lunes, 9 de octubre de 2023

POEMA



Tesoro

Tal Nitzá








 
Fotografía: Wouda Pitzer








En invierno los guardias arrancaron las frazadas de la piel

a los ocupantes del jardín. Uno de ellos no verá la luz del día.


En primavera se lanzaron botellas ciegas

a las casas marcadas, y el fuego estalló.


Por la noche me refugié en tu cuerpo

como un niño en la fragaria.


Escuchar no más que tu respiración,

apoyarme en ti de pies a cabeza y por un momento


no ver nubes de veneno y ruina

acumulándose pesadamente.



Qué más decirte.



Que en mi pobreza eres el tesoro oculto

sus manos no alcanzarán.


Que en tu pobreza sea yo el tesoro oculto

sus mentes no alcanzarán.











































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