en esta restauración y normalización de las relaciones.


De izquierda a derecha: Isabella Reich, Stefan Reich, Morgana Vargas Llosa, Álvaro Vargas Llosa, Nada Chedid, Gonzalo Vargas Llosa, Mario, Patricia y Anaís Reich, a principios de febrero en la casa del escritor en París.


Mario Vargas Llosa y Patricia Llosa se separaron en 2015 tras trascender que el escritor mantenía una relación con Isabel Preysler. El matrimonio acababa de celebrar sus 50 años de casados en su restaurante favorito de Nueva York. Según publicó el diario Abc hace unos meses, Patricia habría enviado una carta a la casa de la mediática socialité en Puerta de Hierro en 2015. En la misiva, a la que accedió el mencionado periódico, le advertía que en algún momento su marido volvería con ella. Ocho años después, Vargas ha vuelto a la vida de Llosa.
































































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